Ciudades

Obermaier trabaja 38 años en El Alto y edificó más de 70 templos

En su relato, por momentos pausado, y con los ojos cerrados evocando a su memoria, explica que no tenía ninguna referencia sobre América del Sur cuando el entonces cardenal alemán de Múnich, Julius Döpfner, le ofreció ese destino. “No sabía nada, ninguna información específica del lugar”.

Obermaier propuso una autopista elevada para la ciudad.

Obermaier propuso una autopista elevada para la ciudad. Foto: Archivo

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas / El Alto

09:27 / 12 de julio de 2016

En 1978, tras 19 años de su ordenación como sacerdote, Sebastián Obermaier llegó a El Alto y ya van 38 años en los que impulsa obras sociales y religiosas. Atendió partos, creó una fundación, un canal de televisión y ayudó a edificar más de 70 parroquias en esta ciudad.

En su relato, por momentos pausado, y con los ojos cerrados evocando a su memoria, explica que no tenía ninguna referencia sobre América del Sur cuando el entonces cardenal alemán de Múnich, Julius Döpfner, le ofreció ese destino. “No sabía nada, ninguna información específica del lugar”.

Antes de llegar a Bolivia, en 1966 arribó a Venezuela, donde permaneció por 11 años, antes de ser destinado a suelo boliviano, por un pedido que él mismo realizó. Llegó a Villa Adela, uno de los primeros barrios en la que es considerada la ciudad más joven del país y donde radica desde entonces. En esta zona edificó la emblemática parroquia Cuerpo de Cristo.

 

En sus 57 años como sacerdote, Obermaier asegura que aprendió y enseñó “cuanto pudo”, “basado siempre en la religión católica y el aprendizaje que recibió de sus padres”.

Parroquias. Afima que llegó a Bolivia con la idea “de construir un pueblo unido y fortalecido en la fe” y no solo templos. En un inicio, sus misas eran celebradas en las calles de Villa Adela. Luego le recomendaron que debería pensar en una parroquia.

En sus primeros años de permanencia en la urbe alteña, además de dedicarse a la labor religiosa, apoyó en la atención de partos, heridos y enfermedades de los vecinos. “Siempre pensé que la medicina no era para mí, nunca me interesó, los mismos pacientes me enseñaron a colocar una inyección, luego decidí que no iba más en ese tema”.

Cuenta que este hecho lo llevó a crear un centro de salud, con un vecino que era médico y que se dedicó a atender a la población, mientras el párroco se ocupaba de administrarlo. Para poder comunicarse con los habitantes tuvo que aprender aymara, lengua que ahora domina.

Tras la construcción de la parroquia Cuerpo de Cristo en 1984, la cuarta creada en El Alto, después de Santa María de los Ángeles, Pio X y Don Bosco, sus labores estuvieron más abocadas a la religión, pero no se descuidó nunca de las actividades sociales y el acercamiento con la gente.

En 1997, el gobierno de Hugo Banzer Suárez lanzaba el decreto 24929 para crear un plan de emergencia de lucha contra la pobreza en El Alto, y así, el 26 de mayo de 1998 fue nombrado delegado presidencial en esta urbe.

Indica que con su nombramiento y su consigna de mejorar las condiciones de vida de los habitantes, proyectó varias tareas, incluso a pesar de que un año y 11 meses después prescindieron de sus servicios como delegado presidencial.

FUNDACIÓN. Junto con otras tres personas creó la Fundación Cuerpo de Cristo (FCC), desde donde se impulsaron más proyectos y actividades de beneficio y ayuda sociales.

Al margen de templos, también impulsó la construcción de colegios en varias zonas de El Alto: el Técnico Humanístico y Agropecuario de Collpani, Cosmos 79, Cuerpo de Cristo, Alemania y San Juan.

De las iniciativas de la fundación, cinco están orientadas a los niños: Casa del Niño, un albergue transitorio para menores maltratados y abandonados; Casa David, para discapacitados; Campanita, con cuatro centros para apoyar a los padres y madres que trabajan, y también están la Telemaratón, que regala juguetes en Navidad, y Casa Mi Hogar.

Dos proyectos fueron dirigidos a jóvenes: Casa Aurora y el centro juvenil Cuerpo de Cristo, que también se cerró. Apoyó a las personas que viven con VIH/sida con el proyecto Cumbre y Casa de Fe. En tanto, Casa Esperanza acoge a ciudadanos con cáncer terminal.

La FCC también encaminó el proyecto de Mancomunidad del lago Titicaca, para mejorar el medio ambiente y el trabajo de los comunarios de Palcoco y sus alrededores.

Obermaier expresa que la Iglesia Católica necesita usar todos los medios de comunicación para difundir sus preceptos. Y con esa visión creó el canal 57 Virgen de Copacabana (CVC) y la Agencia de Noticias Veritas (ANV), pero esta última cerró.

La guitarra y el agua lo identifican

Misas

La guitarra en la mano, en cada homilía que dura una hora, para alabar a Dios con canciones y un balde con agua bendita para mojar a todos los fieles que asisten a misa cada domingo, caracterizan al padre Sebastián Obermaier.

Libros

En la planta baja, al ingreso de las oficinas de la parroquia Cuerpo de Cristo, abrió una biblioteca para apoyar en el hábito de la lectura de la población.

El ‘hipo’

Una vagoneta Toyota, a la que nombraron como Hipopótamo, acompañó al padre para trasladarse de una parroquia a otra, incluso en 2003, para ayudar a los heridos en la denominada guerra del gas.

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