Álvaro rÍos, ex ministro de Hidrocarburos, dice que, si bien habrá menos dinero, el monto para subvencionar e importar carburantes también será menor.
El sector de hidrocarburos es el más importante en lo que se refiere a los ingresos del país y para el crecimiento de las exportaciones, no tanto por el petróleo, sino por el gas natural, que en los últimos años se ha convertido en el energético más buscado, por ser limpio y menos contaminante, entre otras cualidades.
La crisis financiera de Estados Unidos y de los países europeos, según la opinión de economistas internacionales, provocará una recesión en las economías de todas las naciones. En unas será más profunda que en otras y Bolivia no será la excepción.
Las cotizaciones internacionales de los commodities y de las materias primas ya se ven afectadas, entre ellas, la del gas natural que depende del costo del petróleo, cuyo precio este año ya cayó en más del 50 por ciento.
Para conocer los efectos que pueda tener la crisis en el sector de hidrocarburos a nivel nacional, La Razón conversó con Álvaro Ríos Roca, ex secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).
En su criterio, ¿a qué se debe la caída del precio internacional del petróleo? ¿Tiene esto que ver con la actual crisis financiera que afecta a EEUU? ¿Cuánto más podría caer la cotización? El predecir el precio de petróleo es muy difícil y complicado, pero consideremos dos premisas. La primera es la volatilidad y alza de los precios en los últimos dos años. Lo hemos dicho en varios medios de comunicación en el pasado, y es que había una exabrupta especulación y manipulación de futuros del petróleo y financieros, alejados de cualquier fundamento de mercado y de oferta y demanda.
¿Cuál es la otra premisa que incide en la variación negativa del precio del crudo? La segunda premisa es que, a nivel mundial, los descubrimientos y explotación de la riqueza hidrocarburífera son, sin duda, cada vez más costosos por los desafíos geológicos, tecnológicos y humanos que son necesarios.
Profundidades costa afuera de más de 6.000 metros, lugares extremos en climas como los del Ártico y Alaska, entre otros, perforación horizontal, procesos de fractura para tight oil y tight gas, y finalmente el manejo de crudos más pesados y contaminados que ciertamente demandan muchos más recursos y tecnología para su desarrollo y, por ende, sus precios son más altos. Es decir que no volveremos a ver petróleo de $us 20 ó 30 por barril.
Por todo lo expuesto, un escenario probable de precios medios estará entre los 60 y 70 dólares por barril para los crudos premium, con cinco a 15 dólares el barril de descuento para los crudos con menor calidad o pesados.
En este contexto, ¿qué impacto está teniendo y tendrá la caída del precio internacional del petróleo en el país? ¿Podría hacer un análisis de lo negativo y lo positivo de esta tendencia a nivel interno? En lo positivo, definitivamente habrá menores egresos por la compra o importación de diesel oil y otros derivados de petróleo, algo de gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP), que se importa y que se traducirá en menos contrabando. Es decir, habrá una menor erogación de parte del Tesoro General de la Nación (TGN) por importaciones.
En lo negativo, lo que podemos prever es que a partir del 2009 se observarán menores ingresos económicos debido a la caída del precio del crudo, entonces los precios de exportación de gas a Brasil también serán menores.
Dentro de esta situación, ¿qué pasará con el precio del gas natural que Bolivia vende a los mercados externos? De mantenerse los precios del petróleo en el rango que predecimos, es decir de $us 60 a 70 por barril, los precios del gas natural de exportación caerán alrededor de cuatro a seis dólares el millón de BTU (unidades térmicas británicas), con menores ingresos fiscales para todo el país. (El precio actual oscila entre $us 7 y 9 dólares el millón de BTU).
¿Qué magnitud tendrán los efectos en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) de las regiones productoras y no productoras, y qué consecuencias? El Impuesto Directo a los Hidrocarburos es el 32 por ciento y es el componente fuerte, aparte de las regalías hidrocarburíferas. Un monto estimado —puesto que es muy difícil encontrar información oficial— es que los ingresos de regalías y del IDH bajarán de un promedio de 2.700 millones de dólares en esta gestión a alrededor de 1.900 millones de dólares el próximo año.
¿Este inminente problema tendrá algún efecto en las inversiones para el sector? A nivel mundial, las inversiones en el rubro están siendo recortadas y esto durará de uno a dos años más, antes de que se recomponga la confianza de las empresas petroleras nuevamente.
Las inversiones ya comprometidas en explotación no sufrirán recortes, pero sí las nuevas inversiones para el desarrollo de nuevos proyectos hidrocarburíferos podrán ser revisadas.
¿Considera usted que habrá efectos en la producción y en las exportaciones de los hidrocarburos? Los efectos en Bolivia se sentirán más durante el próximo año que en el 2008, debido a que el país no tiene bolsa de valores y está un poco blindada a los capitales especulativos, y de corto plazo.
¿De qué manera sentirá el mercado interno los efectos de la crisis y de la caída de precios de los commodities? Definitivamente nadie va a quedar sin sentir los efectos de una desaceleración y recesión a nivel mundial, debido a la globalización.
Caerán los precios y los volúmenes de exportación de minerales, agricultura y otros, lo que redundará en menores ingresos para los que gastan en Bolivia y esto se sentirá en toda la cadena.
En este marco, ¿qué puede suceder con la subvención interna al diesel oil y al GLP? Será menor y esto es positivo para la balanza del país y de las erogaciones del Poder Ejecutivo. En realidad, eso es lo positivo de la situación.
¿Qué sugiere hacer frente a este panorama y los problemas que ocasionará en el país? Es recomendable generar un clima de estabilidad para recibir inversiones productivas, con el manejo adecuado de una política cambiaria que fomente las exportaciones y no vaya en detrimento de esta actividad.
“ Los precios del gas natural de exportación caerán alrededor de 4 a 6 dólares el millón de BTU”
“ Los ingresos bajarán de $us 2.700 millones en esta gestión a unos $us 1.900 millones el 2009 ”
Perfil
Su perfil • Álvaro Ríos Roca es ingeniero químico. Actualmente es el gerente propietario de la empresa privada Prosertec Ingeniería SRL.
Sus cargos públicos • Fue ministro de Hidrocarburos. También fue secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).