Ciudades

Vecinos alteños están expuestos a crecidas de 12 ríos sin canal

El Alto. Sufren durante la temporada de lluvias por falta de puentes y por basurales.

La Razón / Miguel Rivas / El Alto

00:21 / 07 de enero de 2013

Debido al crecimiento constante de las urbanizaciones, las viviendas de los alteños están cerca y expuestas a las crecidas de 12 ríos y riachuelos, identificados por la Alcaldía y que carecen de canalización. Tal es la presión demográfica, que incluso se hallan casas en medio de afluentes.  

En esta situación se encuentran los vecinos que están instalados en las márgenes del río Larkajahuira, que hace un mes fueron testigos de la muerte de un niño de seis años, que fue arrastrado por el río cuando éste intentaba cruzarlo mediante un puente improvisado, que constaba de dos troncos atravesados de tablones en la forma de una escalera.

“Queremos que las autoridades hagan obras en estos lugares porque son importantes. Estamos cansados de vivir así en medio de basura, agua, inundaciones y oscuridad”, manifestó Justo Turo, quien vive en Bautista Saavedra, unidad vecinal D, la zona donde falleció el menor de seis años.

La Alcaldía no tiene un relevamiento completo de la cantidad de ríos y riachuelos que atraviesa El Alto y sólo ha identificado a 12 cursos de agua, según el Plan de Drenaje Pluvial de esta urbe.

Estos son: Río Seco, Seke, Poncoro, Andrani, Negro, Chiara, Larkajahuira y San Roque, y los riachuelos que no tienen nombre y que nacen en los ríos Seke, Larkajahuira, San Roque y Poncoro.

Canales. De ellos, diez carecen completamente de muros de canal que encaucen sus aguas, las que corren libres y se desbordan durante la época de lluvias. Los restantes dos, el río Seco y el Seke, tienen canales pero sólo en parte de su recorrido. En el primer caso, los muros laterales cubren poco más de tres mil metros de un total de siete mil. En el segundo, son dos mil metros también de siete mil.

La extensión de estos ríos dentro de la jurisdicción de El Alto son de 6 y 7 kilómetros respectivamente, pero fuera de este territorio continúan sus cauces hacia el lago Titicaca.

“El más complicado para poder mejorar sus cauces es el Larkajahuira porque la gente ha construido alrededor sus viviendas”, explicó el fiscal de Emergencias de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) antes conocida como Centro Operativo de Emergencias (COE), Juan Javier Cusi.

La Razón hizo un recorrido por los ríos Larkajahuira, Seco, Seke, Negro y Poncoro, en los que encontró que son dos los principales problemas, de los cuales se queja la gente: el peligro de desborde, principalmente durante las lluvias, y la abundante basura echada en las orillas de sus trayectorias.

De este último problema, por ejemplo, se quejó Renata Aruquipa vecina de El Ingenio. “Los camiones no llegan para recoger nuestros desechos pese a que ésta es la ruta que utilizan para llevar la basura de otras zonas al botadero de Villa Ingenio”, explicó molesta.

Otro problema se puede observar en la parte norte del río Seke, donde las personas deben pasar de una orilla a otra a través de un soporte de concreto que soporta un tubo de fierro, de un metro de diámetro aproximadamente, el cual transporta agua hacia las zonas de los distritos 4, 6, 7 y 14.

TUBO. La gente utiliza el tubo como pasarela, pero para hacerlo debe hacer equilibrio porque es difícil desplazarse sobre una superficie convexa. “No tenemos otra opción, río arriba no hay puentes y si queremos utilizar el de abajo está muy lejos, peor aún si somos ancianos. En las noches se convierte en un lugar muy peligroso porque además de equilibrarse hay que ver si no hay delincuentes esperando del otro lado”, narró Josefina Chura, vecina de El Ingenio.

En la zona Huayna Potosí, sobre la avenida Matilde, corre un riachuelo que no tiene nombre. Los vecinos dijeron que cuando hay precipitación pluvial éste crece, bloquea la vía, arrastra material y basura y los vehículos se enfangan.

En el río Larkajahuira, en la unidad vecinal F, una persona intentó construir una vivienda sobre el mismo cauce del afluente. En el sector se pueden ver aún los pilares de cemento y fierro enclavados en las arenas y el agua. La obra está inconclusa, pero no por la fuerza del río sino por la resistencia de los vecinos.

“No queremos que se construya la casa porque es un riesgo, si se elevan muros el agua puede causar su muerte o desviar el agua hacia nuestras casas”, explicó consternado el vecino Braulio Choque.

En el sector se pueden ver llantas de coche que fueron colocadas como defensivos del río.

A 50 metros de este lugar hace un año, según la versión de los vecinos, el río creció por las lluvias y derribó dos casas, aún hay evidencias de aquello pues se ven muros y cimientos abandonados .

La Alcaldía iniciará en febrero un diagnóstico

La Alcaldía de El Alto encarará desde febrero la realización del Plan Maestro de Drenaje Pluvial con el que se pretende crear una base de datos respecto al estado de los ríos, riachuelos de la ciudad con el objetivo de gestionar recursos que permitan la concreción de proyectos de canalización y embovedados.

El director de la Unidad Plan de Drenaje Pluvial, Joaquín Aramburo, explicó que el Plan Maestro de Drenaje Pluvial y uso de suelos será lanzado en febrero.

“Se trata de estudios a diseño final para crear otros proyectos macro y posteriormente conseguir más financiamiento para su ejecución”, detalló, al explicar que con el programa se evitará que se ejecuten obras improvisadas. Éste consta de una serie de consultorías.

La autoridad dijo que se pretende detectar los problemas de drenaje pluvial, de cuencas y los posibles desbordes de ríos, con una perspectiva de por lo menos 30 años de acuerdo con el crecimiento poblacional, pero con estudios permanentes.

La inversión para este diagnóstico es de 2,1 millones de bolivianos aproximadamente. El monto servirá para revisar el estado actual de las obras existentes, se hará un análisis hidrológico de las cuencas, se identificará y propondrá la construcción de emisarios y canales, se ponderarán las áreas de riesgo, de manejo integral del drenaje pluvial e interrelacionamiento territorial con otros municipios circundantes a El Alto.

Hay $us 15 millones para obras

Actualmente, la Alcaldía cuenta con 15 millones de dólares prestados por el Banco Interamericano (BID) para la ejecución del Programa de Drenaje Pluvial II.

Los distritos beneficiados son el 3, 4, 5 y 8. “El BID otorgó un préstamo de 30 millones de dólares, la mitad para El Alto y la otra para La Paz”, explicó el director del Plan, Joaquín Aramburo.

Los recursos serán distribuidos en cuatro áreas, 95,3 millones de bolivianos para la ejecución de 13 obras de embovedados, canalizaciones y drenaje pluvial; 11,1 millones de bolivianos para la supervisión de obras y administración; 6,5 millones para auditorías; y 3,6 millones para consultorías de desarrollo.

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