Potosí vive un octubre negro por la crisis La Federación de Cooperativistas alertó que 10 mil de sus afiliados dejaron la actividad y tres ingenios enviaron preavisos de retiro a sus trabajadores. Un minero que ahora se dedica a taxista explicó que su jornal bajó a la mitad.
OSTENTACIÓN DE RIQUEZA • Un ciudadano camina cerca de un Hummer, aparcado ayer en una de las calles de la plaza 10 de Noviembre de Potosí, llamada la ciudad de los Hummer.
“Se vende Hummer a precio de Peta”. Esa frase podría graficar, en cierto modo, la dura situación que atraviesa Potosí tras el desplome de los precios de los minerales en el mercado mundial. Los potosinos creen que están viviendo su propio “octubre negro”.
Por las angostas calles de la Villa Imperial, conocida como la “ciudad de los Hummer”, circulaban esos vehículos, como un reflejo de la bonanza de la minería. Sin embargo, la crisis tocó a muchos de los mineros que ahora se ven obligados a deshacerse de sus costosos motorizados.
En las últimas semanas, la cotización de los minerales, principalmente del zinc, que representa el 65 por ciento de la producción y exportación de Potosí, cayó dramáticamente. El año pasado, la libra tenía un costo del 1,60 dólares, mientras que al momento llegó a 0,65 dólares. Cooperativistas y empresarios coinciden en que Potosí atraviesa la peor crisis desde 1953.
El vicepresidente de la Federación de Cooperativas Mineras (Fedecomin), Corsino Villanueva, aseguró que, en los últimos meses, al menos 10 mil de sus compañeros abandonaron la actividad y se quedaron sin trabajo. El presidente de los privados, Roberto Valda, coincidió con Villanueva y dijo que éste es sólo el principio, porque posteriormente se sentirá más como consecuencia de la crisis mundial, particularmente de EEUU.
La actividad económica de la ciudad de Potosí está íntimamente ligada a la minería. Unas 18.000 personas tenían una relación directa con el rubro, mientras que 80 por ciento de su población se beneficiaba de esta actividad, de una u otra forma.
Mario Condori (24) dejó la mina hace una semana, porque su jornal bajó de Bs 120 a 60 y ahora se dedicó a taxista. Él comentó que incluso su nuevo oficio no es muy rentable. “Antes, aunque para una cuadra, tomaban taxicito, pero hoy prefieren caminar”.
De acuerdo con datos de la Asociación de Ingenios, la extracción de minerales del Cerro Rico bajó en 50 por ciento. La capacidad instalada de procesamiento es de 4.200 toneladas día, sin embargo, actualmente se recogen menos de 2.000 toneladas, lo que ha provocado que, al menos, tres ingenios se cierren y comiencen a despedir a su gente.
El gerente de dicha asociación, Limbert Paredes, señaló que sus asociados, que alcanzan a 32, empezaron a tomar previsiones y citó que tres de los ingenios enviaron notas de preaviso de retiro a sus trabajadores.
Afirmó que si la cotización de los minerales continúa en descenso, se producirá un “efecto domino” que generará desempleo, pérdida de la capacidad adquisitiva de bienes y que desencadenaría en una recesión.
La Razón visitó ayer la avenida Tinkuy, donde los miércoles y sábados se comercializan vehículos. Según los vendedores, la crisis minera obliga a ofertar los motorizados con una rebaja que incluso llega al 20 por ciento.
Un Hummer que fue adquirido en $us 65.000, pretendía ser vendido en 45.000, pese a que la demanda también se redujo. “Antes yo vendía un carro por semana, ahora con éste estoy ya un mes”, dijo Willy, un vendedor.
El alcalde René Joaquino señaló que la construcción bajó en 25 por ciento, mientras que el valor de las viviendas y los terrenos también se redujo.
EFECTOS EN LA ECONOMÍA
Vehículos • Potosí es conocida como “la ciudad de los Hummer”, por la gran cantidad de este tipo de vehículos que compraron los mineros en época de bonanza. Ahora se liquidan.
Inmuebles • Según el alcalde potosino, René Joaquino, la construcción bajó en 25 por ciento, en tanto que el valor de las viviendas y los lotes de terreno también se redujo.