Invitamos a los lectores a dar a conocer libremente sus comentarios y sugerencias. Les pedimos ser breves —de lo contrario nos tocará editar sus cartas— y argumentar sus ideas. Sus misivas tienen que estar acompañadas de una fotocopia del carnet de identidad, y en el caso de un e-mail, de un número de teléfono en el que podamos contactarlos. Ningún documento que se nos envíe será devuelto.
Sugerencia de control de la erosión de tierras
De: Oswaldo Ruiz Manzano
Experto Agrícola Tropical. Técnico de SEINCO LTDA.
Para: Los prefectos y alcaldes del país
Es tiempo de frenar y cambiar sistemas y acciones que ocasionan la precariedad humana rural en Bolivia. La causa de la extrema pobreza en toda el área rural de la patria se debe a la erosión, la degradación de tierras y la desertización.
La Razón, en fecha del 31/05/2001, daba a conocer que Bolivia perdía $us 50 millones cada año por la degradación de tierras.
El 25 de abril de 2004 publicó que más del 40% de los suelos del país estaba en riesgo. Según datos oficiales, de 77 millones de has. de suelos productivos, 27,5 millones de has. habían perdido su capacidad productiva. Este hecho se traducía en una severa disminución en la oferta de alimentos. (El artículo no menciona el estado del autoconsumo de las familias productoras).
El 27 de junio de 2004 el subeditorial de La Razón alertaba de la alarmante degradación de la tierra. Bolivia aparecía como el caso más dramático en la región. Entre 1954 y 1996 la superficie erosionada de los suelos había aumentado en 86%, de 236.833 km2 pasó a 428.700 km2.
Al dirigirme a ustedes debo darles a conocer que desde la fundación de la república hasta la fecha, ningún gobierno democrático, de facto, prefectural o municipal ha encarado el problema de la degradación de tierras de cultivo. El desarrollo alternativo, las ONG y fundaciones, pese a los miles de millones de dólares dispuestos en los últimos 30 años, no desarrollaron ninguna acción contra la erosión de tierras y su degradación (...). Ustedes que administran los recursos del IDH pueden asignar al menos el 1% de lo que les corresponde para controlar la erosión de tierras de cultivo: su recuperación, forestación y reforestación, la conservación de cuencas hidrográficas y de caminos y carreteras a partir de una nueva construcción. Todo esto, en su territorio y con sus propios recursos económicos.
La presente carta no tiene ningún carácter político. Se trata de un problema que daña el medio ambiente, empobrece más al productor campesino y limita a la nación en lo referente al desarrollo productivo sostenible y la seguridad alimentaria. El suscrito logró innovar el chaqueo y quema de barbechos en los trópicos. Es posible hacer que en los valles hasta los 2.500 m.s.n.m. se implante un vegetal para controlar la erosión (no se trata de espina de mar). En el altiplano se puede apropiar un sistema de recuperar tierras controlando la erosión. Se puede potenciar las galerías de protección hídrica en arroyos y ríos. En la construcción de caminos y carreteras, enseñar la conservación y ornamentación paisajística.
La ropa china mata
nuestra industria
De: Emilio Gutiérrez Colque
Constituyente de El Alto por UN
Para: Director de La Razón
La creciente industria de la república de China ha invadido los mercados mundiales con sus productos. Su elevada tecnología y la inmensa cantidad de producción en serie hacen que sus costos de producción sean bajísimos, lo que da como resultado que los costos de comercialización sean, en relación con los productos de otra industria, considerablemente bajos. Éste y otros elementos tales como la relativa facilidad de ingreso de mercadería china por vía del contrabando, a países cuya industria nacional no tiene protección alguna como el nuestro, convierten a China en un país altamente industrializado con una producción que no cuenta con competencia relativa alguna.
Un ejemplo de esta situación es la industria textil (...). Son más de dos mil toneladas de ropa de fabricación china que ingresan a Bolivia anualmente. De esa enorme cantidad, sólo el 10% paga los impuestos de ley, es decir, el 10% entra legalmente al país, el resto es contrabando, que hace que se venda en el mercado informal ropa a precios extremadamente bajos y que saca de competencia a nuestra industria. Lógicamente, no somos competitivos respecto de esa ropa (...) no es la calidad la que determina la adquisición de determinadas prendas textiles, sino el precio del mercado que, de sobremanera, acaba con la producción nacional (...). A esto se le debe sumar que existen otras cuatro mil toneladas de ropa usada que ingresan al país sin que exista control alguno por parte de las autoridades.
Atrás quedaron los postulados de “Consuma lo nuestro y emplee a los nuestros”. Los emprendimientos en Bolivia carecen de un efectivo apoyo. Son casi $us 80 millones de pérdida que representa el contrabando sólo en materia textil, sumando más de $us 800 millones la pérdida por contrabando si incluimos en este conteo al resto de los rubros: electrodomésticos, herramientas, alimentos y otros. A esto se le debe sumar la pérdida de fuentes de empleo por el cierre irremediable de las industrias, la pérdida de inversiones al fomentar la informalidad dado que es mejor vender en la calle y no pagar impuestos antes que ser formal y establecerse como contribuyente al Estado (...).
La única vía de defender nuestra industria pasa por subir considerablemente los aranceles de importación de ropa extranjera, cerrar nuestras fronteras efectivamente al contrabando y concienciar al consumo de lo que se fabrica en Bolivia (...). Este tipo de medidas ya han sido asumidas en países vecinos como Argentina, Perú y Brasil (...).
