Al menos 35 niños murieron durante un incendio en una guardería en la ciudad mexicana de Hermosillo, cuyas paredes fueron derribadas a mazazos y con coches por vecinos del lugar para rescatar a los menores, en una de las peores tragedias de México.
"En la guardería había 142 niños, de los cuales 35 fallecieron, mientras que otros 41 están hospitalizados", dijo el gobernador de Sonora, Eduardo Bours. La mayoría de los menores fallecieron por asfixia y tenían entre tres meses y dos años de edad.
El incendio se produjo el viernes durante la hora de la siesta de los niños que quedaron atrapados y envueltos en una gran humareda. Todavía no se determinó el origen del siniestro.
En respuesta a los gritos de auxilio de las cuidadoras de la guardería que lograron salir del centro infantil, un hombre de 40 años derribó a mazazos una pared del centro infantil. "Fue muy terrorífico, había mucho humo; no había llanto de niños, todos estaban inconscientes o muertos", narró Roberto Bustamante. "Los cuerpecitos de los niños los pasamos unos a otros para sacarlos; todos los niños iban quemados o inconscientes", relató.
Otro joven con su automóvil abrió boquetes en otro tramo de las paredes de la guardería. El centro infantil ABC, concesionado por el Gobierno a un particular, no tenía salidas de emergencia ni elementos contra incendios y su estructura era tan endeble que el fuego provocó que una parte del techo cayera sobre el área donde se hallaban las cunas. Hermosillo (México), AFP