El 20 de octubre, cuando la violencia amenazaba con retornar y el país puso sus ojos en el diálogo parlamentario, el jefe de Podemos tomó una decisión que a futuro golpearía la unidad de su partido, pero devolvería la paz a Bolivia. Decidió que su bancada apoye la convocatoria a referéndum.
El 20 de octubre, tras dos años de debate político, media docena de diálogos fracasados, seis procesos electorales y dos meses de una batalla callejera en las regiones autonomistas, una columna de políticos oficialistas y opositores llenó las gradas de mármol que unen las cámaras de Diputados y Senadores, para anunciar al país que habían logrado un acuerdo para convocar al referéndum constitucional.
El anuncio devolvió la calma al país, que entre agosto y septiembre vivió jornadas de violencia, provocadas justamente por los desacuerdos entre el oficialismo y la oposición sobre el futuro del proyecto de reforma constitucional.
El trabajo había sido encomendado a la Asamblea Constituyente en agosto del 2006, pero un año y medio más tarde este foro entregó al país un texto que fue cuestionado incluso por el oficialismo que presionó por su aprobación.
Las regiones de oposición respondieron con referendos autonomistas y el Gobierno con uno de revocatoria de mandato, que únicamente ahondaron la polarización. Entonces el diálogo recibió una nueva oportunidad, esta vez con la intervención de Unasur.
Se realizó en Cochabamba, donde los actores cuentan que cada vez que estaban a punto de lograr acuerdos, habían llamadas que los neutralizaban. Las recibían tanto los prefectos de la oposición como las autoridades del Gobierno.
Una vez más, el esfuerzo fracasó y, cuando todo hacía presumir que la violencia retornaría, llegó el diálogo parlamentario. El 20 de octubre Tuto Quiroga apareció en el Congreso, se puso al frente de las negociaciones y, según fuentes de Podemos, fue quien dio la luz verde para que su partido apoye el acuerdo para convocar al referéndum constitucional. Al menos siete parlamentarios de Podemos recibieron la noticia por sorpresa.
CLAVES DEL PROCESO
CONVOCATORIAS • En este año se emitieron dos convocatorias a referéndum constitucional, que al final no prosperaron: el 28 de febrero, por ley, y el 28 de agosto mediante decreto.
CNE • La Corte Nacional Electoral suspendió las dos primeras convocatorias a referéndum constitucional, en ambos casos por considerar que no siguieron los pasos que exige la ley.
REFERÉNDUM • La tercera y definitiva convocatoria se hizo mediante ley promulgada el 21 de octubre. El 25 de enero del 2009 los bolivianos decidirán sobre el nuevo texto constitucional.
REFERENDOS • Santa Cruz, y después Beni, Pando y Tarija realizaron referendos de aprobación de sus estatutos autonómicos departamentales, en rechazo al proyecto de CPE.
PULSETA • En medio del conflicto, el 12 de mayo Evo Morales convoca a un referéndum revocatorio para el 10 de agosto. Finalmente, gana la pulseta política en las urnas y sale fortalecido.
BATALLA • A partir de agosto la confrontación política desemboca en enfrentamientos en las calles. Autonomistas y masistas miden fuerzas con bloqueos, marchas, paros y cercos.
TOMAS • Los autonomistas toman instituciones públicas en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. La acción deriva en actos vandálicos e incluso delictivos, como la explosión de un ducto.
MUERTE • El peor momento de la batalla se presenta el 11 de septiembre, cuando al menos 18 personas mueren durante choques entre autonomistas y masistas en la localidad de Porvenir.
CONTROL • El Gobierno declara estado de sitio en Pando, detiene al prefecto Leopoldo Fernández e inicia un proceso de retoma del control público en las regiones sublevadas.
DIÁLOGO • Con apoyo de la comunidad internacional, comienza un diálogo entre el Gobierno y los prefectos, que luego de 18 días de negociación concluye sin acuerdos el 5 de octubre.
ACUERDO • El 9 de octubre, sobre la base del diálogo con los prefectos, se inicia otro a nivel parlamentario que el 20 de octubre concluye con un acuerdo entre el oficialismo y la oposición.
FESTEJO • El 21 de octubre miles de masistas reunidos en la plaza Murillo festejan la promulgación de la ley que convoca a los referendos sobre la nueva CPE para el 25 de enero del 2009.
La frase
“Este proceso de cambio ya no tiene retorno y, hagan lo que hagan (los opositores), ya no volverá el neoliberalismo a Bolivia”. Evo Morales, presidente de la República, durante su discurso después de promulgar la ley de convocatoria al referéndum constitucional de enero del 2009. [Martes 21 de octubre de 2008]
Protagonistas
El hombre que abrió y luego condujo el diálogo Carlos Romero, ex asambleísta y actual ministro de Desarrollo Rural.
Con apoyo del presidente Evo Morales, Silvia Lazarte le había arrebatado la titularidad de la Asamblea Constituyente en agosto del 2006, pero al final del proceso este paceño radicado en Santa Cruz se convirtió en el principal protagonista de los acuerdos políticos que el 20 octubre dieron a luz un proyecto de texto constitucional concertado con la oposición, con mayor nivel de respaldo que el que durante año y medio confeccionaron los 255 asambleístas. Romero encabezó el diálogo que cambió más de un centenar de artículos del proyecto de nueva Constitución.
