Cuatro reclutas murieron este año Las víctimas, según el Defensor del Pueblo, son los reclutas con menor grado de instrucción. Las FFAA aseguran que antes un oficial agarraba a patadas a un soldado y nadie decía nada. En cambio ahora, ese militar es sometido a un proceso.
De enero a octubre de este año las muertes por maltrato a conscriptos en los cuarteles militares del país ya suman cuatro casos. La mayoría de las víctimas son reclutas de zonas rurales.
El caso más reciente es el del conscripto paceño Reynaldo Maita, quien fue destinado a San José de Chiquitos, en Santa Cruz. Murió el 29 de septiembre después de estar poco más de una semana internado en el hospital San Juan de Dios. Aunque se informó oficialmente que una enfermedad se llevó su vida, estuvo dos meses sin tener contacto con su familia y la última vez que habló con su madre se quejó de que sufría de maltratos. El caso está en investigación.
A principios de este año, según fuentes del Tribunal Militar, un oficial disparó en la cabeza a un recluta en un cuartel cerca de la frontera con Chile, sólo porque la víctima se habría dormido cuando hacía guardia.
En agosto, fuentes del mismo tribunal revelaron que en Chimoré (Cochabamba) murió el soldado Natalio Amador, en el Campamento Mirabal. Su cuerpo fue enviado a Tarija. Ante la consulta de este medio, la VII División de Ejército pidió que se recabe información en el comando del Ejército, en La Paz.
Los malos tratos llevaron a la muerte al soldado Juan Carlos Ticona, fallecido la madrugada del jueves 21 de agosto, después de una hemorragia interna, provocada por la destrucción de la vejiga, riñones y otros órganos, producto de la golpiza del sargento Valerio Valencia, quien admitió haber pateado una sola vez y “con la planta del pie” izquierdo al soldado. El militar fue remitido al penal de San Pedro, La Paz.
El general Gonzalo Suárez Sélum, presidente del Tribunal de Justicia Militar, explica que los casos de agresión a conscriptos disminuyó gracias a la labor del Defensor del Pueblo y de la oficina de Derechos Humanos. “Hace 30 años agarraban a patadas a un soldado y nadie decía nada. Ahora lo hace y es procesado”.
Según el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, es difícil medir todos los casos de maltrato físico y sicológico a los conscriptos puesto que no todos se llegan a denunciar.
Ya sea por miedo a posibles represalias, por no conocer sus derechos como ciudadanos o no contar con una institución cercana donde recurrir hay muchos casos que no salen a la luz.
El 4 de septiembre según un informe médico del Hospital de Clínicas, Iver Salas Machaca (19), padecía de hidrocefalia, que es el aumento de presión en la cabeza por un líquido. Sus familiares informaron que ingresó al cuartel completamente sano y denunciaron que fue golpeado, maltratado y supuestamente violado.
Según el Defensor del Pueblo, la mayoría de los casos que afecta a los derechos humanos en los recintos cuartelarios son sumados a abusos y atropellos de los superiores contra los inferiores.
“Como el régimen cuartelario sigue siendo rígido en el sentido de establecer relaciones estrictas respecto a labores y deberes de los reclutas, aún se advierten ciertos hechos de abuso a derechos fundamentales. En este marco las relaciones jerárquicas, no horizontales, ocasionan que cuanto inferior sea el grado de instrucción del recluta mayores serán las posibilidades que sea víctima de abusos por parte de los superiores”, enfatiza.
El saldo de muertos durante el 2008 “muestra el indicio de que subsiste esa filosofía de extrema rigidez que hace que el recluta se encuentre en una situación crítica de indefensa”, asegura Albarracín.
El Defensor del Pueblo dice que desarrolla una labor intensa con los cuarteles difundiendo los derechos humanos a nivel nacional tratando de concientizar a los efectivos.
“Hace 30 años agarraban a patadas a un soldado y nadie decía nada. Ahora, uno toca a un soldado y es sumariado...”. Gonzalo Suárez
En El Alto se presentan más quejas
La mayoría de las denuncias contra la integridad física y malos tratos del año 2007 al 2008 se suscitan en la ciudad de El Alto, con un 42% respecto a un 22% de la ciudad de La Paz, según el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín.
Esto no quiere decir que el mayor índice de violencia está en la urbe alteña, sino que existe un mayor acceso a las oficinas del Defensor, que le otorga a la víctima las facilidades necesarias para presentar su queja.
Según Albarracín, no ocurre lo mismo en las áreas rurales del país, donde si bien se capacita con temas de Derechos Humanos a los militares no se asegura que se informe de igual manera a todos. Además que cada seis meses entran nuevos reclutas que no siempre tienen conocimiento de sus derechos o no cuentan con oficinas cercanas donde puedan emitir quejas.
Los casos de agresión este año
Inicio de gestión • El primer trimestre, según fuentes del Tribunal Militar, un soldado murió con un disparo en la cabeza en un cuartel ubicado en la frontera con Chile. La víctima se habría dormido en la guardia. Antes del disparo, el militar y el difunto habrían discutido.
Agosto • A mediados de este mes falleció el soldado Natalio Amador en el Campamento Mirabal de Chimoré (Cochabamba). La autopsia encontró sólo un chicle en la garganta. Su cuerpo fue enviado a su tierra natal, Tarija. La VII División de Ejército evadió hablar del tema.
15 de agosto • Una cadete del Colegio Militar de Aviación en Santa Cruz fue presuntamente violada por el capitán Franz Lenz. Según la denuncia presentada, la víctima fue abusada sexualmente luego de ingerir bebidas alcohólicas invitadas por su supuesto agresor.
19 de agosto • En La Paz, el Ejército dio de baja al recluta Iver Salas Machaca por presentar retardo y desequilibrio emocional. Entonces, sus familiares denunciaron que Iver ingresó al cuartel completamente sano y que allí fue golpeado, maltratado y supuestamente violado.
21 de agosto • Juan Carlos Morales murió producto de la golpiza que presuntamente le propinó el sargento de la FAB, Valerio Valencia, quien es procesado por la justicia ordinaria y está detenido en el penal de San Pedro de la ciudad de La Paz.
29 de septiembre • Pereció el conscripto paceño Reynaldo Maita en el hospital San Juan de Dios (Santa Cruz). Su madre, Andrea Mamani, relató que su hijo le comentó que había sido golpeado. Murió por meningitis, según el informe forense.