Ciudades

El Alto tiene 3 hogares temporales que funcionan como permanentes

Los menores de edad fugados o abandonados deberían permanecer en estos centros hasta un mes, pero se quedan tres años por el hacinamiento y la burocracia imperantes.

Transitorio. Uno de los patios del Hogar Casa del Niño, donde los menores de edad reciben atención legal, médica y psicológica. Foto: Miguel Rivas

Transitorio. Uno de los patios del Hogar Casa del Niño, donde los menores de edad reciben atención legal, médica y psicológica. Foto: Miguel Rivas

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

02:21 / 22 de diciembre de 2014

En El Alto existen tres albergues temporales, pero debido a la burocracia y al hacinamiento funcionan como permanentes. No tiene un hogar transitorio constante debido a la falta de una política regional que priorice ello, pese a sus altos índices de abandono.

Los hogares Casa del Niño, Virgen de la Esperanza y Jerusalén, más conocido como Los Andes, por hallarse al lado del hospital del mismo nombre, son los tres centros temporales. Ellos debían acoger a los niños abandonados o extraviados máximo hasta un mes, pero lo hacen hasta tres años.

“Los hogares temporales son los que acogen a los niños, niñas y adolescentes cuando inician sus problemas. Para explicarlo de esta forma, ellos son hallados, por ejemplo, abandonados en la calle, o se los rescata de hogares donde son maltratados, agredidos física y psicológicamente e incluso sexualmente, y se los lleva a estos hogares transitorios. Pero allí deberían estar hasta un mes”, explicó la directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) del gobierno local de El Alto, Lourdes Flores.

Los menores que se hallan en total abandono deben ser transferidos a hogares permanentes y como en El Alto no existe ninguno, son llevados a los casas de acogida de la ciudad de La Paz.

Pero en este trayecto se presentan una serie de problemas, que obligan a los menores a permanecer en las casas de El Alto por hasta tres años. Entre las dificultades se tienen que los hogares permanentes de La Paz están saturados, es decir que no tienen espacio para más niños. También que los hogares temporales tienen que realizar una serie de trámites ante el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), dependiente de la Gobernación, para la transferencia, pero éstos son muy burocráticos. De este modo, el traslado de los niños se retrasa.

El Hogar Virgen de la Esperanza recibe a 20 niños y niñas de cero a seis años. Son bebés que fueron abandonados en la calle, hasta en los baños públicos, por sus madres. Debido a la cantidad de menores que son reportados como encontrados, el hogar ha tramitado autorización para dar en adopción a los infantes. Y lo ha hecho a nacionales y extranjeros.

En Casa del Niño no se realizan procesos de adopción, pero se tiene a los niños por cerca de tres años. La directora de este albergue, Esther Veizaga, relató que incluso hay cinco hermanos que permanecen allí desde hace dos años. Éste es un caso grave, puesto que ambos quedaron sin tutela pues el padre asesinó a la madre. “Quedaron huérfanos, ya que su progenitor huyó. Ellos ahora reciben tratamiento psicológico, porque al parecer observaron lo que pasó con su mamá”.

No se los puede derivar fácilmente a otro hogar a todos ellos, porque esto representaría separarlos y el proceso administrativo de transferencia es complicado, pero con el hecho de que siguen las investigaciones del asesinato de la progenitora.

Albergue. Esperanza Corrado, con la ropa limpia y doblada de los niños acogidos en el centro.

La responsable de la Defensoría 24 Horas señaló que hasta el año pasado no se sabía cuánto tiempo permanecían los niños en estos hogares transitorios, debido a la falta de un sistema de monitoreo. Pero anunció que este año ha sido implementado.

Comentó que el seguimiento de los niños se inició en abril y que se logró determinar que el 90% de los casos que se registran como abandonados y con problemas de maltrato físico y psicológico, provienen de familias en las que predomina el consumo de bebidas alcohólicas y que tienen antecedentes de violencia.

Este monitoreo también sirve para determinar el destino de los menores de edad, pues si se comprueba que retornar a su hogar representa un peligro para ellos, éstos permanecen en los albergues o son derivados a los hogares permanentes en La Paz.

El 10% de los niños no vuelve a su hogar

Miguel Rivas

El 10% de los menores de edad acogidos en los hogares temporales de El Alto no vuelve a su domicilio, de acuerdo con el registro de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) de esta ciudad.

En 2014 se registraron 1.200 casos, lo que significa que 120 niños fueron remitidos a hogares permanentes de la ciudad de La Paz, debido a que sus padres y familiares no los reclamaron o se encontraban en situación de calle o en algún tipo de riesgo si volvían con sus progenitores o tutores.

“Es lamentable, porque lo que siempre se quiere es que los niños y niñas tengan un hogar, que su familia sea unida y no se desintegre. La salida de ellos provoca la ruptura, porque es un miembro”, dijo la directora de las DNA de El Alto, Lourdes Flores.

El 77% sí logra volver con su familia de origen, tras una evaluación psicológica del menor de edad, de los padres y una investigación de los hechos y antecedentes que le obligaron a salir de su vivienda. Además, se piden compromisos escritos y verbales por parte de los implicados en sentido de que la situación negativa será cambiada.

El 13% es derivado a una familia ampliada, es decir que son entregados a familiares cercanos, donde también se hacen seguimientos para saber si la situación emocional y física de los niños será estable.

En 2013, la DNA de El Alto atendió 1.675 casos. El porcentaje de reinserción es el mismo en comparación con el de 2014. Se prevé tener mejores resultados con el monitoreo.