El puntal del ala concertadora de la oposición Carlos Böhrt, senador de Poder Democrático y Social.
En contraflecha con el bloque radical de su bancada, este parlamentario apostó al diálogo hasta el último momento y, junto al ministro Carlos Romero, construyó el escenario de acercamiento entre el oficialismo y la oposición, que finalmente concluyó en el acuerdo sobre el contenido del proyecto de nuevo texto constitucional y la consecuente convocatoria al referéndum de enero. El senador orureño, al que algunos de sus correligionarios acusan de estar más cerca de Evo Morales que de Jorge Quiroga, realizó un amplio ejercicio teórico sobre la reforma constitucional.
Invitado
“Lamentablemente se politizó y prevaleció la pulseta política”
Marcial Fabricano, líder de los pueblos indígenas.
Este proceso fue lamentablemente sólo una cuestión de juego con el pueblo boliviano. La Asamblea Constituyente, de la que tanto el pueblo esperaba, de la que se creía que sería la solución a todos los conflictos que se desataron en nuestro país hasta antes de su instalación, hubiera sido el escenario, la instancia de solución, pero lamentablemente se politizó al extremo y al final prevaleció la pulseta política. Las reivindicaciones que fueron su origen finalmente quedaron desplazadas.
Eso es lo que nos ha llevado hasta donde nos encontramos ahora: cerca de definir sobre un proceso de reforma constitucional que no representa a todos los bolivianos, que es producto de una disputa entre políticos por sus intereses.
Es lamentable para nosotros, los pueblos indígenas que iniciamos la batalla porque se instale la Asamblea Constituyente, que al final de todo no se haya respetado el espíritu que nos guió en este esfuerzo: la participación efectiva de todos en el diseño de un nuevo país. Nosotros no esperábamos que nos representen a través de los partidos políticos, que decidan por nosotros a través de los partidos, queríamos participar como identidad técnica en la toma de decisiones.
Lo que ocurrió finalmente, aunque hubo dos o tres asambleístas indígenas, pero sin voz ni propuestas, es que se avanzó en un proceso que no resuelve las reivindicaciones de las mayorías en absoluto y que, contrariamente, nos trae amarguras. Por eso, tal como se han producido las cosas, es previsible que el descontento social continúe a futuro. La población, no sólo los indígenas, quiere participar directamente en las transformaciones y, en este caso, los partidos se tomaron todas las atribuciones.
Cronología
28 DE FEBRERO • Con la presión de un cerco campesino, el oficialismo aprueba para el 4 de mayo los dos referendos constitucionales y desautoriza los que alistan las regiones.
7 DE MARZO • La Corte Electoral suspende los referendos constitucionales y rechaza la consulta autonómica de Santa Cruz. Pide al Congreso un acuerdo sobre ambos.
28 DE AGOSTO • Morales, mediante decreto, convoca para el 7 de diciembre a los referendos dirimitorio sobre tierras y al de aprobación del proyecto constitucional.
1 DE SEPTIEMBRE • La Corte Electoral suspende la convocatoria a los referendos, con el argumento de que existen impedimentos legales.
5 DE OCTUBRE • Tras 18 días de negociación, Morales y los prefectos concluyen un diálogo sin firmar acuerdos, aunque con avances en las reformas autonomistas.
9 DE OCTUBRE • Comienza el diálogo parlamentario entre el oficialismo y la oposición, en base a los avances del acercamiento con los prefectos, que apoyó la Unasur.
20 DE OCTUBRE • Decenas de miles de seguidores de Evo Morales se concentran en La Paz e instalan una vigilia. Los parlamentarios anuncian que hay un acuerdo.
21 DE OCTUBRE • Evo Morales promulga la ley que convoca para el 25 de enero del 2009 a los referendos dirimitorio y aprobatorio de la CPE.
EL AÑO QUE VIENE
Los bolivianos decidirán sobre la nueva CPE y nuevo Gobierno
Los bolivianos acudirán a las urnas inmediatamente comience el año: el 25 de enero. En esta fecha decidirán si se aprueba o no el proyecto de nuevo texto constitucional y, si ocurre lo primero, que es lo más previsible, volverán a votar el 6 de diciembre, esta vez para elegir a los miembros de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional, además de Presidente y Vicepresidente. Entre estas dos fechas, el Congreso deberá sancionar un nuevo régimen electoral, justamente para definir las reglas de la elección de diciembre. Deberá hacerlo en un plazo máximo de 60 días después de promulgado el nuevo texto constitucional. Además, los parlamentarios deberán trabajar en cerca de un centenar de proyectos de ley para la transición, algunos de los cuales podrían aprobar, como el caso de una norma que reforme la estructura del Poder Ejecutivo para dar paso a un ministerio de autonomías. En el caso de las regiones, se prevé que comenzarán los procesos de readecuación de sus estatutos autonómicos departamentales.