Economía

Hoy se cumplen 45 años de la nacionalización de la Gulf Oil

Ovando dijo que el gas que estaba en manos de la petrolera serviría para el desarrollo de las refinerías. Hoy, Bolivia apuesta a industrializar el energético

Palacio. El ministro Marcelo Quiroga Santa Cruz firma el decreto de nacionalización de la Gulf Oil.

Palacio. El ministro Marcelo Quiroga Santa Cruz firma el decreto de nacionalización de la Gulf Oil. La Razón-Archivo.

La Razón (Edición Impresa) / Aline Quispe / La Paz

03:35 / 17 de octubre de 2014

Hace 45 años, un día como hoy, el 17 de octubre de 1969, el Gobierno autorizó, vía decreto, la nacionalización de las concesiones petrolíferas entregadas a la estadounidense Gulf Oil en favor del Estado. El entonces presidente Alfredo Ovando afirmó que a la compañía no se le pagaría “ni un centavo de indemnización por el gas ni el petróleo porque son riquezas del pueblo boliviano”.

El Mandatario explicó en su mensaje que la medida se asumió tras un profundo análisis de la situación de la petrolera estadounidense, cuyas actividades estaban normadas en “desmedro del país” por el Código de Petróleo redactado por abogados extranjeros que respondían a intereses privados.

“Ha concluido para los bolivianos el tiempo del desprecio (...). El Gobierno Revolucionario ha dictado un decreto por el que el Estado recupera al fin las concesiones que tan ominosamente se otorgaran a la Bolivian Gulf Oil Company y por el cual además se nacionalizan todos su bienes”, manifestó Ovando, de acuerdo con una cita extractada en el libro 75 años de aporte de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

El 26 de septiembre de 1969, el Código de Petróleo fue derogado como una de las primeras normas aprobadas del gobierno de Ovando porque era “contrario a los intereses nacionales”. Ante esto, la Bolivian Gulf Oil paralizó la exportación del crudo boliviano desde el puerto chileno de Arica y el Banco Mundial (BM) suspendió un préstamo ya concedido a Bolivia.

El entonces ministro de Minas y Petróleo, Marcelo Quiroga Santa Cruz, considerado uno de los impulsores de la nacionalización de la Gulf Oil, denunció presión imperialista de parte de la compañía norteamericana contra el gobierno de Ovando. La acusó de ejercer chantaje de orden político y económico por evitar que ese organismo multilateral financie el 50% del gasoducto Santa Cruz-Yacuiba.

Ante ese panorama, se consolidó la nacionalización de la Gulf Oil. Ese día, Ovando anunció que el 90% del gas boliviano que se hallaba bajo el dominio de la Bolivian Gulf Oil servirá para el desarrollo de las refinerías y la siderurgia con carácter prioritario.

El documento señala, además, que una vez asentada la petrolera norteamericana en el país buscó la salida de YPFB del mercado interno, pues el contrato de riesgo compartido dejó a la estatal sin participación porque la exploración de 1,5 millones de hectáreas era exclusiva de la privada a un costo de Bs 0,80 por hectárea. Entonces, YPFB recibía una regalía del 11% y un impuesto único del 19%, es decir, 30% de la producción bruta. A eso se suma, que Gulf hasta 1965 extrajo 220 millones de barriles por un valor de $us 360 millones, de los cuales el Estado recibió solo $us 39 millones por concepto de regalías. Las sucesivas ventajas que aprobaron diferentes administraciones gubernamentales a favor de la compañía petrolera acrecentó el malestar de varios sectores sociales. Por ello, se nacionalizó la firma, la cual se vio afectada porque perdió: $us 1.500 millones calculados en reservas en el país, además de la recuperación de los precios de 1969, $us 3.000 millones en reservas gasíferas y $us 600 millones de reservas petroleras.

Producto del hecho, la multinacional exigió una indemnización de más de $us 150 millones. Ovando presionado aprobó, en septiembre de 1970, el pago de la compensación por $us 101,09 millones, del cual se dedujo como impuesto $us 78,62 millones.

Reacción de la petrolera

Efectos

Tras la nacionalización, Bolivian Gulf Oil Company cerró los mercados internacionales para Bolivia y se bloquearon los accesos de los yacimientos al circuito de distribución de crudo en el mundo. También se suspendió el crédito del BM para el gasoducto a la Argentina.

Bolivia apuesta a la industrialización

El presidente Evo Morales afirmó ayer que Bolivia apuesta a consolidar en los próximos años el proceso de industrialización y continuar con las actividades de exploración de hidrocarburos. “La idea es seguir explorando y ya estamos entrando a la (era de) la industrialización y eso seguirá porque estamos pasando de la economía de la materia prima a una economía de la industria. Puede haber algunas caídas de precios, pero darle el valor agregado a nuestro gas es muy diferente y eso hemos experimentado”, dijo.

Resaltó que hoy se entregará la Planta de Gran Chaco para el inicio de pruebas y a fines de 2016 la Planta de Urea y Amoniaco.  Detalló que las industrias generarán “utilidades netas” para el pueblo boliviano de $us 1.000 millones anualmente y con la utilidad de dos años se pagará la construcción de las factorías.

El 6 de octubre de 2013, La Razón informó que el vicepresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Corporación, Luis Alberto Sánchez, dijo que la petrolera estatal tuvo tres hitos en su historia, pero que ninguna se iguala a la que vive actualmente. “Este YPFB es el más poderoso de toda la historia, más eficiente, más rentable, con mayor capacidad de producción, un YPFB Corporativo que controla toda la cadena desde la exploración” hasta la industrialización. Precisó que estos hitos hacen referencia al descubrimiento de petróleo en la región de Bermejo-Tarija, en 1924, a la fundación de YPFB en 1936 y a la “época de oro” que vivió la petrolera estatal en la década de los años 50, cuando Bolivia logra transformarse de país importador de petróleo a país exportador de este producto.

Guillermo Torres Orías: Se logró que ingresos sean para el Estado

Con la nacionalización de la petrolera estadounidense Bolivian Gulf Oil Company se ha conseguido que todos los ingresos por la venta de los hidrocarburos sean para el Estado boliviano. Aunque eso significó el pago de una compensación a la compañía privada por las inversiones realizadas en el país. Pues, si no se revertía las concesiones de esa empresa, ésta podía continuar vendiendo la mayor cantidad de gas natural y obtener la mayor parte de los ingresos y dar solo una parte al Estado. Otro beneficio de la decisión es que ha dejado muy buenas utilidades. Bolivia ha vivido en esos años de la comercialización del energético tomando en cuenta que las exportaciones mineras descendieron por los grandes problemas que hubo en la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

Los ingresos más importantes que obtenía Bolivia eran por la venta de gas natural a la Argentina. Cabe resaltar que la determinación del gobierno del presidente Ovando de nacionalizar la petrolera se debió a una decisión política y económica. Entonces, muchos hablaron de que la medida sería un desincentivo para las inversiones, pero eso no se dio porque en la década de 1970 siguieron llegando otras compañías americanas.

Guillermo Torres Orías es  exministro de Hidrocarburos.

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