Asia apunta hacia las estrellas En el siglo XX, dos superpotencias, EEUU y la URSS, compitieron en el espacio palmo a palmo para demostrar su superioridad. Hoy la pelea es con Asia.
CHINA EN EL COSMOS • Los astronautas Zhai Zhigang, Liu Boming y Jing Haipeng a bordo de la Shenzhou 7 el 27 de septiembre de 2008.
Un aterrizaje de los chinos en la Luna antes de que nosotros regresemos sería percibido como un retroceso de EEUU, no sólo detrás de Rusia sino también de China”, escribió Michael Griffin, director de la NASA, en un correo electrónico interno recientemente revelado por la prensa. En el mismo mensaje, Griffin expresa su amargura por las reducciones presupuestarias y la actitud de la Oficina de presupuesto de la Casa Blanca (OMB) en torno al tema del acceso estadounidense a la Estación Espacial Internacional (ISS) después del 2010. Lamenta también que la OMB haya eliminado de su proyecto para presentar al Congreso pasajes que advertían sobre los riesgos de pérdida de la preeminencia estadounidense en el espacio y el rápido surgimiento de China como rival.
Griffin explicó, en un comunicado, que sus correos electrónicos habían sido sacados de contexto y reafirmó que apoya suspender los vuelos de transbordadores el 2010. Sin embargo, fuentes cercanas a la NASA indicaron que está convencido de que China puede llevar sus hombres a la Luna hacia 2017, antes del regreso previsto de los estadounidenses.
Frente a todo esto y 50 años después de su creación durante la Guerra Fría para enfrentarse a la Unión Soviética y afirmar la preeminencia de EEUU con la conquista de la Luna, la NASA quiere preservar su lugar en el espacio frente a las ambiciones de potencias emergentes como China.
La carrera espacial, vista como un termómetro del poder de las naciones, se ha trasladado este siglo a Asia. China y la India se marcan de cerca, aunque sus autoridades niegan la rivalidad. Un mes después del paseo espacial chino, la India cartografiará toda la superficie lunar por completo. Ambos países tienen previsto pisar la Luna en 10 años.
El nacimiento de la agencia espacial estadounidense NASA, el 1 de octubre de 1958, está directamente vinculado al lanzamiento del Sputnik 1 por parte de los soviéticos el 4 de octubre de 1957. Ese acontecimiento desató una encarnizada competición entre las dos superpotencias para demostrar su superioridad tecnológica y, más allá, la superioridad de su sistema político.
“La carrera hacia la Luna era más que exploración espacial o un acto de orgullo nacional, sino que era vista como una verdadera prueba sobre la validez de nuestra democracia y del concepto mismo de libertad”, contó Michael Griffin.
Además, “la URSS había mostrado que los éxitos espaciales podían dar poder e influencia en el mundo”, añadió.
Tras el desafío logrado en julio de 1969 de llevar a un hombre a la Luna en menos de 10 años, lanzado por el presidente John Kennedy, la NASA se impuso luego en la exploración espacial. Y eso pese a varios reveses con la pérdida de dos transbordadores espaciales.
La NASA es todavía el líder en el espacio y quiere seguir siéndolo con el proyecto Constellation presentado el 2004 por el presidente estadounidense, George W. Bush, que prevé el regreso de los estadounidenses a la Luna para el 2020, seguido de misiones habitadas hacia Marte y más allá.
Pero la agencia muestra señales de ahogo en un momento en el cual su presupuesto ya no parece estar a la medida de sus ambiciones, lamentan responsables del organismo que pidieron mantener el anonimato.
Por falta de recursos, los vuelos de los tres transbordadores serán suspendidos el 2010, una vez que se termine la estación, lo que permitiría financiar a su sucesor, la nave Orion, en el marco del programa Constellation. Pero Orion no volaría antes del 2015. Durante estos cinco años, EEUU dependerá de las Soyuz rusas para transportar a sus astronautas hacia la ISS.
Esta situación es aún más precaria si se tiene en cuenta la atmósfera de Guerra Fría creada por la crisis en Georgia. “Creo que es peligroso encontrarse en esta situación”, dijo recientemente Griffin a la agencia AFP. “Si algo le pasa a las Soyuz no tendremos ningún acceso a la ISS”.
Preocupados, miembros del Congreso y el candidato republicano a la presidencia John McCain pidieron a la Casa Blanca que estudie mantener vuelos del transbordador. Esta decisión “probablemente será tomada” por el próximo presidente elegido en noviembre, según John Logsdon, ex director del Space Policy Center de la universidad George Washington.
Mientras tanto, China acaba de completar exitosamente su primer paseo espacial. El 25 de septiembre, los astronautas Zhai Zhigang, Liu Boming y Jing Haipeng abordaron la Shenzhou-7 y partieron al espacio seguidos por millones de espectadores de televisión gracias al cohete equipado con cámaras que mostraron la separación de los aceleradores líquidos, el funcionamiento de los motores, etc.
El día 27, la caminata espacial fue difundida en directo. Zhai, el comandante de la misión, salió por la escotilla y flotó por el espacio. Liu Boming también salió brevemente de la cápsula para entregar a Zhai una bandera china. Este tipo de maniobra hasta ahora sólo había sido hecha por estadounidenses y soviéticos o rusos.
La siguiente meta del programa de vuelos espaciales tripulados de China es el ensamblaje de una estación espacial de dos módulos orbitales Shenzhou. Asimismo, considera realizar exploraciones lunares y quizá intente poner la próxima década un hombre en la Luna, posiblemente, como teme la NASA, antes del objetivo de ésta de regresar al satélite el 2020.
En carrera aparece también India, cuya Agencia de Investigación Espacial trabaja desde 1972 en Bangalore. Este país alista la Chandrayaan 1, su primera misión a la Luna prevista para este mes de octubre (22 al 26, probablemente), dedicada a la teleobservación de alta resolución de las características de la superficie lunar: mapa tridimensional y un estudio químico y mineralógico. India, además, ya lleva un año preparando un viaje a Marte que anuncia para el 2012. Con datos de AFP y EFE
CARGUEROS
Europa confía en su “Julio Verne”
En marzo de este año, Europa dio un salto en la carrera espacial con el despegue del cohete Ariane-5 Julio Verne que se encaminó hacia la Estación Espacial Internacional-ISS (donde participa activamente como Agencia Espacial Europea, lo mismo que la NASA, la Agencia Espacial Federal Rusa, la Agencia Japonesa de Exploración Espacial y la Agencia Espacial Canadiense, además de Brasil e Italia). Con esta nave, la primera de la serie de cargueros espaciales ATV, Europa rompió el monopolio estadounidense y ruso de acceso a la ISS.
“Éste es el vehículo espacial más complejo que Europa ha construido”, declaró entonces Jean-Jacques Dordain, director de la Agencia Europea del Espacio (ESA). “Es un vehículo muy inteligente, capaz de efectuar el atraque automático en la ISS con una precisión fantástica (...) por cierto, la NASA no tiene un carguero espacial como éste”.
Europa nunca ha tenido una nave tripulada y sus astronautas tienen que viajar de prestado, en los transbordadores de la NASA o en las cápsulas rusas Soyuz. Pero el ATV abre la posibilidad de desarrollar un vehículo propio que además incluya una cápsula de reentrada en la atmósfera para los astronautas.
La flexibilidad del ATV, como nave automática, tecnológicamente avanzada y presurizada en su interior (los astronautas no tienen que vestir trajes de paseo espacial para entrar en ella) da pie a opciones de futuro más atrevidas: exploraciones en la Luna o incluso Marte. Pero esto a largo plazo. El País de Madrid