Nace un plan para el medio ambiente Los 27 países de la Unión Europea aprobaron el plan 20-20-20. Consiste en reducir el 20% de emisión de gases de efecto invernadero; ampliar en 20% el uso de energías renovables y bajar 20% el consumo de energía.
La Unión Europea (UE) acordó ayer en su cumbre en Bruselas un “histórico” plan de lucha contra el cambio climático que la convierte en líder mundial en la materia y envía una fuerte señal para que EEUU y otras potencias se sumen a una “revolución verde”.
“Es algo histórico. Ningún continente se ha otorgado a sí mismo las reglas vinculantes que hemos adoptado en forma unánime”, indicó el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio de la UE, al cierre de la cumbre de dos días que coincidió con la conferencia internacional de la ONU sobre este tema en Poznan (Polonia). “Los objetivos siguen siendo los mismos. De ningún modo la crisis económica puede ser utilizada como excusa para no avanzar en medio ambiente”, agregó Sarkozy.
El plan europeo prevé un triple objetivo para el 2020: reducir en 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a sus niveles de 1990, llevar a 20% la parte de energías renovables en el consumo energético y reducir éste último también en un 20%.
“Europa ha pasado su prueba de credibilidad”, dijo de su lado el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para quien las propuestas de la UE son las “más ambiciosas del mundo”. Instó al presidente estadounidense electo, Barack Obama, a sumarse a Europa y juntos liderar “el esfuerzo global” contra el calentamiento planetario.
“No era fácil (llegar al acuerdo). Europa lidera el camino”, aseguró el presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Tras haber resuelto el jueves las exigencias de Alemania, Italia y Polonia, Sarkozy logró convencer ayer al último país renuente, Hungría, para de este modo conseguir el consenso necesario de los 27 miembros de la UE y cerrar con éxito sus seis meses de presidencia de la UE.
Las preocupaciones de varios países por el futuro de sus sectores de producción forzaron a la presidencia francesa de la UE a incluir numerosas derogaciones para lograr un compromiso.
Alemania e Italia querían obtener el mayor número posible de exenciones a la obligación establecida por el plan europeo de que los industriales paguen sus emisiones de dióxido de carbono a partir del 2013. Los países del este de Europa pretendían que se reconociera su gran dependencia de carbón. Bruselas, AFP