“Obama o McCain esperarán una mejora en la relación” MIKE HAMMER, consejero Político-Económico de la Embajada de EEUU en Bolivia, afirma que América Latina aún no será prioridad para su país.
Mañana, 4 de noviembre, los estadounidenses elegirán a su nuevo presidente. En Bolivia, el consejero Político-Económico de la Embajada de EEUU, Mike Hammer, afirma que con Barack Obama habría la oportunidad de abrir puertas de negociación. Admite que el momento difícil de la relación bilateral con Bolivia, incluidas las preferencias arancelarias (el ATPDEA), puede tener cambios con la nueva administración de la Casa Blanca. Ésta la entrevista con La Razón.
¿Cuál la importancia de esta elección en EEUU? Estamos pasando por un momento económico difícil en EEUU, un problema financiero que el próximo presidente va a tener que afrontar. En ese sentido es un momento importante. También afrontamos problemas internacionales serios, como la situación en Irak, Afganistán, las preocupaciones nucleares de Irán, temas de Corea del Norte, tensión con Rusia... En cualquier caso, la elección en EEUU va a ser histórica, en el sentido de que o se va a elegir al primer presidente afroamericano, que sería el senador Barack Obama, o si ganan los republicanos, vamos a tener la primera mujer vicepresidenta, a Sarah Palin que acompaña al señor John McCain.
Entre los temas que me citó, ¿cuál es el orden de prioridad? Creo que el primer tema va a ser la economía. Si hubiese alguna crisis internacional, es algo que llevará el enfoque del presidente. Por ejemplo si uno recuerda cuando se eligió a (George) Bush en el 2000, después de Clinton, uno nunca se podía imaginar qué iba a ocurrir el 11 de septiembre (del 2001) que cambió el enfoque, se convirtió en terrorismo.
¿Cuál la diferencia entre un republicano y un demócrata? Las diferencias no son tan dramáticas. Si uno ve en la perspectiva internacional, uno vería que los demócratas tienen una tendencia a ser centroizquierdas y los republicanos centroderechas. Pero en verdad es una cuestión de filosofía, de cómo afrontan los problemas que tienen que tratar.
Hay la tendencia de parte de los demócratas de que el Gobierno tenga un rol más significativo e importante en tratar los problemas sociales, mientras que los republicanos tienen una filosofía de que se debería permitir más al mercado y más al individuo afrontar los problemas. Cuando se habla de una política exterior, hay políticas de Estado y en ello hay consenso entre republicanos y demócratas. Se puede decir que los demócratas están más interesados en una cooperación internacional, los republicanos no es que no querían esa cooperación, pero creen que el liderazgo de Estados Unidos es muy importante.
Las noticias muestran a un McCain duro y a un Obama conciliador. ¿Es así? Creo que los expertos y los analistas ven que en política internacional, el senador McCain ha tenido más experiencia y tiene la tendencia a tomar posiciones más fuertes. El candidato Obama está dispuesto a reunirse con adversarios para ver si hay alguna manera de afrontar las diferencias y los problemas que hay con los países. Ambos dicen que la diplomacia es importante. Parece que los demócratas quieren poner más énfasis en resolver problemas vía diplomática.
Cuando uno es presidente —yo he tenido la fortuna de trabajar en la Casa Blanca, he visto a dos presidentes, Clinton y Bush— y llega un tema de interés nacional, cualquiera es muy firme.
¿Cómo afectará esta elección a Latinoamérica? Me dice que el señor Obama tiende a dialogar, ¿hay esa tendencia? Yo diría que sí porque dentro de todo, el senador Obama está ofreciendo una situación de cambio y es natural que después de ocho años de un presidente republicano siga un demócrata.
Con Obama habría una oportunidad de abrir de nuevo algunas puertas si es que hay voluntad por la región. Pero el enfoque va a estar bien claro, que inicialmente no va a ser Latinoamérica, serán los problemas principales para EEUU que van a ser sin duda Irak, Afganistán, Irán, Corea del Norte, China, Rusia, incluso Brasil, o sea países importantes, y países fronterizos como México y Canadá. Entonces si gana Obama, también va a querer una apertura en América Latina, pero no creo que al principio sea un gran enfoque, y también ocurrirá con McCain. Cualquier presidente primero tiene que enfocarse en la crisis y en Latinoamérica no hay una crisis.
¿Está garantizada la gobernabilidad para el nuevo presidente? Es un tema muy importante, no se sabe de anticipo qué pasará en la Cámara de Diputados o en el Senado, la expectativa es que los demócratas van a preservar su mayoría en la Cámara de Diputados y posiblemente aumenten su mayoría en el Senado.
¿Influyó la posición del gobierno de Bolivia de expulsar al Embajador de EEUU y a Usaid en los candidatos? Lo que sí puedo decir es que después de la expulsión del embajador Phillip Goldberg, tanto el senador McCain como el senador Obama se expresaron molestos. Hay que tener en cuenta que la expulsión de un embajador de EEUU es una situación muy poco común, sólo ha ocurrido ocho veces en la historia. Entonces es un tema muy serio que afecta a ambos candidatos y me imagino que cuando sean presidente, tendrán que ver la situación en Bolivia en ese tema. La administración de Bush ha querido buenas relaciones con Bolivia, estamos pasando por un momento difícil, me imagino que una nueva administración, tanto de Obama o McCain, también va a querer una mejora en las relaciones, pero para que haya una mejora tienen que cambiar ciertas cosas y la expulsión del embajador, de Usaid del Chapare, de la DEA son temas preocupantes de la cooperación antidroga.
Lo que suele ocurrir es que la administración que está de salida prepara informes y recomendaciones de política exterior para el nuevo presidente. El nuevo presidente y su equipo analizarán y tomarán decisiones. Pero no hay gran cambio porque la burocracia del cuerpo diplomático, los de carrera, nos quedamos.
¿Será posible revisar las preferencias del ATPDEA? Absolutamente. Primero, todavía no se ha tomado la decisión final por parte del presidente Bush con respecto a la suspensión del ATPDEA, si se suspendiera, tanto él, antes del 20 de enero, como el nuevo presidente, Obama o McCain, podrían revertir la decisión y permitir que Bolivia esté dentro del ATPDEA. Lo importante es que se vea por parte de EEUU que esas preocupaciones y fallas que han habido en la cooperación antinarcótica, se haya mejorado por parte del gobierno boliviano.
¿Con la nueva administración se trabajará para el retorno del embajador? Es difícil ver y saber de antemano cómo una administración va a tratar ese tema.