Brasil 2014

El tremendo Grupo D

Mundial. Uruguay va a protagonizar los encuentros más prometedores de los 48 juegos correspondientes a la primera fase.

El festejo de los jugadores uruguayos el 20 de noviembre cuando se clasificaron al Mundial. Foto: AFP

El festejo de los jugadores uruguayos el 20 de noviembre cuando se clasificaron al Mundial. Foto: AFP

La Razón (Edición Impresa) / Julio Peñaloza Bretel

02:53 / 09 de diciembre de 2013

Les tocó a los corajudos charrúas el grupo más espectacular para Brasil 2014 que ya late con intensidad. El mejor sudamericano situado en el Mundial de Sudáfrica (cuarto), el último campeón de América (en Argentina, 2011) va a protagonizar los encuentros más prometedores de los 48 juegos a través de los que clasificarán 16 selecciones para octavos de final. Va a enfrentar a la Inglaterra de Roy Hodgson, esa que los argentinos querían evitar a toda costa, y a una Italia felizmente menos conservadora según lo visto en la Eurocopa 2012, dirigida por Cesare Prandelli. En ese grupo, en el que los primeros datos descartan de plano a Costa Rica, a cargo del colombiano Jorge Luis Pinto, hay siete copas del mundo acumuladas y por lo tanto demasiada historia, estilos de juego claramente identificables y una vocación ganadora a prueba de todos los fuegos.

Si Uruguay, hace siete años dirigida por el maestro Tabárez, salta a cada partido con el talante que lo caracteriza, si Edinson Cavani mantiene el rendimiento con el que actúa en cada uno de los partidos del PSG, si Luis Suárez juega como en ese último lance en el que su equipo, el Liverpool, abrumó al Norwich (5-1) con cuatro goles suyos, a cual mejor, más una asistencia, y se olvida de los mordiscos peligrosos y los insultos racistas, la celeste estará en condiciones de ofrecer los espectáculos memorables a los que nos ha acostumbrado en los últimos mundiales, producto de su calidad y su bravura. Llegar a un mundial tantas veces, con la respiración asistida de la repesca (la FIFA acaba de eliminarla), evidencia una manera contagiante de vivir-amar el fútbol al límite, hasta para los más indiferentes. En este contexto, será igualmente interesante ver a ingleses e italianos reeditar una vieja rivalidad, con propuestas renovadas, auguramos que lejanas a la tendencia del utilitarismo propio del cálculo que empobrece el espectáculo.

A Brasil, el gigantísimo anfitrión, le ha tocado en (mala) suerte enfrentar a México, que aunque maltrecho por su muy mala eliminatoria y por haber llegado a través del repechaje, tiene el nervio necesario para hacerle la vida a cuadros; mientras que Chile, dirigida por Jorge Sampaoli, le sigue en orden de espectacularidad a Uruguay ya que en su grupo tiene nada menos que a los últimos finalistas, España y Holanda, y deberá exigirse muchísimo para clasificar, midiéndose contra los cuadros dirigidos por Vicente del Bosque y Louis Van Gaal, con el buen antecedente de una eliminatoria jugada con gran intensidad y haber ganado a Inglaterra con dos anotaciones de Alexis Sánchez, en el mismísimo Wembley.

Colombia, bien guiada por José Pékerman, tiene que sortear escollos como el de Costa de Marfil y Japón, pero con el fútbol demostrado en la eliminatoria y sus dos últimos partidos preparatorios jugados en Europa frente a Holanda y Bélgica, parece estar en muy sólidas condiciones para superar la primera barrera y conseguir el pasaje a octavos, mientras que Ecuador, al mando del colombiano Reinado Rueda, deberá sacarse de encima a la desconcertante Suiza (le ganó 1-0 a España en el debut del anterior mundial), a Honduras, pero sobre todo a Francia que a través de los play-off logró revertir las cosas imponiéndose a Ucrania para confirmarse entre las 32 selecciones finalistas.

Como pocas veces en las dos últimas décadas, las apariencias dicen que a Argentina le ha ido demasiado bien en el sorteo, ya que deberá enfrentar a la debutante Bosnia Herzegovina y a la bisoña Irán, y seguramente deberá ser cuidadosa con Nigeria si nos atenemos a los antecedentes de selecciones africanas que en varias primeras fases pusieron en aprietos a la celeste y blanca, que, para su tranquilidad, tal como están diseñados los cruces, no tendrá que medirse en octavos con Alemania que la sacó de carrera en 2006 y 2010.

Los cruces de todo este panorama se tornan interesantísimos: Brasil clasificada tendrá que enfrentar a España u Holanda, y menos probablemente a Chile.  Colombia clasificada tendría que vérselas con Uruguay, Italia o Inglaterra. Si Ecuador logra la clasificación, podría encontrarse con Argentina o Nigeria, mientras que Alemania y Portugal, los más probables ganadores de su grupo (G) estarían para enfrentar a Bélgica, Rusia y con menos opciones quedaría Corea del Sur.

El gran desafío consiste en que todas las selecciones sudamericanas consigan pasar la fase de grupos, tal como sucediera en Sudáfrica 2010. Por ahora todo queda en el inacabable territorio de las conjeturas.

Julio Peñaloza Bretel es periodista y asesor de la Federación  Boliviana de Fútbol (FBF). 

Partidos para alquilar balcones

El criterio de este columnista aconseja tomar en cuenta los siguientes partidos que por los antecedentes de sus protagonistas nos permiten augurar juegos de altísimo nivel durante la primera fase del torneo:

Viernes 13 de junio, Salvador: España vs. Holanda.Sábado 14, Manaos: Inglaterra vs. Italia.Martes 17, Fortaleza: Brasil vs. México.Jueves 19, Brasilia: Colombia vs. Costa de Marfil.Jueves 19, San Pablo: Uruguay vs. Inglaterra.Sábado 21, Fortaleza: Alemania vs. Portugal.Martes 24, Manaos: Uruguay vs.Italia.Miércoles 25: Porto Alegre, Argentina vs. Nigeria.Miércoles 25: Río de Janeiro, Ecuador vs. Francia.

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