El presidente Evo Morales aseguró ayer que "el imperialismo" y la derecha no quieren repetir en Bolivia "el error" que cometieron el 2002, al "no haber matado" a su colega de Venezuela, Hugo Chávez, durante un intento de golpe de Estado. "La derecha y el imperialismo norteamericano (...) se arrepienten de no haber matado a Hugo Chávez (el 2002)", aseveró Morales, quien los acusó de no querer en Bolivia "cometer el mismo error de Venezuela". "Ya se imaginan de qué están hablando", dijo el Presidente boliviano, durante una reunión con sindicatos campesinos, obreros y vecinales leales a su Gobierno, en Cochabamba (centro), donde analizan el diálogo que sostiene el Mandatario con cuatro prefectos para zanjar la crisis política. Morales, que enfrenta la dura oposición que encabezan prefectos y líderes cívicos de cuatro departamentos, rememoró la intentona golpista que sufrió su aliado Chávez el 2002, depuesto por horas, estrategia que se habría repetido semanas atrás en Bolivia contra él, en su opinión. El gobernante acusó sin dar nombres ni pruebas a la derecha boliviana de haber decidido el año pasado "aportar plata" para asesinarlo. Según Morales, los grupos rebeldes locales "no están solos", pues es "el Gobierno de Estados Unidos" que los apoya, porque la potencia extranjera "permanentemente intenta desestabilizar el Estado" boliviano. También aseguró que las protestas civiles de hace más de tres semanas en cinco de los nueve departamentos bolivianos fueron un intento de "golpe civil". A pesar de ello, expresó que busca un acuerdo con los prefectos de Santa Cruz, Beni, Tarija y Chuquisaca para descomprimir la crisis política, aunque su Constitución, aún no goza de consenso en las negociaciones comenzadas hace una semana. AFP