Ciudades

Por día levantan hasta 25 perros muertos de las avenidas y los ríos

Ciudadanos confiesan que tiran a sus mascotas a la basura  ya los afluentes

Insensibilidad. Este can fue dejado muerto en la acera de una de las calles de la zona San Sebastián del Distrito 8.

Insensibilidad. Este can fue dejado muerto en la acera de una de las calles de la zona San Sebastián del Distrito 8. Foto: Miguel Rivas

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

01:23 / 02 de febrero de 2015

Hasta 25 perros muertos por día son recogidos por la empresa Trébol de los ríos y avenidas de El Alto para trasladarlos al relleno sanitario y depositarlos allí como residuos patógenos, informó el gerente de la Empresa Municipal de Aseo de El Alto (Emalt), Álex Sánchez.

Según el secretario municipal de Calidad Ambiental y Mejoramiento Integral de Zonas, David Apaza, botar perros a las calles, en ríos u otros lugares a la intemperie refleja un bajo grado de educación e información de los problemas de contaminación y salud que conlleva esta acción.

Sin embargo, esta práctica no solamente la realizan los vecinos de esta ciudad, sino también estudiantes de Veterinaria y de las clínicas y consultorios veterinarios, de acuerdo con las declaraciones de dos alumnas de esta carrera profesional.

El jefe de la Unidad de Zoonosis del gobierno local, Fernando Rivas, dijo que, por otro lado, existen choferes que atropellan a canes y los dejan en medio de avenidas y carreteras, cuando por lo menos deberían retirarlos a un costado de las vías.

“La gente no los entierra ni los entrega a los camiones recogedores de basura. Es lo más humano que se puede hacer en estos casos”.

En El Alto existen 200.000 canes aproximadamente y cerca de 20.000 son callejeros. Según Rivas, hasta 2014 el crecimiento anual era de al menos 6.700 nacimientos.

Basura. Clemente Vargas, vecino de la zona Túpac Katari, señaló que la gente se deshace de sus mascotas arrojándolas a los contenedores de basura, las calles o lo ríos por la falta de espacio en sus patios para enterrarlas. “Yo tuve que llevar a mi perro donde acumulamos basura los vecinos, otros los botan al río o en las mismas veredas, lo vi”.

Seferino Huayhua admitió que los perros que tuvo siempre fueron a parar al río. “Morían enfermos y enterrarlos en mi casa, pienso que es muy peligroso”, justificó sobre su manera de proceder con estos animales.

La Razón recorrió dos ríos de la ciudad, S’eke y Seco, y en ambos halló perros muertos tirados en medio de las aguas: cinco en el primero y cuatro en el segundo.

En la zona San Sebastián encontró un can muerto botado sobre la acera y en medio del agua dejada por la lluvia.

A los animales los botan a los ríos envueltos en bolsas de yute, plástico o simplemente los dejan caer, sin cubrirlos, en las orillas de estos cauces.

Los estudiantes de la carrera de Veterinaria también se deshacen de los cuerpos de animales después de una práctica. “Practicamos con perros callejeros sobre cómo colocar anestesia y conocer su anatomía, una vez que terminamos el estudio nos piden que desechemos los cuerpos a los ríos o al basurero”, manifestó una estudiante de Zootecnia de una universidad de El Alto, quien pidió el resguardo de su identidad. Apaza comentó que dejarlos en los afluentes puede significar un riesgo para la salud de la población. “El agua de los ríos es utilizada en muchos lugares de La Paz y El Alto para regar los cultivos, pero los animales pueden haber muerto por alguna enfermedad contagiosa”.

La autoridad indicó que el cuerpo de una mascota se descompone, emite olores, trae moscas, gusanos y si murió por una enfermedad puede contaminar el medio ambiente.

“Queremos dar conocer a la gente que si no tiene dónde enterrar a sus animales puede llamar a Emalt o a Trébol para que una camioneta pase a recogerlos”, subrayó Rivas.

El gerente general de Emalt, Álex Sánchez, añadió que se coordina con las unidades de recojo de basura para levantar a las mascotas muertas.

“En los lugares que más se encuentran canes fallecidos son en los ríos y calles, una vez que los levantan los funcionarios de Trébol se los coloca en bolsas rojas o deposita en las camionetas que llevan los residuos patógenos al relleno sanitario. Allí son enterrados en un área especial para este tipo de desechos”.

Cuando se muere un perro o un gato, lo recomendable es llamar a Emalt, pero si no existe la asistencia oportuna lo que se debe hacer es enterrar al animal en lugares alejados a la casa, explicó Apaza.

Rancho tiene un convenio

Recojo

El hospital veterinario El Rancho tiene un convenio con Emalt para botar los animales que mueren en sus consultorios por alguna razón, explicó el propietario de este nosocomio, Ronald Choque.

Morgue

Dentro de este nosocomio para mascotas existe un refrigerador en el que se colocan a los animales fallecidos. Según Choque, esto se hace por un tiempo máximo de tres días, después de los cuales los cuerpos son recogidos por los camiones del servicio de basura especial.

Solos

De acuerdo con el jefe de la Unidad de Zoonosis, Fernando Rivas, algunos animales llegan a morir solos en las calles, porque sus dueños los abandonaron.

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