Economía

‘Jindal deberá pagar el saldo de lo que no invirtió’

Mario Virreira - ‘No sé por qué no se detectaron antes estas deficiencias’

Entrevista. El ministro Mario Virreira, durante la charla con este medio en su despacho, el viernes 27.

Entrevista. El ministro Mario Virreira, durante la charla con este medio en su despacho, el viernes 27.

La Razón / Jorge Quispe / La Paz

02:55 / 31 de julio de 2012

El Ministro de Minería adelanta que el juicio por daños y perjuicios que entable el Estado contra la empresa Jindal, exigirá una compensación económica por el saldo de los $us 600 millones que la firma no invirtió hasta mayo de este año, tal como dictaba  el contrato, tras la publicación de ayer de Informe La Razón sobre las desilusiones sociales e incumplimientos que trajo el proyecto de explotación de hierro en el cerro Mutún del municipio de Puerto Suárez, en la provincia Germán Busch.

— ¿No se pudo haber verificado antes los incumplimientos que cometía la Jindal en el Mutún?

— El resultado que tenemos hoy es la culminación de un conjunto de deficiencias que ha ido demostrando la Jindal Steel Bolivia desde que se inició el contrato (2007). La verdad es que no sé por qué no se detectaron antes. Desde el momento en que asumí el cargo de ministro (enero de este año), lo primero que analicé fue el tema del Mutún, por qué no funciona y por qué no está en pleno proceso de implementación. Pedí a la Jindal que me haga entrega del estudio a diseño final (del Proyecto Siderúrgico del Mutún) y cuando vi que no había una respuesta, empecé a tener dudas.

Recuerdo que concurrí a una reunión en Santa Cruz en la que se presentó un consultor español que había contratado la Jindal y nos explicó qué equipos podía tener la planta (siderúrgica) y cuánto era la cantidad de gas que se iba a utilizar en la parte metalúrgica y en la producción de energía. Yo le pregunté que, como no veía los planos ni los estudios, si me estaba dando esas cantidades como una referencia bibliográfica o como resultados de un estudio y de un diseño que había hecho. Él me dijo que era el resultado de un estudio, pero ¿dónde estaban los estudios o los planos? Para una planta metalúrgica debería haber al menos 1.000 planos. Nunca se nos mostró estos aspectos objetivos que a uno le pueden asegurar que la planta estaba diseñada y lista para su construcción.

Y ése era el problema, porque no había el estudio y la Jindal nos preguntaba cuánto de gas le íbamos a dar. Era un círculo vicioso del que no podíamos salir. Al final, cuando conocí informes de la meta económica que tenía la Jindal en Bolivia, mi duda fue mucho mayor y cuando terminamos de dudar fue cuando ella no pudo dar boletas de garantía. Allí nos dimos cuenta de que no era lo que se decía a nivel internacional. Podía llevar el apellido y el nombre de la Jindal (Steel & Power Limited, de India), pero no ha demostrado nunca una fortaleza económica, una organización ni una estructura gerencial que permita garantizar que el proyecto estaba marchando como debería ser.

— ¿Cuáles son los incumplimientos de la Jindal?

— Inicialmente, la falta de presentación del estudio a diseño final (del proyecto siderúrgico), de acuerdo a contrato; presentó cuadros de referencia de la cantidad de gas que iba a necesitar, pero eso lo podíamos llenar con referencias bibliográficas y nosotros queríamos ver la justificación. La segunda falla se dio cuando no concluyó sus negociaciones de gas con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB); la Jindal tenía que haber ido punto por punto y definir también el cronograma de entrega de gas por ciertos periodos de tiempo. Y otro asunto que nos ha complicado es cuando la Jindal nos planteó que no va a aceptar auditorías.