Las relaciones entre
Bolivia y EEUU
De: Ramón Claure Calvi
CI. 190908 Cbba
Para: Director de La Razón
La expulsión del embajador de EEUU, la primera potencia del mundo después de la caída de la Unión Soviética, por un gobernante campesino sin más títulos que su identificación plena con Bolivia y sus grandes mayorías, cuya biografía no autorizada está estampada en un libro titulado Un tal Evo, no tiene parangón en Sudamérica desde la independencia del yugo español.
Quiere decir que Bolivia y los bolivianos —no todos— estamos comprendiendo mejor lo que ideólogos y filósofos de izquierda divulgaron hace décadas, en un empeño de mostrar que los enemigos del desarrollo y la convivencia pacífica no están dentro de casa, sino en el infierno de las grandes corporaciones financieras del país del norte; corporaciones que, desde siempre, diseñaron las políticas económicas para una geografía clasificada como el patio trasero del imperio norteamericano.
Personalmente, no creo que el presidente Evo Morales sea enemigo y contrario a la cultura del pueblo norteamericano. El estadounidense es de espíritu abierto y en su mayoría está libre de prejuicios. Sin embargo, una es la cultura y otra la nación que ante los ojos del mundo es modelo de libertad y democracia; no obstante, de la teoría a la práctica hay un abismo. Desde hace mucho tiempo, el pueblo norteamericano está siendo liderado por gobiernos crueles e inhumanos, que ejercen la violencia indiscriminada dentro y fuera de sus fronteras (...).
En 1952, cuando Bolivia nacionalizó las minas, Washington y la Casa Blanca se incautaron de nuestro estaño en diversos puertos del Pacífico y congelaron todo intercambio comercial a fin de que desistiéramos de aplicar políticas de recuperación de nuestros recursos naturales y materias primas no renovables (...).
Llegó a mis manos un boletín en el que se destacan hechos concretos acerca de la actividad conspirativa del ex embajador en Bolivia, cuyos autores serían diputados de la brigada parlamentaria del MAS. Sería pertinente que los medios de información investigaran el contenido de dicho boletín y le digan al país si los diputados del partido de gobierno le mienten a la ciudadanía; caso contrario, lo confirmen (...).
Ex ministra exhorta
a tomar medidas
De: Martha Bozo Espinoza
Ex ministra de Desarrollo Sostenible
Para: Director de La Razón
Como ex ministra de Desarrollo Sostenible, me permito referirme a un asunto que tiene graves connotaciones nacionales. En el “Informe de la Semana” publicado en La Razón del domingo 14 de los corrientes, se menciona el D.S. 28389, del 6 de octubre de 2005, dictado en la presidencia Eduardo Rodríguez Veltzé, relacionado con la decisión del Gobierno del Brasil de construir dos represas en ríos de la Cuenca del Amazonas “pese a la objeciones de Bolivia”.
El D.S. 28389, establece que es de interés y prioridad nacional “definir una política nacional en materia de aprovechamiento integral de las cuencas hidrográficas del país”. Estoy persuadida de que esta trascendental labor no ha tenido continuidad, pese a que el proyecto brasileño de construir represas en el río Madera no ha considerado todos los potenciales impactos negativos en nuestro territorio, sobre todo en las poblaciones ribereñas del río Beni. El informe técnico de Lidema muestra consecuencias ambientales gravemente perjudiciales.
Resulta, a estas instancias, necesario definir una política en esta materia y negociar un emprendimiento conjunto que, por su magnitud, puede adecuarse a los intereses económicos, técnicos y ambientales de Bolivia y Brasil. El decreto del 2005 es un instrumento idóneo “para determinar el aprovechamiento integral de las cuencas hidrográficas del país”, tendiendo a “priorizar inicialmente los estudios en la cuenca del río Mamoré–Madera y del río Beni”.
La tarea está planteada, y no sería responsable dejar de tomar una acción urgente.
Pedido desde Sorata
al Prefecto de La Paz
De: Gabriel Velasco Ugarte
Comisión de Construcción Caminera-Sorata
Para: Director de La Razón
Conscientes de que el matutino La Razón es defensor de los intereses paceños, le insinuo publicar la presente carta que está dirigida al señor Prefecto de La Paz.
Aprovechamos de su espíritu solidario para insinuarle que dé solución a los problemas que atingen a la población de Sorata, que por otra parte y están en su conocimiento, Sorata se constituye en un centro turístico postergado por muchas décadas en su desarrollo, en virtud de las múltiples promesas incumplidas por las anteriores gestiones que no supieron evaluar la verdadera dimensión e importancia de nuestro pueblo.
Le paso a mencionar los problemas que nos atingen y que con su predisposición bien reconocida podrían ser fácilmente resueltos, a pesar del engaño, dolo y la corrupción que no han merecido un seguimiento adecuado por las autoridades anteriores (...).
El puente de Koribaya, cercano a Sorata, después de su conclusión fue abandonado durante seis meses, tiempo en el que soportamos la negligencia de la empresa constructora Concordia, que dejó dos zanjas: una de entrada y otra de salida. Esos obstáculos impedían la transitabilidad (...).
Le solicitamos tenga a bien materializar la conclusión del camino entre Ilabaya y Sorata, que también fue objeto de una manifiesta irresponsabilidad (...).