Ciudades

Vecinos compran agua no potable de carros cisterna a Bs 10 el turril

Los nuevos asentamientos urbanos son los que emplean este servicio

Insalubre. Un niño saca agua de un turril en la zona Los Álamos.

Insalubre. Un niño saca agua de un turril en la zona Los Álamos. Foto: José Lavayén

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

00:00 / 15 de febrero de 2015

Vecinos del Distrito 7 compran agua no potable para abastecerse, extraída de pozos, ríos y aguas subterráneas a Bs 10 el turril. La adquieren de carros cisternas que funcionan sin autorización estatal, de acuerdo con un estudio de la Red Hábitat.

Los entrevistados por La Razón explicaron que adquieren ese líquido elemento porque no cuentan con conexiones de agua potable y lo hacen pese a que el producto que reciben es sucio, precisamente por esa causa.

Los carros cisterna, que son dos identificados por los consumidores, extraen el líquido de pozos y ríos con bombas de agua. Cada familia compra entre dos y tres turriles por semana, dependiendo de la cantidad de personas que la conforma.

El contenido del barril les dura hasta cinco días, si no es empleado para la construcción de habitaciones o muros perimetrales, como lo hacían en las zonas visitadas por La Razón: Río Negro, Álamos, San Miguel, Playa Verde y Pomamaya.

Los vecinos de estos sitios desconocen las fuentes de acopio del agua y, según la red Hábitat, son el río San Roque y otros afluentes cercanos. Estos motorizados pueden desmontar el tanque para trabajar como areneros.

En estos barrios, además de comprar el agua, las familias se proveen de pozos, de entre cuatro y siete metros de profundidad, que ellas mismas cavan; y de barriles que colocan al pie de las canaletas para que se llenen con el agua de las precipitaciones pluviales, especialmente en época lluviosa.

Investigación. Estos carros cisterna, según las explicaciones de los habitantes de estos lugares, solo acuden cuando son llamados mediante un número de celular.

También señalaron que los que tienen este negocio no contestan el teléfono móvil cuando ven que la convocatoria proviene de un número desconocido. Generalmente quienes buscan a los aguateros son los dirigentes de cada sector.

Una de las explicaciones para este accionar, de acuerdo con el estudio Por el acceso al agua, elaborado por investigadores de la Red Hábitat, es que estos cisternas no tienen autorización para prestar este servicio.

La responsable de Proyectos de Barrios y Cultura del Agua de la Red Hábitat, Vitalia Choque, sostuvo que no fue fácil realizar el trabajo de campo en esta pesquisa, porque los aguateros no acceden a las entrevistas y, peor, castigan a los vecinos que brindan información de este servicio a extraños.

Para saber cuáles son los lugares de dónde los aguateros obtienen el agua y la frecuencia con la que suministran a los barrios de este distrito, La Razón intentó comunicarse con uno de los encargados de uno de los motorizados, pero nunca respondió a las llamadas telefónicas. 

“Si le llamamos nosotros no viene, dice que no le conviene porque gasta en gasolina y que debe hacer más de un recorrido para poder dar agua a otros lugares”, reveló Marina Callisaya, una de las consumidoras.

Es decir, que estos vehículos esperan que se unan diez familias o más para recién proveer el líquido elemento.

Según los dirigentes, esta carencia de agua potable alcanzaba hasta hace dos años a por lo menos el 50% de los barrios de este distrito que cuenta con 117 zonas registradas. Es decir que de ellas, al menos 58 no tenían servicio de agua, pero ahora aseguran que el 70%, lo que equivale a 81 zonas, ya los tiene.

“Muchos barrios han logrado tener instalaciones, pero no en la totalidad de las viviendas”, dijo el presidente de Playa Verde, Pastor Callata.

“Un dato interesante es que las zonas que antes tenían abastecimiento por cisternas han comparado que gastan poco menos con la instalación de agua potable”, dijo.

Choque complementó que en la investigación también se detectó que las zonas de este distrito son relativamente nuevas, por lo tanto no cuentan con documentos de personería jurídica ni planimetría y por esta razón se dificulta la tramitación de acceso al agua potable.

Los pozos se quedan sin agua

Secos

Los pozos que cavan los vecinos del Distrito 7 para abastecerse de agua no siempre están llenos e incluso algunos  se encuentran secos, especialmente en las temporadas cálidas pues el líquido se evapora.

Piletas

Las piletas públicas son otra de las opciones para los vecinos de este distrito. En la zona 5 de Julio se pudo observar algunas, pero debido a que están en un sector elevado se quedan sin el líquido cuando baja la presión.

Agua de pozo causa infecciones

El consumo de agua no potable y extraída de pozos, ríos e incluso recibida de los techos cuando llueve, provoca infecciones y otras enfermedades estomacales.

El doctor Luis Valencia explicó que beber agua contaminada o con residuos mineralógicos, como los que se puede hallar en los pozos, es un peligro para la salud.

“Los niños son los más vulnerables, se presentan dolores de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea y otros síntomas”.

De acuerdo con la Red Hábitat, tras un estudio del agua que consumen los vecinos del Distrito 7 de El Alto, se verificó que el agua del río dio como resultado la presencia de bacterias coliformes termorresistentes, lo que implica que no desaparecen con el proceso de hervido. Lo que significa que la población está frente a un problema de salud pública.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia