Brasil 2014

El día de los centrales de oro

Thiago Silva y David Luiz fueron los héroes ayer

Apertura. El capitán Thiago Silva inicia la celebración de su conquista; con él aparece el golero Ospina.

Apertura. El capitán Thiago Silva inicia la celebración de su conquista; con él aparece el golero Ospina. Xinhua.

La Razón (Edición Impresa) / EFE / Fortaleza

01:01 / 05 de julio de 2014

Thiago Silva y David Luiz, los centrales de la selección de Brasil, eclipsaron el esperado duelo de dieces, entre el brasileño Neymar y el colombiano James Rodríguez, con dos goles que sellaron el pase del anfitrión a las semifinales.

Probablemente la pareja de centrales más solvente del planeta, la misma que tendrá el PSG francés la próxima temporada, resolvió en Fortaleza el choque de los cuartos de final ante una Colombia pusilánime en defensa.

El único borrón fue la amarilla a Thiago Silva en el minuto 64, que le impedirá medirse ante Alemania en las semifinales. Una innecesaria falta al portero David Ospina —le robó el balón cuando lo iba a poner en juego— mereció la amonestación del árbitro Carlos Velasco Carballo. 

El capitán se reivindicó de las críticas con un gol con la rodilla en un córner en el minuto 7, mientras que Luiz reventó el partido con el saque de un libre directo a 30 metros de la portería de David Ospina en el 69.  El capitán conmemoró su tanto con rabia, dándose golpes en el pecho. Había pasado una semana de tensión. Su llanto y oración en la tanda de penaltis ante Chile, en octavos de final, dio que hablar

Se dijo que el capitán no estaba preparado psicológicamente para la tensión de un Mundial. Se dijo también que se había borrado de la tanda de penaltis por miedo a fallar.  “Ya pasé por mucho en mi vida. Soy un luchador. Superé hasta la tuberculosis. Soy un ganador”, se defendió el jueves.

David Luiz, su compañero de zaga, apuntó su segundo en el Mundial después del que logró ante Chile. Esta vez no fue de córner. Un potente libre directo con efecto curvado se coló en meta de Ospina en el 69. Los centrales de oro aún aguantaron las embestidas de los cafeteros en los últimos diez minutos, después del tanto de penal de James Rodríguez.

Colombia se marcha orgullosa

Dignidad

Colombia se marcha “muy triste” pero puede sentirse “orgullosa” por lo hecho, dijo su DT, José Pekerman. “Estamos muy tristes. Se nos fue una emoción. Caímos ante un gran rival”, señaló Pekerman y agregó que a su entender la imagen dejada por Colombia “ha sido muy buena”.

Futuro

El estratega señaló que no es momento de hablar de su permanencia en el cargo. En Colombia la afición y dirigentes del fútbol piden que siga al mando por varios años.

Arbitraje

James Rodríguez, estrella de la selección de Colombia, lamentó, bañado en lágrimas y con ligero tartamudeo, la actuación del árbitro español Carlos Velasco Carballo. “Estoy llorando porque pienso que dejamos todo dentro. Infelizmente el árbitro tampoco ayudó mucho”, declaró.

Culpable

El delantero Radamel Falcao García se mostró crítico con la actuación del árbitro español Carlos Velasco Carballo, en el partido de ayer. “Para el próximo partido acuérdense de llamar al árbitro que hoy no vino”, dijo el actual jugador del Mónaco y exatacante del Atlético de Madrid.

Óscar Dorado Vega: Los centrales también ganan partidos

Se jugó como quiso Brasil. Y Colombia quedó desactivada, carente de poder. Nuevamente el dueño de casa encontró un gol tempranero (Thiago Silva), con todo lo que eso implica en rango de importancia. Y lo que generó el partido frente a Chile provocó en los de Scolari una reacción. De carácter. De aplicación férrea de un esquema basado en el contragolpe, luego de esperar y contener.

Todo en medio de un deficiente arbitraje del español Velasco Carballo, que demoró más de una hora en amonestar —cuando el escenario era el de un carnaval de faltas— y perdonó la expulsión de Julio César en la infracción que dio lugar al descuento colombiano (James Rodríguez), mediante tiro penal.

Poco antes un golazo —seguramente estará en el ranking de los mejores del certamen— de David Luiz, a través de un disparo a balón parado, señaló el dos a cero parcial.

El equipo amarillo fue más, indudablemente. En un contexto de alta tensión e intensidad impuso la idea futbolística que llevó a Fortaleza y tal es que su arquero trabajó muy poco, lo que otorga un perfil claro de la tendencia dominante en el encuentro.

Paulinho y Fernandinho encarnaron el trabajo sucio. Sucio pero eficaz. Cortaron los circuitos del ayer cuadro de casaca roja. También funcionaron las sociedades para que el adversario no progresara por los costados. Maicon y Oscar a través de una banda, Marcelo y Hulk en la otra, cumplieron una faena a todas luces preconcebida.

Sí, este Brasil no goza de talento como equipo. En contrapartida emerge, a ratos, el individual. A eso le agrega fuerza, potencia física, y si bien hay momentos en que retrocede y cede la iniciativa, queda en posición de inmediata asistencia a Neymar, vía pases largos, para dañar —o al menos, asustar— en campo contrario.

Dio la impresión que Colombia no alcanzó la talla como expresión de rival. Eso, por cierto, no desmerece su excelente campaña. Lástima que se topó con un local ahora sí empapado de identidad y, sobre todo, convencido de la necesidad de ganar o ganar.

Óscar Dorado Vega es corresponsal de Fox Sports.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia