Economía

Evo y el evismo, la derrota del MAS

El MAS no ha sido capaz de generar cuadros susceptibles de sustituir a Morales

La Razón (Edición Impresa) / Rubén D. Atahuichi López

03:14 / 08 de septiembre de 2015

En parte, los periodistas y los medios de información tenemos que ver con el precipitado debate sobre la repostulación/reelección de Evo Morales. Con poco más interés, la oposición, y con una convicción derivada de sus ambiciones/proyecciones políticas, los movimientos afines al partido de gobierno y el Movimiento Al Socialismo (MAS); Morales aparentó indiferencia, aunque siempre dijo que “el pueblo lo dirá”.

Ante la mínima oportunidad, los periodistas y los medios aprovechamos para preguntarle a Morales y a su entorno sobre el asunto y así ponerlo en agenda, la oposición denunció esos ímpetus desde hace rato y el oficialismo halló el momento para propugnar su estrategia de poder remozado a más de cuatro años de las elecciones, tiempo suficiente para escudriñar/consumar opciones políticas y legales con ese objetivo.

En este estado de cosas, ahora tengo la certeza —aunque lo había supuesto antes en esta columna— de que el MAS no ha sido capaz de generar cuadros susceptibles de sustituir a Morales y al vicepresidente Álvaro García Linera una vez terminado este periodo de gobierno en 2020. ¿O es que éstos no tuvieron la osadía/sensatez de propiciar la alternancia, a partir de su propia fuerza política, en el sistema político? El MAS pudo evitarse cuestionamientos de prorroguismo y de carácter antidemocrático de parte de sus opositores y algunos sectores civiles, a pesar de las acciones constitucionales con las que quiere consolidar la ampliación de su mandato más allá de la economía jurídica actual.

Sin embargo, el MAS no es el único partido político en la historia que se rinde al caudillismo de su líder. El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) no pudo reinventarse por mucho tiempo ante el liderazgo añejo de Víctor Paz Estenssoro, el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) aguantó sus vaivenes con Jaime Paz Zamora (hasta que irrumpió Samuel Doria Medina en su crisis) y Acción Democrática Nacionalista (ADN) apenas cedió el cayado de Hugo Banzer Suárez a Jorge Quiroga aquejado por un mal terminal.

Entonces, si el MAS no tiene más opción que repetir la misma fórmula de las tres elecciones anteriores (Morales-García Linera), contribuye en desmedro suyo a la consolidación del “evismo” latente en muchos segmentos del electorado, esa corriente política en torno a Morales muy fértil que sustentó su hegemonía política. Desnuda su derrota partidaria, a sabiendas —verdad de Perogrullo— de que quizás en 2019 iba a ser incapaz de sobrevivir políticamente con fuerzas internas alternas a sus liderazgos actuales, al punto de inminentes disputas de poder entre sus mandos de segundo piso y movimientos sociales afines.

Hay que reconocerlo, Morales tiene un respaldo político muy fuerte de buena parte de la ciudadanía, y ante una oposición aparentemente resignada a los afanes prorroguistas del oficialismo y sumida en su letargo prolongado, y con dos tercios que el MAS tiene en la Asamblea Legislativa Plurinacional, cualquier propósito es posible, así sea ilegítimo y cuestionable. Ya lo veremos.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia