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Ser Felices: ‘La felicidad es una actitud positiva’

‘La participación del ciudadano y del Gobierno es importante’

Visita. La escritora y experta en la temática conversó con La Razón sobre el Congreso de la Felicidad.

Visita. La escritora y experta en la temática conversó con La Razón sobre el Congreso de la Felicidad. Eduardo Schwartzberg.

La Razón (Edición Impresa) / Dennis Luizaga / La Paz

01:18 / 03 de julio de 2014

La escritora venezolana Maytte Sepúlveda llegó a La Paz para participar del Primer Congreso de la Felicidad, organizado por la Alcaldía. El evento se realizará desde el 3 hasta el 9 de julio. La panelista compartirá herramientas, a través de charlas y seminarios, sobre el desarrollo de los estados de felicidad personal y colectivo. La municipalidad de La Paz prepara, paralelamente, la apertura de la primera “calle de la felicidad”, que estará ubicada en la zona de Sopocachi.

— En su visita compartirá sobre el concepto de la felicidad, ¿a qué se refiere?

— Nos parece importante compartir con la comunidad herramientas de vida sencillas, prácticas posibles que les permitan a todos, primero, transformar sus vidas y, luego, producir un aporte consciente sobre la felicidad.

— ¿Estas herramientas que menciona forman parte de una metodología?

— La felicidad no requiere de una metodología. Yo siento que todos venimos a ser felices. Lamentablemente a veces equivocamos el significado de la felicidad. Algunos nos han metido la idea de que este estado se logra si tienes un carro nuevo, si tienes una casa más grande. Por eso, para mí la felicidad es un conjunto de sentimientos y pensamientos positivos que experimentamos acerca de nosotros y acerca de la vida que llevamos.

— Entonces, ¿la felicidad no es algo circunstancial?

— Podemos ser felices eternamente, hay personas que piensan que la felicidad es estar feliz las 24 horas del día, no. Es un estado de paz, al que buscamos.

— ¿La felicidad se educa o se promueve?

— Creo que las dos cosas, la felicidad se educa porque hay que enseñarle a la gente a pensar de manera distinta, hay que darle a la gente herramientas de autoestima, de confianza, de posibilidad de transformación de sus vidas. Y creo que además hay que promoverla porque es posible, pero a través de las palabras y de los actos, con el ejemplo.

— Pero ése es un proceso...

— Creo que es un proceso a largo plazo, pero depende del compromiso de las personas que participen en el proyecto para que se pueda tener resultados rápidos. Si tiene la iniciativa, ganas y siente que esa gotita positiva, optimista va penetrando, perforando en la sociedad.

— ¿Cómo se manejan los estados de felicidad en sociedades con presencia de conflictos?

— El enfrentamiento es propio de todas las crisis en lugares donde hay procesos de cambio, de transformación y lo vemos no solo en la sociedad, sino que lo percibimos en la familia, en la pareja. Siento que hay que aprender a lidiar con las diferencias, teniendo metas en común, propiciar de alguna manera la tolerancia, el entendimiento, el acuerdo.

— ¿Cómo sucede este fenómeno en Venezuela?

— El venezolano es un individuo alegre, que inclusive tiene la capacidad de hacer hasta bromas de las situaciones difíciles que enfrenta y eso le permite, como una herramienta, superarlas para estar encima de la cresta de la ola. Esto ha hecho que el venezolano pueda superar tantas crisis y tantas dificultades.

— ¿Qué factores influyen para que una región pueda alcanzar estados de felicidad?

— Creo que un conjunto, entre la participación de sus ciudadanos, actividades que tengan un rol proactivo en pro de rescatar los valores esenciales y de potenciar el bienestar de la comunidad, y, por otro lado, la participación del gobierno local, es determinante. Creo que con ese binomio de acuerdo, buscando intereses comunes, sociales y que fomenten la calidad de vida de todos sus integrantes, es posible lograrlo.

— ¿Cómo materializar en objetivos esa coordinación?

— Creo que la elaboración de proyectos que muestren que el beneficio final, el resultado, va a beneficiar a todos sus participantes. La puesta en práctica de esos proyectos, las dinámicas, el logro final y el resultado, motiva e inspira a sus participantes a seguir adelante.

— ¿En Bolivia se puede desarrollar estos conceptos para lograr estados de felicidad?

— La felicidad se inicia en el interior de cada uno de nosotros. Creo que la transformación de cada uno como individuo, asumiendo el compromiso de generarlo y de producir un aporte positivo y consciente al mundo y los demás, puede poco a poco producir un efecto en cadena.

— ¿Y los medios de comunicación influyen para promover la felicidad?

— Somos susceptibles de las noticias, de todo lo que aparece en los medios de comunicación. Muchas veces digo a la gente que administre las noticias negativas porque empiezan a afectar. Por ejemplo, a veces las noticias positivas no son atractivas para la gente, nos hemos acostumbrado tanto a lo dramático, a lo amarillista, a la tragedia. Creo que eso debe cambiar.

— ¿Será necesario crear una institución pública que promueva la felicidad?

— No sabría decirle. Pienso que la política no se mezcla bien con los asuntos esenciales, pero la política debería ser ese medio a través del cual se busca las satisfacciones de las necesidades de la gente. Pienso que más bien cada quien debe tomar la iniciativa.

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