Seguridad ciudadana

Comerciantes son amenazados y optan por callar ante delitos

Están atemorizados y optan por el silencio cuando ven a uno o varios delincuentes robando cerca de sus puestos de venta. Los conocen de tanto que los ven cometer sus ilícitos, son grupos de delincuentes mixtos o sólo de mujeres que operan en la Max Paredes, Buenos Aires y Tumusla.

MONITOREO. Tres puntos conflictivos son vigilados con similar número de cámaras en tiempo real.

MONITOREO. Tres puntos conflictivos son vigilados con similar número de cámaras en tiempo real. Foto: Alejandro Álvarez

La Razón / Carlos Corz / La Paz

03:44 / 01 de marzo de 2012

La Razón hizo un recorrido por zonas de intenso comercio —Buenos Aires, Max Paredes y Tumusla— y habló con diez personas; todas coinciden en que los escapistas y descuidistas operan a diario. Entre las 09.15 y 11.00 del martes no se vio por el lugar a ningún policía en patrullaje, a excepción del paso raudo en motos, por la avenida Buenos Aires, de dos uniformados de la Policía de Auxilio Ciudadano (PAC).  

El coronel Eddy Espinoza, comandante de la Estación  Policial Integral La Portada, sostuvo que tiene conocimiento del temor de los comerciantes, porque en muchas ocasiones se resisten a presentar denuncias contra delincuentes detenidos. “Tienen temor a las represalias, pese a que les garantizamos protección”, señaló.

Venta de verduras, carne, abarrotes y ropa al mayoreo es característica en esta área. Decenas de personas circulan por el lugar, aunque no sólo las que van de compras, sino las que se dirigen al centro paceño y a otras zonas aledañas. Tres comerciantes sostienen que hay al menos cuatro grupos de delincuentes en la zona, entre ellos uno compuesto por mujeres.

Una de las comerciantes, cuando era entrevistada, alertó sobre el paso de un grupo de antisociales mujeres; una de pollera, otra de vestido y con mandil café, la tercera sostenía a un niño y la última, la más joven, estaba embarazada. “Se acercan como si estuvieran comprando y con un empujón, disimulado, hacen que su víctima se distraiga para robarle”, contó Felisa, sentada en su puesto de venta de ropa en la calle Tumusla.

Añadió que no puede hacer nada cuando es testigo de éste u otro tipo de robos. “Vendemos con miedo, nos amenazan. Una vez me dijeron que me iban a seguir a mi casa y que me iban a violar, cuando alerté a una señora que le iban a quitar su cartera”.

Otra comerciante de frutas de la avenida Buenos Aires, quien evitó dar su nombre por temor a represalias, informó que abre su puesto de venta a  las 10.00 y lo cierra a las 20.30 porque en la mañana y en la noche es peligroso. “No parecen delincuentes, sobre todo las señoritas. Se visten bien, algunas incluso andan con minifaldas para distraer y robar a los hombres”, contó.

Un hombre de seguridad privada, quien también prefirió el anonimato, dijo que el mayor número de delitos los cometen los denominados descuidistas. “Los conocemos; cuando los veo los sigo para evitar con mi presencia un asalto. Saben que los agarramos y los llevamos hasta la Policía”.

Los guardias tienen un sueldo de 900 bolivianos y un ingreso de similar monto a través de lo que se llama “cobranza”, el boliviano que reciben de cada una de las comerciantes del área asignada.

Javier, quien atiende una tienda en la avenida Buenos Aires, recordó que en una ocasión los delincuentes arrojaron piedras a su negocio como represalia por evitar un robo. “Si nos metemos, estamos fregados”, sostiene, mientras que Rufino, vendedor de plásticos en la Tumusla, coincide con el resto en lo peligroso que es trabajar y caminar por esta zona.

Espinoza informó que 40 uniformados de los módulos policiales Max Paredes y Ben-Hur tienen la responsabilidad de patrullar estas calles, aunque insiste en que no puede mantener detenidos a delincuentes si no hay una persona que siente una denuncia que dé paso a una investigación.

Para Primitiva, vendedora de dulces, la falta de seguridad es “moneda común del día” debido a la poca presencia policial. “Los ladrones nos muestran cuchillo, es mejor no meterse”, advirtió. Gregoria comercializa verduras y reconoce que conoce a los delincuentes pero que no puede hacer nada por el miedo que les tienen.

Espinoza explicó que los mayores delitos son cometidos por los escapistas, quienes huyen velozmente tras un robo; los cumbristas, que quitan sombreros a las señoras de pollera, y los descuidistas. Informó que la Policía desarticuló grupos delictivos que operaban también en la Uyustus. El coronel pidió a los comerciantes denunciar ilícitos a la línea 800-140083.

Denuncias en fin de semana

El comandante de la Estación Policial Integral La Portada, coronel Eddy Espinoza, informó que los fines de semana llegan hasta 21 denuncias por día, entre ellas por riñas y peleas provocadas por personas en estado de ebriedad.

Tres cámaras ayudan a vigilar

Tres cámaras, instaladas en lugares estratégicos, vigilan y alertan sobre potenciales actividades delictivas en los alrededores de la plaza Garita de Lima, en las intersecciones Buenos Aires-Max Paredes y Tumusla-Buenos Aires.

Las cámaras son monitoreadas desde un módulo policial ubicado a una cuadra de la plaza Garita de Lima. El comandante de la Estación Policial Integral La Portada, coronel Eddy Espinoza, informó que el trabajo vía cámaras es complementado con patrullajes a pie y en motos. La Estación tiene un total de 340 efectivos que deben cubrir las diferentes zonas de los distritos 7, 8 y 9.

En esta área de cobertura, que se extiende hasta los márgenes de la ciudad de El Alto, existe al menos 57 mil habitantes; la mayoría concentrados en el macrodistrito Max Paredes, informó.

Espinoza explicó que requieren más motos para hacer un trabajo más efectivo. Cuentan con 12 motos y una patrulla.

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