Ciudades

Incendios en la Huyustus e Illampu golpean a unos 290 comerciantes

El material altamente combustible de los puestos y la mercadería, la falta de hidrantes y de acceso al lugar copado por las tarimas dificultaron el trabajo en la populosa feria.

Siniestro. El fuego arrasó unos 80 metros lineales de tarimas en el primer día de 2016 en la Huyustus. Foto. Miguel Carrasco

Siniestro. El fuego arrasó unos 80 metros lineales de tarimas en el primer día de 2016 en la Huyustus. Foto. Miguel Carrasco

La Razón (Edición Impresa) / Liliana Aguirre / La Paz

04:12 / 02 de enero de 2015

Dos incendios de magnitud que estallaron en los primeros minutos de 2016, arrasaron con 190 puestos de la feria de la Huyustus y dejaron en la vía a un centenar de “mañaneras” que almacenaban mercadería en un depósito situado en la calle Illampu de La Paz.

Las llamas fueron iniciadas presuntamente por fuegos artificiales lanzados por quienes daban la bienvenida al Año Nuevo. Bomberos Antofagasta —que recibió la ayuda de sus pares de la zona Sur y El Alto, y de una cisterna de la Alcaldía— sofocó un tercer siniestro en un domicilio de la calle Haití. No hubo daños personales,

En solo 21 minutos, los matafuegos combatieron en simultáneo tres siniestros, informó el subdirector departamental de Bomberos, capitán Jorge Ramírez.

A las 00.38 se produjo el estallido del incendio en la vivienda de la Haití (Miraflores) ocasionado por una vela encendida colocada al pie de un árbol navideño; a las 00.46, los vecinos de la Huyustus y Calatayud reportaron el inicio de la catástrofe; y a las 00.50 comenzó el fuego en una casona situada en la calle Illampu Nº 621, casi plaza Eguino.  

Huyustus. A las 10.00 de ayer, el olor a quemado se sentía cuadras antes de llegar al sector Alto Huyustus y Artesanías —a metros de la Calatayud— de la populosa feria, y en el suelo se veían calderas, cubiertos, prendas, discos, computadoras y otros productos chamuscados.

Además de los 190 puestos de venta, fueron afectados cinco inmuebles que servían de vivienda y depósitos de mercancía.

Los damnificados no podían contener las lágrimas ante el desastre. “Anoche tapé, como de costumbre, mi mercadería y a las 02.00 me han llamado, diciéndome que se ha quemado mi puesto. Hemos llegado y estaba todo negro, pensé que había sido un corte o algo así. Perdí todo lo que había invertido, como $us 5.000”, dijo Rosario Dávalos Fiorilo, vendedora de ropa interior.

Álvaro Loza aún no salía del estado de shock. “Todo comenzó a reventar, los equipos (teléfonos móviles) se quemaron como chicharrones. Fue terrible. Me llamaron a la 01.00. Era un infierno lo que viví y no salvé nada”.

Las llamas comenzaron en el sector donde venden indumentaria. Al frente se comercian perfumes, que sirvieron como combustible. Ayer por la mañana, los vendedores se movían de un lado a otro, muchos lloraban, otros rebuscaban desesperados a ver qué podían rescatar. “Tenemos seguridad nocturna para que cuiden nuestros puestos porque no los recogemos por ser diciembre; ellos trataron de apagar el fuego, pero no les fue posible”, contó Germán Mamani, secretario general de la Asociación de Comerciantes Alto Huyustus .

El dirigente dijo que a las 24.38 fue alertado por los habitantes del lugar y que trató de comunicarse con Bomberos y con el 110. “Como es feriado, nadie me contestaba, menos mal que no hubo pérdidas humanas”, sostuvo.

 “La gente y los vecinos nos han ayudado, y han llegado los afiliados para sofocar el incendio. Agua, tierra y ropa mojada es lo que se ha usado para poder contener las llamas”, relató Mamani.

 “Ha sido gracias a los que vivimos aquí que no se expandió a toda la Huyustus el desastre. El fuego se propagó con el viento, hemos llamado a los comerciantes, hemos echado agua hasta que Bomberos llegó. Esto duró más de 20 minutos. Éramos 14 personas con bolsas de agua y dándonos modos porque nada entra aquí;  Bomberos llegó sin agua porque tienen que conectar (a los hidrantes) y no había dónde hacerlo”, describió Esteban Cerezo.

Los anaqueles instalados en cuatro filas en el centro de la vía  ardieron alimentados por los productos de polietileno, plásticos y otros. El capitán Ramírez reportó que tanto el personal como los carros matafuego tuvieron dificultades en acceder por la estrecha arteria, obstruida por decenas de tarimas, y por la falta de hidrantes.

“Se han dificultado las labores  por lo inaccesible de la zona, porque las tarimas que están en la calle no permiten que los vehículos puedan ingresar. Llegamos entre tres y cinco minutos. Lo que nos ha demorado es instalar las mangas en 80 a 100 metros”, apuntó el policía, quien rebatió así la versión de que llegaron tarde.

Bomberos sofocó este siniestro tras dos horas de combate de 25 efectivos, que usaron un carro bomba y una cisterna municipal y 30.000 litros del líquido.

“Llama la atención que después de varios incendios en la Huyustus, hasta ahora los gremiales no hayan tomado previsiones e instalado sistemas contra incendios, hidrantes, bocas de incendio y extintores”, añadió el subdirector, quien luego recordó la predisposición de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento para instalar esas bocas.

Se carbonizaron 80 metros lineales de tarimas. Uno de los domicilios más afectados tenía almacenados electrodomésticos en una habitación de 6x4 metros.  “Se quemaron televisores, equipos de sonido, que se han perdido en su totalidad”, indicó.

La mañana de ayer, los minoristas se dispusieron a limpiar el lugar y realizaron una asamblea, en la que determinaron que se reunirán entre el lunes o martes para ver cómo paliarán las millonarias pérdidas sufridas.

Mamani dijo que se contactó con el subalcalde del Macrodistrito Max Paredes, Gonzalo Ticona, quien envió a cuadrillas de obreros a esta feria con la misión de brindar el apoyo requerido.  Además, un equipo de técnicos  municipales cortó la energía eléctrica debido a que el calor chamuscó la goma protectora de los cables de la red.

“Estamos apoyando con obreros para terminar de sacar los desechos y hemos dispuesto en toda el área una cuadrilla de técnicos eléctricos que están haciendo la desenergización de los cables para no correr mayores riesgos”, informó Rodrigo Soliz, secretario edil de Infraestructura.

Illampu. Cuatro minutos más tarde empezó el fuego en el inmueble situado en la Illampu, donde hay tres depósitos en los que unas 200 “mañaneras” almacenan sus productos. Uno de ellos fue reducido a cenizas. 

“Quisiera que se hagan responsables quienes han hecho eso. He perdido $us 3.000”, señaló llorando  Verónica Sirpa. Al frente se halla el hotel Continental, que habría permitido que sus huéspedes —nueve extranjeros— hagan reventar petardos para recibir 2016.

“Uno ha llegado al techo y ha levantado una chispa, y se ha provocado el incendio”, declaró un vecino. “Les he pedido que no jueguen, se han puesto a disparar. Yo soy inquilina de atrás”, contó otra persona a la red televisiva ATB.

“En la Illampu se incendió un  depósito, parte de las afiliadas de Tumusla y Eguino, unas 100, que son las que producen chamarras y varios artículos, han sido afectadas. Muchas no han estado presentes porque estaban de viaje”, reportó la concejala Mabel Machicado, del Movimiento Al Socialismo, exdirigente gremial de La Paz.

Este siniestro fue extinguido con la ayuda del carro bombero VIR, que tiene una capacidad de 1.200 litros de líquido y tuvo que hacer una recarga para terminar de sofocarlo.

En la acción se usaron aproximadamente 2.400 litros de agua. Personal de Bomberos Antofagasta tuvo que treparse por los techos para acercarse al núcleo del incendio y desde allí lanzó el líquido. Algunos cayeron o resbalaron en las calaminas”, describió un voluntario que participó del operativo.

En este punto se perdieron entre cuatro y cinco toneladas de ropa hecha en Bolivia.

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