Si una persona tiene interés, por lo menos construye la planta de gas y con toda seguridad que hubiéramos tomado todas las acciones para garantizar su trabajo. Pienso que la Jindal se dedicó más a especular en Bolivia, con nosotros mismos y con Yacimientos. En la bolsa de valores ha hecho subir sus acciones con el contrato. Dudo mucho que ellos hayan traído recursos frescos para el proyecto, con toda sinceridad. El dueño de la empresa (Naveen Jindal) debería presentar una certificación de cuánto (de dinero) ha remitido a Bolivia y en qué fecha. A ver cuánto de plata ha dado la Jindal internacional a la Jindal Bolivia; pero eso les aseguro que no hay.

— ¿A cuánto ascenderían los daños y perjuicios que reclamaría judicialmente el Estado?

— Es vital que gestionemos una reparación del daño y del tiempo que se nos perjudicó. Ya hemos empezado con las auditorías. El equipo del Ministerio de Minería ya está viajando a Puerto Suárez para ver todo lo que la Jindal ha hecho, porque el fiscal Aldo Ortiz (que está a cargo de la investigación por incumplimiento de contrato) está recabando información y vamos a hacer auditorías con lo incautado, con la documentación, y eso ha de permitirnos saber cuánto ha invertido Jindal. El contrato establecía que debía invertir aproximadamente $us 600 millones y la auditoría dirá si invirtió 100 o 50 millones. Le vamos a hacer un juicio por daños y perjuicios al Estado por la diferencia, mientras que la inversión que hizo se la vamos a descontar. No se puede cuantificar cuánto hemos perdido, pero es necesario hacer auditorías.

— Autoridades y cívicos de Puerto Suárez plantean hacerse cargo de una parte de la explotación del yacimiento, incluso con la conformación de cooperativas mineras.

— Respeto la opinión y los planteamientos que puedan venir de las autoridades de Puerto Suárez. Pero no vamos a implementar cooperativas en el Mutún, no es posible ni pensar en ese tema. Vamos a continuar con lo que estamos haciendo con la estatal Empresa Siderúrgica del Mutún, que también ha adquirido maquinarias, y a eso hay que (añadir) presupuesto para comprar o complementar las maquinarias.

Hay muchas empresas interesadas (en explotar el hierro de la concesión del Mutún otorgada a la Jindal) que han venido a visitarme para explicarme sus intenciones y conste que son firmas que han venido sabiendo que estamos rompiendo el contrato con la Jindal.

Ellas deben tomar en cuenta que estamos actuando con seriedad, no en función contraria a los intereses nacionales, sino que estamos exigiendo respeto a nuestro país. La Jindal equivocó el camino al pensar que nosotros nos íbamos a amedrentar ante sus imposiciones.  En el fondo, pienso que con todas las cosas negativas que sucedieron, esto permitirá a Bolivia dar un salto cualitativo en términos de la contratación de empresas.

— ¿Qué va a pasar con las toneladas de hierro que dejó la Jindal en el yacimiento?

— Comenté que va a haber una auditoría que nos va a decir qué es lo que ha dejado la Jindal. Una vez que se encuentre extinguido el contrato de riesgo compartido, eso va a ser comercializado.

Perfil

Nombre: Mario Virreira Iporre

Nació: 18-07-1949

Profesión: Ingeniero civil

Cargo: Ministro de Minería

Un paceño que hizo su vida pública en la Villa Imperial

Nació en la provincia Inquisivi del departamento de La Paz. Sus padres son oriundos de Potosí. Está casado con la profesora Adela Olivares; tiene cuatro hijos: Shirley, Pablo Mario, Ana Griselda y Vanessa. Es ingeniero civil y fue funcionario de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), además de catedrático de la Universidad Tomás Frías de la ciudad de Potosí y rector de la Universidad Pública de El Alto. Trabajó toda su vida en la Villa Imperial y en 2005 fue electo prefecto de Potosí, tras candidatear por el Movimiento Al Socialismo (MAS), cargo en el que fue reelecto en 2008. En enero de este año fue nombrado Ministro de Minería y Metalurgia en el cambio de gabinete que realizó el presidente Evo Morales; su antecesor fue José Pimentel.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia