La aprobación de la norma fue celebrada con abrazos y llanto Festejo • El presidente Evo Morales estuvo al borde de las lágrimas y los marchistas se abrazaron entre sí al saber que el Congreso sancionó la ley de convocatoria al referéndum constitucional. Hubo música y baile ayer en la plaza Murillo.
LA EMOCIÓN DE LA GENTE • Mineros levantan sus cascos en señal de júbilo, durante la promulgación de la ley de convocatoria al referéndum por la CPE, ayer en la plaza Murillo.
El ambiente festivo con el que el lunes arribó la marcha de los sectores sociales a la ciudad de La Paz amenazaba, cerca del mediodía de ayer, con transformarse en una descarga de violencia en contra del Congreso Nacional.
Tras siete días de caminata, la multitud que llenó la plaza Murillo y sus alrededores no estaba dispuesta a esperar un minuto más para que los parlamentarios aprueben la ley de convocatoria al referéndum por la nueva Constitución Política del Estado (CPE).
El propio presidente Evo Morales evitó, en al menos dos ocasiones, la toma del Parlamento por parte de los movimientos sociales.
Ayer, a las 7.00, pidió paciencia a los Ponchos Rojos; y a las 11.00, lo hizo con los cooperativistas mineros, que en repetidas ocasiones hacían estallar cartuchos de dinamita que estremecían el lugar.
“Esperemos (unos) minutos más o un poco de tiempo más la ley que garantice el referéndum dirimidor y aprobatorio de la nueva Constitución. Dijimos que hacemos nuestra protesta pacíficamente y con fiesta y no como los sectores oligárquicos que toman instituciones, ofenden, maltratan, pegan y palean”, les dijo.
Este tiempo adicional al que se refirió el Mandatario llegó a su término cuando la palabra “aprobada” resonó a las 12.52 desde un micrófono del escenario instalado en el lugar. Autoridades y marchistas estallaron en júbilo al saber que oficialistas y opositores dieron luz verde a la anhelada norma.
El Presidente, quien lideró la vigilia al Congreso, estuvo al borde de las lágrimas cuando recibió la noticia, instante en el que abrazó a un igual emocionado Iván Canelas, vocero del Gobierno.
Los abrazos y el llanto se replicaron entre los marchistas, quienes hicieron a un lado el cansancio, la fatiga por el sol y el hambre, para festejar el esperado acontecimiento.
“Esta nueva Constitución beneficia a todos los bolivianos. Este proceso de cambio nadie lo para”, sostuvo don Samuel, quien se unió a la movilización desde Chimoré, Cochabamba.
La alegría dio paso al civismo. El Himno Nacional fue entonado por todos los presentes. El sonido de dinamitas y petardos tenía ahora otro significado, el de la celebración. Agitando banderas, chalinas y pañuelos, los asistentes cantaron y bailaron Viva mi patria Bolivia, además de ritmos de tinku, taquirari y chacarera.
“Hemos logrado nuestro pedido, pero no ha sido gratis, caminamos por días y derrotamos a los neoliberales”, manifestó don Ponciano Vargas.
Con una larga caña de azúcar en la mano, Miguel Choque afirmó estar “emocionado de lograr lo que se buscó desde un principio”.
El acto oficial comenzó pasadas las 13.00 cuando el vicepresidente Álvaro García Linera arribó a la testera con la ley de convocatoria en mano, lista para su promulgación.
El Vicepresidente señaló que “este referéndum y esta nueva Constitución no hubieran sido posibles sin ustedes (los sectores sociales)”. Llamó a los marchistas “el núcleo de acero de la patria”.
Para Fidel Surco, dirigente de los colonizadores, “una vez más, Bolivia demuestra cómo defiende la democracia”. Por su lado, Pedro Montes, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), solicitó un minuto de silencio por los muertos en los conflictos sociales.
A su turno, Morales dijo que “la refundación de Bolivia, mediante una nueva Constitución, nos ha unido (...). Quiero agradecer a los compañeros que aportaron a esta gran movilización para garantizar la convocatoria al referéndum”.
Aseguró que “este proceso de cambio es sin retorno y, hagan lo que hagan (los opositores), ya no volverá el neoliberalismo a Bolivia”. Luego de pedir a todos los bolivianos “empezar la campaña para aprobar con el 100 por cien de votos (el texto constitucional propuesto), el Mandatario promulgó, a las 14.00, la ley de convocatoria aprobada en el Congreso.
Esta acción fue inmediatamente festejada con aplausos, gritos, música y danza. Mientras algunos marchistas daban vueltas alrededor de la plaza Murillo con tarqueadas, moseñadas y chovenas, otros descansaban y comían en las calles aledañas. En la iglesia de La Merced, hacían fila por un plato de ají de fideo.
“Este proceso de cambio no tiene retorno y, hagan lo que hagan (los opositores), ya no volverá el neoliberalismo a Bolivia”. Evo Morales, presidente de Bolivia.
“Este referéndum y esta nueva Constitución no serían posibles sin ustedes (los sectores sociales)”. Álvaro García, vicepresidente.
Marchistas emprenden el viaje de regreso
Tras caminar durante siete días y permanecer un día en la ciudad de La Paz, los sectores sociales iniciaron ayer el retorno a sus regiones de origen. Cerca de las 20.00, la Terminal de Buses de La Paz se vio colmada de colonizadores, campesinos, cocaleros, mineros y representantes de otros sectores sociales que esperaban abordar un vehículo que los conduzca de nuevo a casa. Se los vio ahí desde la tarde.
Otros decidieron esperar. Un grupo de jóvenes del barrio Plan Tres Mil de Santa Cruz regresó ayer por la tarde a su albergue, ubicado en inmediaciones de la ex estación central. Uno de ellos, Christian Flores, aseguró que hoy emprenderán el viaje de retorno a su región.
Los marchistas se congregaron el 13 de octubre en Caracollo y desde allí recorrieron 200 km hasta llegar el lunes a la sede de gobierno, para pedirle al Congreso la aprobación de la ley de convocatoria al referéndum constitucional. La Paz los acogió en diversos recintos.