Dakar

La afición no tuvo problema en dormir en las calles

En carpas, abrigados y con café, de alguna forma paliaron el frío

Carpas. El techo temporal de alguna gente que fue a   ver el Dakar.

Carpas. El techo temporal de alguna gente que fue a ver el Dakar. Wara Vargas.

La Razón (Edición Impresa) / Marcelo Avendaño / Uyuni

02:37 / 08 de enero de 2016

Mucha gente durmió, la mayoría en carpas, cerca del palco oficial para ganarse un lugar y ver mejor el arribo de los pilotos del Dakar a la rampa de Uyuni. Incluso algunos de los visitantes llegaron del interior en la madrugada directo a colocarse en la primera fila.

A eso de las 07.00 —cuando la carrera estaba entrando al país por Villazón— una parte de los asientos y lugares detrás de las mallas de contención ya estaban ocupados. Aunque con muchas horas de anticipación, los aficionados no querían perderse por nada del mundo el momento cumbre de la tercera vez de la carrera en nuestro país.

Abrigadas, las personas batallaron contra el frío. Consideraban que el esfuerzo valía la pena por el espectáculo que iban a ver desde sus lugares de privilegio.

“Nosotros llegamos a las nueve de la noche (del miércoles) y a las diez nos agarramos un puesto para poder dormir, es que teníamos la idea de estar cerca de la avenida para poder ver a los pilotos”, dijo Santiago Poma, quien llegó desde Ticaloma, en Potosí. Santiago no estaba solo, pues se fue a Uyuni por unos días con toda su familia, en total 13 personas.

“Llegamos todos porque nos atrajo la idea de ver la competencia de cerca, entonces estamos contentos por este viaje. Estaremos hasta el domingo”, añadió. Víctor Coa, un ciudadano de Sucre, dijo que es un aficionado al deporte tuerca y por eso pasó la noche en la calle.

“Hemos pasado la noche para agarrar un puesto, y la verdad es que ha hecho frío, aunque estuvimos abrigados y con sleeping. Lo bueno es que algunos vecinos nos ayudaron y nos ofrecieron cafecito”, relató Víctor, quien llegó a Uyuni con otros tres amigos.

El hecho de pasar la noche en la intemperie no fue algo que tenían planeado, sino que lo decidieron al instante, cuando vieron que “la gente ya estaba agarrando puestos para ver mejor”, entonces “nosotros también lo hicimos porque tenemos otros seis amigos a los que se los guardamos un lugar”. Algunas personas que consiguieron buenos espacios no durmieron en la calle, pero sí salieron temprano para adquirirlos, como es el caso del cruceño Mario Ruelas.

“Fue complicado conseguir un puesto, un buen lugar, hay personas que no faltan que quieren acaparar todo y algunos solo queremos estar un rato. Vinimos de muy lejos para ver a los competidores”, explicó Mario, quien a eso de las 05.00 agarró un asiento cerca del palco oficial y de la rampa de pilotos. Su esfuerzo de levantarse temprano fue recompensado, ya que él es un fanático de la “carrera de motos y autos”.

Raúl Ruiz, de Camargo, es otro aficionado que en la madrugada de ayer logró un lugar de privilegio. “Me dijeron que iba a hacer frío, pero afortunadamente no fue tan así. Obtuve este lugar gracias a que me encontré con unos amigos y ellos se quedaron, yo me fui a dormir a un albergue. Luego, a las cuatro de la mañana volví y me quedé”. También hubo gente paceña, como es el caso de Cris Terceros, quien hizo el viaje junto con sus padres y hermanos.

“Llegamos ayer (por el miércoles) a Uyuni con muchas expectativas por ver, ojalá, a todos los pilotos”, comentó. La avenida Ferroviaria estaba repleta de los aficionados. Las personas que no tomaron sus precauciones no tuvieron la suerte de los que durmieron o llegaron más temprano, pero igual vieron pasar a los pilotos.

La primera vez de varios

Aunque el Dakar llegó por tercera vez a Bolivia, alguna gente se animó a visitar Uyuni por primera vez, porque le llamó la atención la expectativa generada, no solo por ver a los pilotos sino apoyar sobre a los bolivianos. Por ejemplo, el ciudadano paceño Cris Terceros llegó a esta parte del país para conocerla y trajo a su familia.

"Nunca antes vinimos y quisimos hacerlo como familia, además del Dakar también queríamos conocer Uyuni. Ha sido una experiencia muy linda", dijo Cris.

El camargueño Raúl Ruiz contó asombrado “lo lindo que es el salar de Uyuni” y además admitió que le impactó ver tanta gente y estar cerca de los pilotos. "El año pasado lo vi por televisión y se notaba que era un espectáculo lindo, por eso aproveché para venir a verlo en vivo".

Víctor Coa, de Sucre, también es un "debutante", ya que junto con sus amigos se animaron a trasladarse hasta Uyuni para experimentar cómo se vive esta fiesta deportiva.

"Ya lo teníamos planeado con mis amigos y no queríamos perdernos nada de este año, entonces agarramos las maletas, en realidad nuestras mochilas, y vinimos", explicó sonriendo. A diferencia de estos primerizos, hubo gente que repitió estar en el Dakar, incluso por tercer año consecutivo.

"La primera vez (2014) vine con mi esposa, en la segunda (2015) con los amigos y ahora solo", contó el cruceño Mario Ruelas, quien aclaró que en las anteriores dos veces estuvo por las rutas y que ahora optó por estar cerca del palco para tener otra vivencia. El potosino Santiago Poma dijo que la primera vez estuvo cerca del cuartel, en la segunda fue a ver la carrera al salar de Uyuni. "Es la tercera ocasión y no nos quisimos perder esta competencia, ahora en la meta”.

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