El padre Marcial Chupinagua, vocero de la Arquidiócesis de Santa Cruz, afirmó ayer que la Iglesia Católica representa al 80% de la población boliviana y el Gobierno al 67% (referéndum revocatorio del 10 de agosto del 2008), que incluye los votos de los difuntos.
“La Iglesia representa al 80% de la población boliviana, del partido de Gobierno se habla el 67%; se habla también de los muertos que votan; si todo eso es el 67%, la Iglesia no acudió a los votos de los difuntos ni de multiplicidad de otros”, remarcó Chupinagua en declaraciones a los periodistas y anunció que el cardenal Julio Terrazas volverá al país el sábado. Explicó que en estos días los obispos de Bolivia se encuentran en Alemania, después de la visita al papa Benedicto XVI la semana anterior.
El viernes 14, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, afirmó que “tenemos algunas discrepancias con algunos jerarcas de la Iglesia Católica que no necesariamente representan a todos los católicos y católicas” .
Ayer, el diputado Gabriel Herbas (MAS) sostuvo que en el informe de los obispos al Pontífice se “falseó la realidad nacional y los argumentos que ha señalado el sacerdote —vicario general de la Arquidiócesis de Santa Cruz, padre Roberto Flock— son absolutamente sesgados y distorsionados; es agresiva y contra el bono Juancito Pinto; estos elementos alejan a la Iglesia de sus verdaderos objetivos”.
Chupinagua explicó que los obispos del país visitan cada cinco años al Papa, en la denominada Visita Ad Limina, y como cabeza de la Iglesia boliviana el Cardenal “hizo conocer cuál es el caminar de la Iglesia, habló a nombre de todos los obispos”.
El domingo, en Tiraque, en la declaratoria de territorio libre de analfabetismo al departamento de Cochabamba, el prefecto Rafael Puente dijo que terminaron las presiones contra el pueblo.
“Durante siglos han estado dominando, despreciando, marginando a nuestro pueblo y este no al analfabetismo es un no a todo tipo de presión oligárquica y colonial, la que viene de sectores eclesiásticos que creían que por tener la enseña de la cruz y el mensaje de la fe podían ejercer el poder sobre nuestro pueblo; se acabaron todos esos poderes e injerencias y todas esas dominaciones”, subrayó Puente.