ELIZABETH JIMÉNEZ, economista, considera que no se debe pensar en crear empleos eventuales sino en hacer del país productivo, que no lo es desde el pasado.
La economista Elizabeth Jiménez sostiene que Bolivia está mejor que en los años 80, pero no porque ha cambiado su estructura productiva que arrastra desde el siglo pasado sino por el alza de los precios de los hidrocarburos y minerales, que ahora volvieron a caer. Considera que este fenómeno de los precios mantendrá siempre al país en ascuas mientras no elabore una política de desarrollo industrial y agropecuaria que resuelva el problema del desempleo.
¿Cómo encuentra la crisis económica internacional al país? Bolivia tiene una economía pequeña, pero eso no quiere decir que los efectos no van a llegar a los bolivianos, no somos una economía blindada.
¿Bolivia está mejor o peor que en los años 80? Aunque no hemos tenido suerte en el mercado de la exportación de minerales, estamos mejor que en los 80 y no sólo Bolivia. Acabamos de pasar una época de buena racha, tenemos buenas reservas, no estamos como en los 80 cuando se tenía que imprimir billetes para aumentar la oferta de dinero; estamos mejor no porque la economía nacional ha mejorado o porque su aparato productivo ha permitido crecer y generar riqueza, sino porque el problema de fondo es la improductividad que se arrastra desde el pasado. Cuando vemos las estadísticas del 85 y de ahora, Bolivia no ha cambiado mucho, el ingreso per cápita, la tasa de inflación, el desempleo y la estructura de productividad se han mantenido constantes, ésa es la característica de la economía boliviana. Además, un estudio del Banco Mundial demuestra que en el año 2000 las personas tenían los mismos ingresos que en 1950; todo eso nos tiene que preocupar, no es un aspecto positivo porque en más de 25 años no hemos logrado mejorar nuestro nivel de vida, el boliviano vive con los mismos niveles de ingreso, aunque es posible que los servicios de educación y salud hayan mejorado en gran parte del país.
Entonces, ¿cuál es el problema no resuelto desde el pasado? Los niveles de productividad de Bolivia son los más bajos de América Latina, es decir, no estamos produciendo más con la mano de obra que tenemos porque las mismas personas podrían ser más productivas pero no son incentivadas; el reto pasa por la innovación tecnológica.
¿Por qué se anticipa que el impacto de la crisis será mayor? Aunque estamos en mejor situación, los efectos los vamos a sentir el 2009, con mayor impacto en el desempleo, vamos a recibir menos impuestos por las exportaciones y regalías, lo preocupante es que la economía no ha cambiado en 25 años de democracia, no hemos logrado cambiar el aparato productivo para que éste pueda generar riqueza.
¿En qué áreas urge cambiar las formas de productividad? Tenemos que mejorar la productividad de la mano de obra en todos los sectores; por ahora, los que tienen mayor productividad son hidrocarburos, minería e intermediación financiera; en cambio la construcción y la agropecuaria tienen los niveles más bajos de productividad.
¿Cómo se puede mejorar la productividad en el país? Es mucho más que producir papas, pero papas mejoradas o introducir al mercado productos nativos menos apreciados en el pasado; esto requiere la innovación del manejo de tierras y nuevos sistemas de riego, por decir lo menos; en todo este proceso, las universidades tendrían que ayudar con mayor investigación en áreas de las innovaciones.
¿Sugiere una mayor participación de las universidades? Hasta ahora hay una gran falla entre la universidad y el Estado, la primera tiene que producir investigación, aunque la hay, pero no están articuladas para mejorar la innovación tecnológica y eso requiere la urgente renovación del sistema de la educación superior porque no es suficiente nuevos licenciados, magíster y doctores, sino resultados con productividad.
¿Dónde está la falla en la investigación? En los últimos 50 años no hubo cambios en la administración de la educación superior, hasta ahora los investigadores se han vuelto rentistas, es decir que preservan su cargo y salario. Tenemos que incentivar la formación académica con miras a la producción.
En este proceso ¿cómo participarían los privados? Debería estar interesado en apoyar la excelencia de las universidades públicas para que sus investigaciones las utilicen en mejorar la producción de la soya y otros granos, por ejemplo. No es suficiente una mayor oferta de universidades —públicas y privadas— que sólo entregan títulos, sino deben estar dirigidas a la productividad.
El país, ¿cómo debe hacer frente a los efectos de la crisis? Debe diseñar una política de desarrollo industrial no sólo de empleo porque está relacionada con el crecimiento y si no hay crecimiento no hay empleos; esa ley debería considerar los tipos de empresas y rubros que requiere el mercado nacional y extranjero sin olvidar los incentivos, los créditos; también debe buscar el desarrollo del sector agropecuario, pues ningún país pudo crecer sin resolver la cuestión agraria. Entonces, si tenemos niveles tan bajos de productividad y tan bajos ingresos será difícil sostener a un sector industrial tan competitivo.
¿Hay alguna forma de disminuir al sector informal? Lo que se descubrió en el sector informal de Bolivia es que pocas personas pueden declararse desempleadas, porque cuando no hay empleo se inventan y por eso crece el sector informal, es un reflejo de una falla del mercado y de poder crear empleos estables, pero es más importante pensar en medidas a mediano plazo porque las medidas paliativas no tienen mucho significado. La nueva industria puede salir de la precariedad con incentivos como el no pago de impuestos y la apertura de mercados, además de otras medidas sostenibles. Necesitamos producir riqueza para crecer, pero es el mismo reto desde hace 50 años para no estancarnos.
¿Se puede pensar en un Estado empleador? Bolivia vive un momento crucial y el Gobierno debe dar el primer paso con el diseño de las reglas de juego claras y oportunidades para alentar al sector privado porque no se puede crear empleos en empresas estatales, pues el 9% de la población ocupada está en el sector público y el resto (91%) en el privado. Las reglas tienen que incentivar al sector privado y eso no hemos aprendido desde hace mucho tiempo.
“ No se puede crear empleos en empresas estatales, el 9% de la población ocupada está en el sector público y el resto en el privado. ”
Perfil
Su perfil • Elizabeth Jiménez Zamora. Tiene 45 años y es potosina.
Formación • Ph. D en Desarrollo Económico y Economía Laboral de la Universidad Notredame EEUU.
Cargos • Docente e investigadora del Cides-UMSA - UDAPE - Consultora del BM, BID y OIT.