Micheletti abre una salida El Gobierno de facto recibirá hoy al Secretario General de la OEA, un día antes de que venza el plazo de 72 horas dado por ese organismo para la restitución de Zelaya. Las protestas siguen.
El Gobierno instalado en Honduras hace cinco días abrió ayer la puerta a un adelanto de las elecciones como vía para solucionar la crisis política en el país, mientras aguarda la llegada, hoy, del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
El nuevo presidente, Roberto Micheletti, declaró a los periodistas que está "totalmente de acuerdo" con el adelanto de las elecciones generales convocadas para noviembre próximo y reconoció que ello supondría "posiblemente un arreglo político, siempre y cuando sea para bien de todos los hondureños".
"Siempre enmarcados dentro de la ley, no hay ningún problema, yo no tengo ninguna objeción, si acaso esa fuera una manera de solucionar" la crisis, indicó Micheletti.
Además, respondió al anuncio del viaje de Insulza al país con una declaración de que será "bienvenido", escuchado y se le pondrá al tanto de la "cronología" de acontecimientos acaecidos desde el domingo.
"Es bienvenido, todos los países del mundo son bienvenidos", dijo a los periodistas Micheletti, después de que el Secretario General de la OEA anunciara ayer en Georgetown el viaje y asegurara que la comunidad internacional "ha hecho prácticamente todo lo que podía hacer" para reclamar la restitución del presidente Manuel Zelaya.
Micheletti explicó ayer que Insulza llegará acompañado de una comisión para mantener contactos con miembros del Poder Judicial, aunque no dio por seguro que se vaya a entrevistar con el Secretario General de la OEA.
"Los vamos a escuchar, de repente no se van a reunir conmigo, pero van a hablar, tengo entendido, con la Fiscalía, la Corte Suprema de Justicia y yo soy última parte en caso de que haya que dialogar con ellos", afirmó.
Con el viaje a Tegucigalpa, Insulza pretende cumplir con el mandato recibido por la Asamblea General extraordinaria de la OEA en su reunión del miércoles. La resolución adoptada dio un plazo de 72 horas al nuevo gobierno de Micheletti para que restituya al mandatario depuesto, bajo la amenaza de suspender a Honduras del foro regional.
Mientras tanto, miles de hondureños volvieron a manifestarse en las calles de Tegucigalpa y San Pedro Sula, la capital industrial y económica del país, al día siguiente de que el nuevo Gobierno limitara aún más cuatro libertades constitucionales durante el toque de queda que a diario se da en horas de la noche.
Los simpatizantes de Micheletti mostraron durante la semana una mayor capacidad de convocatoria en las manifestaciones que los de Zelaya, que justifican este resultado en una supuesta persecución a sus líderes, el miedo a exponerse y la movilización de gente pagada, según dicen.
Hoy, sin embargo, estos últimos lograron su mayor asistencia a una movilización desde que comenzaron las marchas el domingo al reunir a un grupo de 1.500 seguidores que se fue nutriendo, hasta los alrededor de 5.000 para el momento en que llegaron a la sede de las Naciones Unidas. Ese punto y el edificio de la OEA se han vuelto paradas seguras en los recorridos de los manifestantes de ambos bandos en Tegucigalpa.
Los detractores de Zelaya marcharon ayer por San Pedro Sula, donde alrededor de 20.000 personas, según cifras de medios locales no contrastadas, marcharon en defensa de Micheletti.
Por su parte, el depuesto presidente aseguró ayer en Panamá que Insulza viajará a Honduras a informar a las autoridades "golpistas" del ultimátum dado por la OEA y "no a negociar", pero no ofreció nuevos detalles sobre su regreso al país. Zelaya, que partió ayer de Panamá rumbo a El Salvador, debía regresar ayer a Honduras, sin embargo, tras el ultimátum de la OEA al gobierno de Micheletti decidió posponer su viaje hasta mañana, aunque versiones periodísticas dicen que llegaría el domingo.
El nuevo Gobierno insiste en que si el depuesto presidente regresa al país, será arrestado bajo cargos por 18 delitos. El Ministerio Público confirmó ayer que en este momento pesa una orden de captura internacional contra Zelaya por cuatro de esos delitos. Tegucigalpa, EFE