Ciudades

Ocho zonas sufren cortes por la baja presión en el agua

A las 02.00 del miércoles 19 de septiembre, el fuego consumía el sector de abarrotes del Mercado Modelo Satélite. Los vecinos salieron de sus viviendas con la intención de controlar el incendio, pero no pudieron hacerlo porque no había agua en la zona.

Provisión. Doña María, de Ciudad Satélite, con sus baldes para recibir agua.

Provisión. Doña María, de Ciudad Satélite, con sus baldes para recibir agua. Foto: Miguel Rivas

La Razón / Miguel Rivas / El Alto

02:16 / 08 de octubre de 2012

Los vecinos de la zona Ciudad Satélite tuvieron que aguardar la llegada de Bomberos, que sucedió una hora más tarde cuando las llamas ya habían consumido tres puestos de venta.

Según la queja, el servicio de agua en esta zona se corta todos los días entre las 23.00 y las 05.30, pese a que no existe ningún aviso oficial acerca del racionamiento.

Por esta razón, cuando el mercado central de la zona ardía, ningún vecino pudo hacer nada porque ni en sus casas ni en el mercado había agua.

Ésta es una consecuencia de lo que ellos llaman un racionamiento de facto, pero que además provoca otros perjuicios como la imposibilidad de bañarse en ese lapso, o de prepararse algún medicamento indispensable en un caso de emergencia, o de simplemente preparar algún alimento para los trasnochadores.

Pero la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) niega que haya un racionamiento deliberado, aunque admite que existe una baja de presión controlada, atribuida a la escasez de este líquido, no en todos los meses del año, sino sólo durante el verano.

Distribución. El gerente Técnico de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Adolfo Argandoña, dijo que existe “una distribución controlada de agua a las zonas con mayor cantidad de población, ya que en estos sectores existen más construcciones, vehículos y comercio, lo que ocasiona un mayor consumo”.

El funcionario señaló que este problema afecta a seis zonas: Ciudad Satélite, Alto Lima y sus tres secciones, Villa Dolores, 12 de Octubre, Ballivián, 16 de Julio, Río Seco y Villa Adela.

En las noches, “tenemos una presión ociosa por lo que se hace una regulación de la presión de agua. Pero no es un corte. Los más afectados seguro son los que viven en un segundo piso hacia arriba”, admitió.

En un recorrido por las zonas mencionadas, La Razón recogió testimonios en los que la población se queja por el racionamiento de agua. En Ciudad Satélite, las personas entrevistadas relataron que cerca de las 22.30 comienza a bajar la presión del agua hasta que media hora después ya no sale el líquido de los grifos.

“Mucha gente sale a trabajar y se pierde todo el día, llega a su domicilio a esa hora, lo que quiere hacer es bañarse o tomar café, té o mate, pero no hay agua”, explicó Ramiro Gómez, uno de los vecinos de este barrio.

Tatiana Becerra, de la misma zona, narró que por su trabajo debe levantarse a las 05.30. “Es una costumbre en mi familia hacer las cosas desde temprano y bañarse a diario. Pero se hace difícil, hay días que incluso el agua sale a las 07.00 y eso es molesto”.

En las zonas 16 de Julio y Ballivián los cortes o bajas de presión se producen los fines de semana, según el relato de algunos vecinos, quienes dijeron que aprovechan esos días para  lavar su ropa, cocinar en familia y realizar otras actividades.

Limitación. Javier Ledezma, de la zona Ballivián, se quejó de este racionamiento. “Trabajo de lunes a sábado, este último día lo hago hasta el mediodía y, a veces, hasta las 14.00. Llego a mi casa una hora o dos horas después. Nos reunimos con mi esposa e hijos para hacer algo y de repente, ya no hay mucha agua”.

Para el viceministro de Servicios Básicos, Gustavo Adolfo Morales, el racionamiento de agua es también consecuencia de un uso deficiente del agua, además de las limitaciones de EPSAS. “Muchas zonas en El Alto y La Paz no hacen uso racional y adecuado del agua. Un segundo elemento es el alto nivel de pérdida de este líquido elemento desde las plantas de tratamiento hasta las cañerías domiciliarias. Estamos hablando de un 35% a 40% de agua que se pierde por las malas conexiones, antiguas, filtraciones, mal uso, entre otros factores”.

Argandoña sostuvo que EPSAS no puede resolver las limitaciones del agua, sino con la disminución de la  presión, porque indicó que se trata de un tema de demanda. “Cuando el consumo de agua no es elevado en las partes bajas de la ciudad se mantiene los suministros normales en las partes altas, sin problemas”.

Pero los vecinos pagan las consecuencias, pues señalaron que tienen limitaciones para atender sus necesidades, y hasta para sofocar un incendio.

Datos sobre la cobertura

Cifras

El viceministro de Servicios Básicos, Gustavo Adolfo Morales, informó que en la actualidad en la ciudad de El Alto la cobertura de agua llega al 88,73% de la población, según una proyección del Instituto Nacional de Estadística (INE) que señala que en 2010 El Alto debía tener  1.039.000 habitantes. De acuerdo con  el gerente Técnico de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Adolfo Argandoña, la cobertura de agua potable es de 992.053 habitantes. Es decir, conforme a sus cifras, el agua potable llega al 95% de las zonas. Dijo que el restante 5% está integrado por zonas nuevas, por tanto sin el servicio.

El Alto ve en la represa de Chuquiaguillo una solución

Miguel Rivas

La construcción de la represa de Chuquiaguillo, en la ciudad de La Paz, con financiamiento de la Embajada de Holanda, será un factor que ayude a resolver el problema de falta de presión del agua en, al menos, ochos zonas de El Alto, según el gerente Técnico de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Adolfo Argandoña.

“Uno de los proyectos que va a resolver en gran medida el suministro, sin tener que reducir las presiones, es el proyecto Chuquiaguillo. Las zonas de la Avenida Periférica de La Paz están siendo abastecidas por El Alto, entonces con la presa, el agua que era para La Paz será para las nuevas zonas de la urbe alteña, que significan el 5% de la población”, explicó la autoridad de la estatal EPSAS.

En El Alto, unas ocho zonas sufren de cortes no programados por una disminución en la presión del agua, admitió EPSAS. Esto se debe a que el líquido que debía suministrarse a esta ciudad es compartido con la urbe paceña, lo que obliga a regular el servicio en la ciudad de 4.000 m.s.n.m.

Argandoña explicó que con la construcción de la represa de Chuquiaguillo, las zonas paceñas que ahora son abastecidas por el sistema de El Alto serán servidas por la nueva represa, de modo que el agua que ahora usan será liberada y podrá ser redistribuida en las zonas alteñas que ahora tienen problemas.

El gerente estima que entre 80 y 100 barrios de El Alto aún no cuentan con el servicio de agua.

EPSAS construirá el sistema de agua potable Chuquiaguillo, que beneficiará a los distritos 11, 12, 13 y 14 de la zona Norte de La Paz y que se abastecerá de la represa de Incachaca. El viceministro de Servicios Básicos, Gustavo Morales, anunció que su despacho trabaja en un proyecto para promover el buen uso del agua y para erradicar los malos hábitos de consumo.

‘Habríamos perdido todo si no venían los bomberos’

Claudia Chino es vendedora en el Mercado Modelo Satélite. “Yo llegué a las 04.00, no había cómo me comuniquen. Tuve suerte en relación a las otras diez compañeras, las que perdieron casi todo. El fuego no se podía apagar porque no había agua y si no llegaban los bomberos éste hubiera sido un desastre mayor”.

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