Más fuerzas de paz van al Congo La ONU decidió enviar a 3.000 cascos azules más al Congo. Los rebeldes y milicianos pro gubernamentales combatieron ayer por ocupar más zonas. De-nuncian violaciones.
Los combates entre los rebeldes de Laurent Nkunda y milicianos pro gubernamentales Mai Mai continuaron ayer en el este de la República Democrática del Congo (RDC), al tiempo que la ONU decidió enviar otros 3.000 cascos azules para reforzar su misión.
Los enfrentamientos comenzaron a primera hora de la mañana en las localidades de Katoro y Nyongera, unos 5 km al norte de Kiwanja (a 75 km al norte de Goma, la capital de la provincia Kivu del Norte), explicaron a la AFP fuentes concordantes. En los combates estaban implicados milicianos pro gubernamentales Mai Mai y la rebelión del Congreso Nacional por la Defensa del Pueblo congoleño (CNDP).
Los ataques con artillería pesada cesaron a mediodía, según constató la AFP. “Los Mai Mai trataron de avanzar sobre nuestras posiciones hacia las 6.30 (4.40 GMT, 0.40 en Bolivia) para tomar Kiwanja. Nuestras fuerzas están resistiendo”, explicó el portavoz rebelde, Bertrand Bisimwa.
“El CNDP intenta echar a nuestras tropas de Katoro”, respondió Didier Bitaki, portavoz de las “fuerzas armadas Mai-Mai” en la provincia de Kivu del Norte.
La misión de la ONU en la RDC (MONUC) confirmó “un incidente menor” entre ambos bandos. Los rebeldes también denunciaron que junto a las tropas Mai Mai luchaban soldados del ejército regular congoleño y rebeldes hutus ruandeses, aunque la MONUC no lo confirmó.
Como sucede desde que se retomaran las hostilidades a finales de agosto en Kivu del Norte, los combates obligaron a huir a decenas de habitantes de la zona.
Estos enfrentamientos se produjeron un día después de un movimiento de retirada unilateral llevado a cabo por los rebeldes en el frente norte de la provincia con el objetivo de “dar una oportunidad a la paz”.
El miércoles, la rebelión denunció que tropas congoleñas, milicianos Mai Mai y rebeldes hutus ruandeses ocupaban las zonas evacuadas por los rebeldes. Una periodista de la AFP pudo comprobar la veracidad de estas denuncias en Rwindi, a 135 km al norte de Goma.
Los rebeldes exigieron a la MONUC evitar esta situación “pero si está desbordada, entraremos en acción”, advirtió Bisimwa. El portavoz militar de la MONUC, coronel Jean-Paul Dietrich, aseguró que los Mai Mai se habían retirado tras unas negociaciones. Kiwanja, Congo, AFP
Hubo más de 5 mil violaciones
El coordinador de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Rutshuru, en la provincia congolesa de Kivu Norte, Romain Gitenet, destacó, en rueda de prensa, el alto índice de violaciones, “desde enero hemos registrado 5.700 mujeres violadas”.
El representante de la organización no gubernamental añadió que la cifra no es real, ya que muchas mujeres no lo confiesan por temor a ser estigmatizadas por su entorno. La violencia en el este de la República Democrática del Congo (RDC) mantiene a la población en condiciones críticas, que empeoran por la incidencia del cólera y la malnutrición, según el coordinador en la zona de Médicos Sin Fronteras. Romain Gitenet, en su reunión con los medios de comunicación, añadió: “la población está desprotegida. La gente es asesinada también en los lugares donde están las fuerzas de paz de la ONU; la situación es muy grave”.
A pesar de los esfuerzos de la ONU, que ha desplazado a la zona 17.000 soldados, el mayor contingente de fuerzas de paz, y del alto el fuego declarado por los rebeldes tutsis, “el conflicto no ha acabado, ya que, además de las víctimas directas por los enfrentamientos, están los daños colaterales que surgen por la falta de medios y la expansión de las enfermedades”, apuntó Romain Gitenet. Nairobi, EFE