Uno de los problemas que incide en el contrabando y en el desabastecimiento de combustibles es la deficiente coordinación en el cruce de datos que existe entre la información que manejan la Superintendencia de Hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
La principal autoridad del ente regulador, Guillermo Aruquipa, sostuvo ayer que no puede garantizar que haya un cien por ciento de coordinación entre la Súper y YPFB, debido a que existen dificultades administrativas.
Puso como ejemplo que la Súper comprobó que en una región provincial se consumía 80.000 litros de gasolina y cuando cruzó los datos con YPFB, resultó que la estatal enviaba 300.000 litros al lugar, de acuerdo con el pedido de la región. “Hoy día no puedo garantizar que hay cien por ciento de coordinación porque hay dificultades administrativas”, afirmó.