Ciudades

Celos y alcohol detrás de los cinco feminicidios de este año en El Alto

La Fiscalía de El Alto encontró que en cuatro de cinco feminicidios registrados en 2013 el asesinato estuvo precedido de la ingesta de alcohol, y que en los cinco hubo celos.

Violencia. Una señora defiende a una mujer que es golpeada por su pareja, que está ebria, en una de las calles de la Ceja de El Alto. Foto: Víctor Guzmán

Violencia. Una señora defiende a una mujer que es golpeada por su pareja, que está ebria, en una de las calles de la Ceja de El Alto. Foto: Víctor Guzmán

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

00:00 / 15 de julio de 2013

Este año en El Alto se presentaron cinco casos de feminicidios. La investigación del Ministerio Público encontró en cada uno de ellos historias que eran el resultado de una mezcla de celos y bebidas alcohólicas.

El fiscal de materia de esta ciudad, Harold Jarandilla, explicó que el sentimiento de duda por la pareja y el excesivo consumo de alcohol son las principales causas de los cinco procesos investigativos que lleva adelante.

“Son recurrentes no sólo en los casos de feminicidio, sino también en los de violencia familiar o doméstica que es de donde provienen estos hechos; incluso hay hombres que son obsesivos”.

Los casos de feminicidio son una constante en esta ciudad. El Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (Cidem), en El Alto, reveló que entre 2009 y 2011, 445 mujeres fueron asesinadas: de las cuales 283 fueron víctimas de feminicidios y 162 de la inseguridad ciudadana. En 2012 se registraron, añade

Cidem, 147 casos de muerte de féminas: 99 por feminicidio y 48 por inseguridad ciudadana.

La psicóloga Lilian Rodríguez expresó que los varones agresivos provienen de familias violentas, lo mismo que algunas de las víctimas. “Las mujeres que llegan de un entorno familiar agresivo piensan que vivir con golpes e insultos es normal y los varones aprenden de su progenitor o progenitora a ser violentos con ellas”.

Fiestas. La Fiscalía encontró, en las primeras investigaciones de cada caso, que en cuatro de ellos las parejas, tanto la víctima como el agresor, habían asistido, antes de la pelea que derivó en la muerte de la mujer, a eventos sociales donde libaron tragos. Y en la última, que si bien no hubo alcohol, sí hubo una discusión por celos. En el primero, un policía asesinó de un disparo en la cabeza a su amante, también una oficial de la Policía, por celos.

En el segundo, un hombre apuñaló a su esposa en la casa de su amigo, donde se habían quedado a beber alcohol, después de asistir a una fiesta de la entrada del Gran Poder, en la ciudad de La Paz.

El tercero se trata del asesinato de una fémina que fue golpeada y empujada a unas gradas donde se golpeó la cabeza al caer bruscamente. El cuarto, aún más grave, es la muerte de una joven que cayó del primer piso hacia la calle semidesnuda. Él argumentó fue que ella se lanzó al vacío, pero los testigos dijeron que minutos antes ambos habían discutido.

El último, que fue el primero cronológicamente, es el caso de Hanalí Huaycho, asesinada a puñaladas por su esposo policía, tras  una pelea de celos, porque aquél había recibido una llamada telefónica supuestamente de una amante, según el fiscal.

La directora del Cidem, Mary Marka, relató una historia que muestra el tormento que sufren las mujeres cuando sus parejas suelen consumir bebidas alcohólicas. Dijo que cuando su marido no llega a cierta hora de la noche  “vestía a sus hijos con doble pantalón, doble media, chompas, y chamarras, y se dormían de ese modo”. Esto lo hacía, porque cuando demoraba el esposo era seguro que había bebido y cuando esto sucedía también era común que llegue a su domicilio y golpee a la mujer. Entonces, ella huía del hogar con sus hijos y pasaba la noche en la calle o retornaba cuando suponía que aquel se había dormido. Por eso, dijo Marka, sobreabrigada a sus hijos para pasar la noche o en la calle o para dormir en el baño.

El fiscal Jarandilla comentó que usualmente los feminicidios son la consecuencia lógica de una vida acostumbrada a la violencia en contra de las mujeres por parte de sus parejas.

Presentan 70 denuncias por día

Miguel Rivas

La Fiscalía de El Alto recibe cada día, al menos, 70 denuncias de mujeres que han sido víctimas de agresión por parte de sus parejas.

El fiscal de materia, Boris, Flores, quien dio esa información, también reveló que la mayoría de los varones agresores tienen antecedentes de haber  maltratado a sus parejas desde hace dos o tres años atrás, como mínimo.

Además, dijo que “las víctimas son en el 70% mujeres entre los 20 y 30 años”.

La directora del Cidem, Mary Marka, señaló que, sin embargo, la violencia es ocasionada por ambos sexos, aunque en  una mayoría de hombres en contra de mujeres. Por ejemplo,  en 2010 precisó que se atendieron 21.114 casos de violencia intrafamiliar, de los cuales 6.713 fueron denunciadas por féminas, pero 4.483 fueron reclamos hechos por varones. Aunque 10.158 de éstos no fueron desagregados por sexo.   

Marka agregó que en Bolivia existen al menos 300 denuncias diarias de mujeres agredidas.

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