El Gobierno pidió ayer a Estados Unidos “rectificar” su decisión de eliminar las preferencias arancelarias para las exportaciones bolivianas, aunque el presidente Evo Morales se comprometió a encontrar nuevos mercados para esos productos. El viceministro de Relaciones Económicas Externas, Pablo Guzmán, advirtió que no será fácil reemplazar el mercado estadounidense. Mediante una solicitada, la Cancillería de la República pide al presidente de EEUU, George W. Bush, que rectifique su “injusta decisión" de retirar las preferencias arancelarias para las exportaciones nacionales, porque asegura que el país presenta resultados iguales o mejores que los otros países andinos en la erradicación de drogas. “El presidente Bush debe reconsiderar su solicitud de suspensión del ATPDEA a Bolivia, porque el país presenta resultados iguales o mejores que los otros países andinos. A pesar de esta injusta decisión, Bolivia mantiene firme su esfuerzo contra en narcotráfico", señala la solicitada del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitida ayer. El comunicado es una respuesta a la decisión tomada el viernes por el Mandatario estadounidense, de suspender la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA) y la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (APTA), mediante las que Bolivia exporta productos por alrededor de $us 267 millones de un total exportado de $us 430 millones. Según la solicitada emitida por la Cancillería, el gobierno de Bush tomó esa decisión “sin justificar las razones" y asegura que, entre los años 2006 y 2007, Bolivia tiene el menor incremento de hectáreas cultivadas de coca, además, en ese mismo período “es el único país andino que incrementó sus hectáreas erradicadas" y también afirma que Bolivia tiene saldo positivo en materia de incautaciones realizadas en esos años. “La decisión del presidente Bush es injusta y afecta principalmente a muchas familias de trabajadores bolivianos”, indica. También ayer, el presidente Evo Morales aseguró, durante el ampliado de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), realizado en Cochabamba, que se suplirán los mercados de EEUU para los productos bolivianos con los de otros países, con convenios que están en plena negociación y los que podrían “tardar unas semanas para ultimar detalles...". “Ya tenemos garantizado (mercado) para textiles y otros productos... se van a abrir muchos más mercados", aseguró Morales, aunque no mencionó cuáles son esos mercados alternativos. Las justificaciones para la medida apuntan a la expulsión de las agencias de cooperación de ese país que trabajaban en Bolivia. La medida de Bush, además, llega en momentos en que las relaciones entre ambos países están deterioradas, desde el pasado 10 de septiembre, cuando el Primer Mandatario declaró “persona non grata” al ex embajador de ese país en Bolivia Philip Goldberg por una supuesta complicidad en una conspiración en contra de su gobierno. Ayer, el Presidente también se encargó de señalar las distancias en la relación con ese país. “Creerán que nos van a meter miedo, (que) nos van a asustar, quitando el ATPDEA. No nos vamos a arrodillar jamás", afirmó. Morales anunció que instruyó ayer a su equipo económico y a la Cancillería gestionar la apertura de mercados “a China, Irán e India, sólo falta producir más y empezar las negociaciones", sostuvo el Mandatario. Sin embargo, el viceministro de Relaciones Económicas Externas, Pablo Guzmán, reconoció que el mercado de EEUU no es fácil de reemplazar. “Si es que en 30 días se suspende el ATPDEA, efectivamente Bolivia va a recibir un duro golpe en sus exportaciones a Estados Unidos y éstas no son fáciles de reemplazar con otros mercados, por eso, lo que ha hecho EEUU es realmente grave para Bolivia. Es un impacto muy fuerte que va a tener sobre nuestras exportaciones y las familias que dependen de esto. Sin embargo, estamos optimistas y trabajaremos con mayor empeño aún para buscar con mayor rapidez otras opciones para nuestros exportadores", anunció.