Ciudades

Otro policía es denunciado por golpear a su pareja

El Alto. Con patadas y puñetes, Willy Winto Mayta Poma la hizo abortar en dos oportunidades

La Razón / Miguel Rivas / El Alto

03:00 / 26 de julio de 2013

El subteniente Willy Winto Mayta Poma fue denunciado por su esposa de haberla maltratado psicológica y físicamente, al grado de hacerla perder dos embarazos. Se trata de un nuevo caso de violencia ejercida por un oficial de la Policía en contra de su pareja sentimental.

En febrero de 2013, el teniente de la Policía Jorge Clavijo asesinó a su cónyuge, la periodista Hanalí Huaycho, con 13 puñaladas, después de una discusión de celos. Entonces se supo que, antes de ese desenlace, ella sufrió constantes agresiones verbales y físicas que derivaron en denuncias formales que no prosperaron.

En Yacuiba, en junio de este año, el coronel de la policía Fernando Saucedo Echazú golpeó a una adolescente de 17 años, que aún cursa el colegio. En su descargo, el oficial agresor manifestó que se equivocó de persona a quien pretendía agredir.

El último caso fue denunciado, a fines de abril, no por la agredida, quien se encontraba temerosa y aún lo está, sino por médicos del Materno Infantil. Lo hicieron cuando vieron en el cuerpo de la víctima hematomas, rasmilladuras y porque ella estaba muy nerviosa.

En aquella ocasión, ella gestaba un bebé de cinco meses, pero tuvo un aborto debido a la golpiza que le propinó Willy Winto Mayta Poma, según las declaraciones de la cabo, que evitó dar su nombre porque teme por su vida pese a que ahora el oficial se encuentra detenido en el penal de San Pedro. 

Ella llegó al nosocomio acompañada por su esposo, quien no se desprendía de ella en ningún momento y la tenía sujetada del brazo, pero no para protegerla sino para eludir responsabilidades. Cuando los galenos le preguntaron cómo se había lastimado, ella respondió que se había caído. Estaba amenazada por el oficial.

Pero los médicos le pidieron que desaloje la habitación para atenderla y la convencieron de que diga la verdad. Entonces ella relató el tormento que vivía al lado del subteniente. Ella aceptó contar su historia a La Razón, a cambio de no revelar su nombre, y porque aseguró estar amedrentada por los colegas y familiares de Mayta.

“Cuando empezamos a enamorar, como hace seis años, él me hizo las primeras escenas de celos. En una oportunidad me dijo que debía cambiarme de jean y blusa, lo mismo que mis zapatos; no le gustó que no le hiciera caso y me agarró a bofetadas”.

Le restringió las llamadas, “no quería que me llame nadie. Empezó, prácticamente, a hacerse dueño de mi vida. Quizá lo permití por amor, pero no sabía que iba a ser tan agresivo. Él devolvía las llamadas a los números registrados y les amenazaba”.

“Mis amigos y las personas que fueron amedrentadas me dijeron en alguna oportunidad que no pueden llamarme porque él les había prohibido hacerlo y temían por mi integridad”.

Dos años después de haber enamorado con el subteniente, ella decidió casarse; pero en vez de disminuir la agresión, ésta se torno más violenta. “Empezó a tratarme de otra manera. Me dijo que yo era de él, que yo dependía de él, porque ya éramos una pareja establecida. Me golpeaba cuando no estaba de acuerdo conmigo, cuando pensaba que algo no marchaba bien; por eso me alejé y decidí separarme, aunque no legalmente, pero nos alejamos”.

Presionada, al tiempo decidió volver con él. “Estábamos distanciados, pero me presionó emocionalmente diciendo que no comía, no dormía ni se bañaba por su depresión. Le creí. Incluso dormía en mi trabajo y me esperaba, por ello decidí volver”.

Tras su regreso, ocurrió el primer aborto por agresión. “No pasaron ni tres meses y me vi embarazada. Yo estaba feliz, pensé que eso iba a hacer cambiar su actitud y mejorar la relación; pero empezó a pegarme. Cuando me llamaba mi mamá, me abofeteaba y me decía que nuestra familia era más importante. Me golpeó de tal manera que me provocó un aborto a los cuatro meses de embarazo, en noviembre de 2011”.

Tuvo una segunda gestación, que sí prosperó. Ahora su hijo tiene un año y medio. Pero en abril de este año, a los cinco meses de su tercer embarazo, él la golpeó, le dio una patada en el vientre que obligó a llevarla al hospital. Allí la historia dio un giro, por la intervención de los galenos que denunciaron el hecho al Ministerio Público. Ahora el subteniente, detenido en San Pedro, enfrenta un proceso por aborto forzado, lesiones leves y graves.

Ella fue gasificada y amenazada

Automóvil

En enero de 2010, el subteniente de la Policía Willy Winto Mita gasificó a su pareja dentro de su automóvil. Lo hizo en dos oportunidades porque discutieron por dinero. 

Amenazas

La cabo de policía, lastimada por Mayta, recibió amenazas desde San Pedro. “Tú, tu hijo y yo nos vamos a ir  al cielo”, le dijo. Además, antes de ir a la cárcel le recordó que Hanalí Huaycho murió en manos de un policía y que ella tendría la misma suerte.

Hay cuatro casos de policías golpeadas

En la institución del orden existen otros cuatro casos de mujeres que viven el drama de ser golpeadas por sus parejas, oficiales de la Policía, y que son agredidas psicológicamente por sus pares varones, revelaron fuentes policiales a La Razón.

“En la Policía existen cuatro casos parecidos al de la cabo amedrentada por el subteniente Willy Winto Mayta, de los que nadie dice nada y en los cuales las mujeres callan por temor a ser despedidas o maltratadas”.

La representante de la Federación de Mujeres de El Alto, Elsa Condori, anunció que pedirá que se investiguen todos los casos y que se frené el machismo en la Policía. “La cabo agredida es policía y el agresor también, cómo es que se protege sólo al varón y no a ella. Sabemos que es amenazada, después de las audiencias no le brindan protección, incluso la quieren destinar a otro lugar”.

El caso está en fase preparatoria

El caso de la cabo de policía que fue agredida por su esposo, Willy Winto Mita Poma, hasta hacerle abortar, se encuentra en su fase preparatoria y en espera de que las evidencias sean presentadas, informó el abogado Lucio Flores, que patrocina a la víctima de violencia.

“Estamos listos, tenemos todas las pruebas de médicos forenses y antecedentes del agresor de la Policía”, afirmó. El caso 4429/2013 se abrió en este año, fue iniciado el 13 de abril por el Hospital Materno Infantil por intento de aborto, que posteriormente se lo tipificó como aborto forzado, lesiones graves y leves.

Posteriormente, explica el jurista, la víctima formalizó la querella en contra de su agresor. El juez 5° de Instrucción en lo Penal, Ricardo Maldonado, determinó la aprehensión preventiva de Willy Winto Mayta Poma el 2 de mayo de 2013 con la resolución 256/2013.

El martes 23 de julio se llevó a cabo una audiencia de recurso de cesación de detención preventiva. El juez 6° de Instrucción en lo Penal, en suplencia, negó el recurso y ratificó la reclusión del policía agresor. “Quiero vivir, me interesa seguir con vida por mi hijo y por mí. Tengo sueños para nosotros, metas que cumplir y pensar que puedo hacerlo”, dijo la cabo de policía en una entrevista cedida a La Razón.

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