El robo de los celulares se ha tornado en una verdadera peste mundial. Hoy en día, nadie está libre de sufrir este delito o, sino, de perder ese importante instrumento de comunicación. En Bolivia se han dado casos en los que ladrones incluso llegaron a asesinar para apropiarse de teléfonos móviles.
En el mundo, Sujit Jain, un ciudadano indio, perdió dos teléfonos, uno en Londres y otro en un matrimonio en su país. Dijo que esto le causó “mucha acidez y estrés”. Pero, además, reaccionó creando una empresa, la Maverick Mobile, que se dedica a solucionar, en alguna medida, la pérdida y el robo de celulares.
El resultado se concretó en un invento presentado en días pasados en el encuentro DEMO, de 72 empresas nuevas en el sur de California, EEUU. El producto no sólo protege teléfonos, sino también los datos, en caso de pérdidas o robos. El logro mereció el premio “Demogod”.
Se trata del programa Maverick Secure Mobile, que se instala en el soporte físico de los teléfonos, no en las tarjetas SIM, que pueden ser cambiadas y que identifican a los usuarios para los proveedores del servicio.
La agencia EFE informó que la aplicación funciona de forma escondida en los teléfonos, encriptando los números de contacto y otros datos si se pone una nueva tarjeta SIM en el aparato. Otra de sus virtudes es que recupera la lista de contactos y envía datos de su localización a teléfonos móviles seleccionados por los dueños originales. Algo más. Los dueños de los aparatos robados o perdidos pueden inutilizar sus teléfonos celulares o hacer que suene una alarma estridente que solamente se detiene al agotarse la batería. Y si se la sustituye, vuelve a producirse el intolerable sonido.
Ojalá este invento llegue pronto a Sudamérica, donde las pérdidas y robos son cotidianos.