Virgen de la Esperanza  da en adopción a bebés

Miguel Rivas

El Hogar Virgen de la Esperanza, además de acoger a menores de edad, tiene la peculiaridad de que da en adopción a los niños que atiende a personas nacionales y extranjeras. El 80% de ellos son bebés. Los trámites los realiza a través de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) y el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), según la explicación de la hermana Esperanza Corrado, perteneciente a la congregación católica Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado.

“Hemos visto que derivarlos a otros centros alarga los procesos. Hemos tenido niñas y niños hasta por tres años; de esa forma al conocer la realidad de estos menores de edad hemos visto por conveniente obtener una familia para ellos y lo hemos logrado con éxito tanto en Bolivia como en el extranjero”, dijo.

La directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de El Alto, Lourdes Flores, dijo que la mayoría de los bebés abandonados se los halla en los baños públicos, basurales, hospitales y en algunos casos en vehículos. Sostuvo que son desamparados porque las madres no querían embarazarse o porque sus recursos económicos son bajos.

Luego de ser hallados, los recién nacidos pasan dos meses en recuperación médica porque se les detecta problemas respiratorios, baja nutrición e infecciones estomacales. Luego son trasladados a los albergues transitorios.

Este hogar tiene tres patios, salas de juego, cocina, comedor, lavandería, un área exclusiva para la educación de los niños albergados y para los niños de la zona. Apoya a los menores de edad que recibe con atención médica, psicológica y con alimentación.

Virgen de la Esperanza está ubicado en la zona villa Bolívar Municipal. Tiene una capacidad de albergar a 20 niños de entre cero y seis años. Actualmente los cupos están completos.

 La Defensoría de la Niñez, 24 horas.

Casa del Niño tiene a 26 niños y niñas

Miguel Rivas

El hogar de acogida Casa del Niño, dependiente de la Fundación Cuerpo de Cristo, cuenta en la actualidad con 26 menores de edad, que ingresaron por diferentes problemas, entre abandono, maltrato, violación y otros.

Este hogar está ubicado entre las avenidas Julio César Valdez y Litoral. Tiene una capacidad para acoger a 40 menores de edad entre los 4 y 13 años, pero el registro detalla que hay niños de dos años y adolescentes de hasta 17.

La directora de este centro, Esther Veizaga, aseguró que los niños una vez que ingresan al centro reciben atención psicológica, médica y legal.

“Además se hace seguimiento a los casos de cada uno. En algunos se logra identificar a los padres y hablamos con ellos, para que la familia se rearticule. En otros, la situación es mucho más difícil, porque los problemas que tienen son más complejos”, dijo.

Los menores de edad reciben apoyo en educación. El sitio cuenta con salas de estudio, cocina, comedor, dos patios, uno de ellos de recreación, dormitorios para niños separados de los de las niñas, lo mismo que los baños, además de oficinas.

Veizaga prevé que de los 26 menores de edad que se encuentran actualmente en este albergue, al menos ocho pasarán a un hogar transitorio debido a que no cuentan con familiares que los busquen.

Jerusalén es de propiedad estatal

Miguel Rivas

Un solo centro de acogida de menores de edad de los tres temporales de El Alto depende de forma directa de la Gobernación departamental de La Paz. Se trata del albergue transitorio Jerusalén, más conocido como Los Andes, por estar ubicado al lado del hospital del mismo nombre.

Actualmente da acogida a 13 niños, de los cuales se supo que seis son hermanos. Sin embargo, su capacidad de albergue es, aproximadamente, de 30 menores de edad.

Este año fue su noveno aniversario. Presta servicio de alimentación, evaluación médica y psicológica, además de dental, a menores de entre los cuatro y 11 años de edad.

Tiene la ventaja de hallarse al lado del hospital Los Andes, pues en caso de emergencia o de dolencias, los niños son trasladados allí de inmediato.

En el albergue, la atención se realiza a través de una trabajadora social, un psicólogo, un abogado, un médico, un nutricionista y personal de servicio.

La Razón intentó ingresar a estas instalaciones para conocer el trabajo que realiza, pero no se permitió la entrada de los periodistas.

El lugar cuenta con un comedor, un patio, una cocina y dos dormitorios para niños y niñas, por separado, además de baños. A los menores de edad se les enseña a utilizar los baños y a cuidar los ambientes, que son de propiedad pública.

No existe una política para crear albergues

Miguel Rivas

La institución encargada de la instalación de un albergue permanente en El Alto, que tiene un elevado índice de menores de edad abandonados, es la Gobernación del departamento de La Paz.

El representante de esta institución en El Alto, Víctor Bernal, admitió que no tienen una política definida al respecto. “No hay políticas. Si hay un sector al que se le dedica menos tiempo es a los niños y niñas, por eso debemos repensar lo que está sucediendo”, reconoció la autoridad.

Sin embargo, dijo que en adelante cambiará esta situación porque aseguró que se creará un proyecto para consolidar, bajo un estudio previo, la construcción de un hogar permanente para los niños abandonados.

“Hay que hacer estudios. La ciudad está creciendo y un proyecto de esta naturaleza requiere, de inmediato, que se realicen propuestas concretas y grandes”, sostuvo.

La directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de El Alto, Lourdes Flores, dijo que un albergue permanente es necesario y urgente en esta ciudad.

“Estamos en la elaboración de una propuesta. El trabajo con la DNA nos ha mostrado cuál es la realidad de los niños, y la verdad, están olvidados”, manifestó.

Debido a la carencia de este centro, los niños abandonados en El Alto son transferidos a la ciudad de La Paz.

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