Economía

Repsol-YPF es intervenida y se anuncia su expropiación

Se acabó. La operación de acoso y derribo que desde el pasado diciembre venía sufriendo Repsol-YPF por parte del Gobierno argentino culminó el lunes con la intervención y el anuncio de expropiación de la mayor compañía petrolera de Argentina.

Casa Rosada. Cristina Fernández explica las razones para expropiar el 51% de acciones de Repsol.

Casa Rosada. Cristina Fernández explica las razones para expropiar el 51% de acciones de Repsol.

El País / Buenos Aires

02:53 / 17 de abril de 2012

La presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, invitó a la Casa Rosada a los gobernadores y empresarios afines para anunciar que el Estado declaraba de utilidad pública y sujeto a la expropiación el 51% de las acciones pertenecientes a Repsol-YPF. De ese porcentaje, el 51% iría a manos del Gobierno Nacional y el otro pasaría al control de las diez provincias productoras de hidrocarburos. De este modo, el Gobierno contará con un 26,01% del capital final y los gobernadores con el 24,99%.

Todas las acciones se le expropian a Repsol y ninguna al grupo argentino Petersen, de la familia Eskenazi, que posee el 25% de Repsol-YPF. Los gobernadores recibirán su parte del pastel. Tenían muchos motivos para aplaudir a la presidenta. Pero Fernández no aclaró en ningún momento cómo ni cuándo pretende pagar el Estado a la compañía española.

En cuanto terminó Fernández de exponer el proyecto de ley que sería enviado al Congreso, el representante del Gobierno en el directorio de Repsol-YPF, Roberto Baratta, se presentó en la sede porteña de la compañía con un listado de nombres de ejecutivos y los conminó a hacer las cajas y salir a la calle. Entre los primeros se encontraba el español Antonio Gomis, director de la empresa en Argentina.

El argumento que utilizó Fernández para justificar la nacionalización fue que “es la primera vez en 17 años que Argentina tiene que importar gas y petróleo”. A partir de ese dato, que nadie cuestiona, Fernández marcó como único responsable del déficit energético a Repsol-YPF, que sólo explota un tercio de los hidrocarburos producidos en el país. “Proseguir con esta política de vaciamiento, de no producción, de no exploración, prácticamente nos tornaríamos en un país inviable, por políticas empresariales y no por recursos”, señaló Fernández.

La Presidenta dijo que echaba en falta a su marido, Néstor, porque le habría gustado presenciar esa decisión. Las decenas de invitados que aplaudieron y corearon el nombre de Néstor recordarían seguramente que el matrimonio Kirchner fue uno de los más firmes partidarios a la compra de YPF por parte de Repsol en 1998.

Decreto. Durante su discurso, Fernández adelantó que el actual ministro de Planificación, Julio de Vido, estará al frente de la petrolera. Junto a De Vido, quien dijo que nadie le iba a pasar por la izquierda, estará Axel Kicillof, cuya experiencia en la industria petrolera es nula. Sin embargo, el político era el que llevaba la voz cantante en las negociaciones del Gobierno argentino con el presidente de Repsol, Antonio Brufau. El decreto ha entrado en vigor ayer mismo, en el momento de ser dictado y dispone "la intervención transitoria de YPF por un plazo de 30 días con el fin de asegurar la continuidad de la empresa, la preservación de sus activos y de su patrimonio, el abastecimiento de combustibles y garantizar la cobertura de las necesidades del país". Además, designa a Julio de Vido como interventor de la empresa con "las facultades que el Estatuto de YPF confiere al directorio y/o al Presidente de la empresa".

Por su parte, el proyecto de ley que el Gobierno ha remitido al Parlamento indica que el ejecutivo será el responsable de "la designación de los directores de YPF que corresponda nominar en representación de las acciones sujetas a expropiación". La selección "se efectuará en proporción a las tenencias del Estado nacional, de los estados provinciales, y uno en representación de los trabajadores de la empresa".

Actual paquete accionario

Acciones

En la actualidad, YPF está participada en un 57% por Repsol y en un 25% por el Grupo Petersen, de la familia de Enrique Eskenazi, mientras que el 'free float' ronda el 17%. El Estado argentino tiene una participación residual de apenas el 0,02%.

España advierte medidas ‘contundentes’

El Gobierno español ha condenado ayer la decisión “arbitraria” de las autoridades argentinas de expropiar YPF y ha anunciado que adoptará medidas “claras y contundentes” en defensa de los intereses de Repsol y de todas las empresas españolas en el exterior.

Esta posición del Ejecutivo ante la toma de control de YPF por parte del Gobierno argentino ha sido expuesta en una comparecencia ante los periodistas en el Ministerio de Asuntos Exteriores del titular de este departamento, José Manuel García Margallo; el de Industria, José Manuel Soria, y el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz. Para el Ejecutivo español, según García Magallo, esta medida de las autoridades argentinas rompe el clima de cordialidad y amistad que ha presidido las relaciones entre ambos países.

Hostil. Por su parte, Soria ha señalado que se trata de una decisión hostil contra Repsol y, por tanto, contra España y contra el Gobierno español. De ahí que haya anunciado que las medidas que adoptará el Gobierno en los próximos días serán “claras y contundentes” y haya asegurado que ya se está trabajando en ellas.

Pese a entender que Argentina ha roto las reglas del diálogo, Soria ha confiado en que este “clarísimo gesto de hostilidad” no sea “el principio de una escalada que sólo contribuiría a agravar más una situación ya de por sí grave”. Los ministros de Exteriores e Industria han comparecido ante la prensa tras la reunión de urgencia que han mantenido en el Palacio de la Moncloa con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para analizar la situación.

En Argentina las reservas son privadas - Guillermo Torres Orías

El proceso que se está dando en Argentina es algo parecido a lo que ha pasado en Bolivia, porque se está obligando a una empresa petrolera a vender sus acciones para que haya una nacionalización. Hay que tener en cuenta que el proceso que se dio hace tres años en Argentina, de privatización, fue muy diferente al proceso que se dio en Bolivia. No ha sido lo mismo. En el caso de Bolivia, la propiedad de las reservas hidrocarburíferas eran de los bolivianos, eso estaba en la Constitución, no se cambió.

En el caso de los argentinos ha sido una privatización total, han vendido las reservas dentro del reservorio. Entonces la cosa es mucho más difícil porque es una confiscación de algo que ya compraron las empresas, algo que no ocurrió en Bolivia. Seguramente la empresa a la que se le va a expropiar sus acciones va a querer ir a arbitrajes y juicios. En ese contexto, Argentina pudiera tener más problemas que Bolivia.

En el caso boliviano, las empresas han tenido una cierta consideración con el país. Por ejemplo, muchos países —sobre todo europeos— vieron con simpatía que una persona indígena llegara a la presidencia de Bolivia. En el caso argentino no sé cómo funcionará, porque ahí no se trata de un cambio como se dio en Bolivia. Entonces la cosa es un poco más complicada para la Argentina.

Guillermo Torres Orías es exministro de Hidrocarburos.

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