Ciudades

Las casas de perros están en las calles de El Alto por la inseguridad

Veinte personas consultadas por este medio de comunicación manifestaron que el principal motivo para que esto sea así es que por sus calles rondan pandillas juveniles y grupos delincuenciales, y que sufren constantes atracos y robos en sus domicilios.

Aullido. Lucho tiene una casita improvisada con ladrillos y estuco.  Foto: fotos: Eduardo Schwartzberg

Aullido. Lucho tiene una casita improvisada con ladrillos y estuco. Foto: fotos: Eduardo Schwartzberg

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

11:08 / 16 de septiembre de 2013

Los vecinos de El Alto optan por instalar las casas de sus perros en las aceras con el argumento principal de la inseguridad ciudadana. Aunque también añaden, pero en menor importancia, que lo hacen por falta de espacio, que adoptan canes callejeros y que tienen muchos animales.

La Razón recorrió siete zonas de esta ciudad y encontró innumerable cantidad de casitas de madera con techo de aluminio, de ladrillo con calaminas viejas y de cartones en las puertas de las viviendas.

Veinte personas consultadas por este medio de comunicación manifestaron que el principal motivo para que esto sea así es que por sus calles rondan pandillas juveniles y grupos delincuenciales, y que sufren constantes atracos y robos en sus domicilios.

La Razón vio que las paredes de los domicilios tienen inscripciones de advertencia contra autos y personas sospechosas. Indican que los desconocidos que ronden por estas arterias serán quemados.

“A mi casa entraron tres veces. Por eso tenemos un perro afuera, para que nos avise. Su nombre es Nilo y lo criamos desde hace siete años, no le hace falta ni comida ni agua”, relató Herminia Yujra, vecina de Alto de la Alianza del Distrito 3.

Para Vitaliano Choque, mecánico en la zona San Cristóbal, la presencia de perros fuera de la vivienda ayuda a prevenir robos. “Muchas veces se han llevado cosas del taller mientras estábamos almorzando, con los perros afuera hay más seguridad en la zona”.

Callejeros. El director de Zoonosis de la Alcaldía de El Alto, Fernando Rivas, explicó que en esta ciudad existe un registro de 191.921 canes. “Son datos que hemos podido recoger con la última vacunación que se ha realizado en la urbe”. Añadió que el 20% de estos perros, es decir 38.384, duerme en la calle. En este porcentaje están incluidos los vagabundos, que no tienen dueño ni vivienda, y los callejeros, que tienen propietario, pero que sus casitas están instaladas en las aceras.

“Son callejeros los que tienen dueño, pero a pesar de ello están en las puertas de calle o deambulando cerca. Los vagabundos son los que no tienen dueño y duermen cerca de los ríos, terrenos baldíos o buscan dónde refugiarse temporalmente”, acotó la autoridad.

En el recorrido se observó que, por lo menos, hay un perro en cada calle de la ciudad.

Las casuchas construidas por los dueños de los canes, que vio este medio de comunicación, no estaban en buenas condiciones. Tenían paredes o laterales, pero sus techos no estaban en buenas condiciones, ya que tenían huecos o estaban viejos.

Se vio algunas construidas con ladrillo y estuco, y con algunas calaminas en desuso. Esta práctica es antigua, puesto que ahora la gente está optando por construir las moradas de los canes con madera o comprarlas ya hechas.

Se consultó a los vecinos qué otra razón los lleva a mantener a las mascotas en las puertas de sus viviendas. “Es por el espacio, no hay dónde colocarlos”, mencionó Richard Quispe, vecino de Senkata, aunque su patio tenía el espacio suficiente para la casa del perro.  

También responden que los mantienen afuera porque son adoptados. “Ésta es la razón por la que no le permito entrar a mi casa, apareció y se instaló en la calle porque le dimos comida. Tonky cuida la calle, pero ya está viejo”, contó Lourdes Mamani de la zona Apóstol Santiago.

Otro de los argumentos es que tienen varios animales. “Se pelean, tengo cinco perros, ésa es la razón. Así que los distribuimos en dos grupos, tres adentro, dos afuera”, declaró Mauricia Tinta.

La Alcaldía las recoge

El director de la unidad de Zoonosis de la Alcaldía de El Alto, Fernando Rivas, informó que en este mes se inició una campaña para retirar las casuchas de las mascotas, instaladas en las aceras de las calles de esta ciudad.

Dijo que el plan busca cuidar a los animales, porque cuando están en las calles están expuestos a enfermedades por dos razones: deambulan en los basurales y están sometidos a las inclemencias del clima.

El programa también tiene la finalidad de precautelar a las personas, porque cuando las mascotas están a la intemperie suelen ladrar y morder a los transeúntes. Rivas contó que recibieron varias denuncias de vecinos en ese sentido.

Este plan se inició con la entrega de notificaciones a los propietarios para que ellos retiren las casuchas de las calles. Sostuvo que se distribuyeron 15 circulares en Villa Adela y que no se avanzó más debido a la falta de personal.

Sin embargo, anunció que el fin de semana inspeccionarán esa zona para verificar si los dueños cumplieron con lo pedido. Dijo que caso contrario, la Alcaldía retirará los muebles y sancionará económicamente a los vecinos.

  • Aún no

Hay una perrera

La ciudad de El Alto carece de una perrera municipal. La Unidad de Zoonosis de esta urbe elaboró  en 2010 un proyecto que fue entregado al Ejecutivo Municipal para la construcción un albergue de animales. El costo estimado de la obra asciende a un millón de bolivianos y se ubicaría en terrenos municipales del Distrito 6. Sin embargo, aún no se ha dado a conocer cuándo será ejecutado.

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