En Pando hallan un caso de dengue hemorrágico Una mujer de 35 años fue internada en el hospital Roberto Galindo, de Cobija, con un cuadro de desangramiento. Es el único reporte en el país y el Gobierno asegura que el mal está controlado.
Una mujer de 35 años de edad fue diagnosticada con dengue hemorrágico hace dos días en la ciudad de Cobija (Pando). La paciente, única en el país con esta enfermedad, está internada en el hospital Roberto Galindo de esa ciudad y su cuadro es crítico.
“El día miércoles hemos tenido el primer caso hemorrágico en la ciudad de Cobija; una mujer de 35 años de edad estaba en el piso prácticamente con un cuadro de desangramiento casi incontrolable”, informó ayer Roberto Antezana, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Pando, según un reporte noticioso de la red UNO.
Este hecho fue confirmado a La Razón por Juan Carlos Arraya, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, quien aseguró que el caso es positivo en 90 por ciento, aunque falta que la mujer se someta a una serie de análisis.
“Estamos confirmando ese caso, pero es muy probable que sea; aún falta. Hasta ahora se confirmó en 90 por ciento, faltan algunos análisis para confirmar que es dengue hemorrágico”, dijo.
Aclaró que hasta el momento es el único caso registrado de este mal y agregó que no se conocen otros sospechosos.
El dengue es una enfermedad tropical producida por la picadura del mosquito Aedes aegypti y hasta la fecha no hay ninguna vacuna que prevenga el mal.
Arraya precisó que hay dos tipos de dengue, el clásico y el hemorrágico, que puede ser mortal.
El segundo se contrae cuando uno o dos años antes de enfermar, la persona desarrolla el dengue clásico, es decir, el mosquito le picó más de una vez.
“El dengue hemorrágico da en una persona que antes ya tuvo el dengue clásico; tienes que enfermar dos veces para tener dengue hemorrágico”, explicó Arraya.
Según la autoridad, el mosquito tiene cuatro tipos del virus. “La primera vez (que el insecto pica) es dengue clásico; el siguiente año, por ejemplo, el mosco tiene el serotipo y una persona ya nunca más se enferma con el mismo tipo, pero queda sensible a los otros tres, y cuando se contagian ahí es mucho más grave y da dengue hemorrágico”.
Una persona con dengue clásico siente fiebre, dolor en las articulaciones, dolores detrás de los ojos y malestar general. Para su recuperación precisa guardar reposo, consumir paracetamol a fin de controlar la fiebre y beber mucho líquido. En un periodo de tres a cinco días se sentirá mejor.
Las personas con dengue hemorrágico también sienten fiebre, pero presentan hemorragias internas y externas. La pérdida de líquidos, en especial sangre, provoca insuficiencia renal y hepática, y puede derivar en la muerte.
Según el director de Epidemiología, este año se han registrado tres veces menos casos de dengue clásico en comparación al 2007, cuando se reportó un número aproximado de cinco mil.
Arraya confía en que el cuadro no cambiará con el inicio de las lluvias, época en que el mosquito se reproduce en grandes cantidades porque anida en el agua.
“Desde el 13 de octubre estamos trabajando muy bien en Cobija; se ha empezado a poner larvicidas en los pozos de agua para que las larvas de los mosquitos no crezcan”, aseguró.
Añadió que la mayor preocupación es un brote en Cobija y otro en Puerto Rico (Pando), además de Santa Cruz, aunque los casos son menos que en el 2007.
LOS DOS TIPOS DE DENGUE
Dengue clásico • La enfermedad es causada por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Se presenta con fiebre, malestar general, dolor retroocular (detrás de los ojos), dolores en las articulaciones y erupción cutánea. El mal dura de tres a cinco días. Se cura solo, no hay riesgos mayores. Se recetan paracetamol, bastante líquido y guardar reposo. A diferencia del dengue hemorrágico, este tipo no es mortal.
Dengue hemorrágico • Sin una buena atención médica puede causar la muerte. También se caracteriza por la fiebre y hay mayor tendencia al sangrado intestinal y hemorragia externa, a través de las encías y la nariz, además de erupción cutánea. Podría derivar en la falta de irrigación y descenso de la presión sanguínea, lo que complicaría en insuficiencia hepática o renal. Recibir líquidos es vital.