Economía

Si la banca no cumple metas, le restringiremos otras carteras

Mario Guillén. El Viceministro de Pensiones y Servicios Financieros explica que antes de la aprobación del Decreto 2055, que fija los porcentajes máximos de interés para los créditos productivos (6% para empresas grandes y medianas, 7% para pequeñas y 11,5% para microempresas), se reunieron con ejecutivos de Asoban para explicarles los alcances de la norma. Dice que la banca conocía de estos porcentajes, pero que “nunca” lograron ponerse de acuerdo porque “ellos” querían que sean más altos.

El viceministro Mario Guillén. Foto: Wara Vargas

El viceministro Mario Guillén. Foto: Wara Vargas

La Razón (Edición Impresa) / Gabriela Imaña

00:00 / 14 de julio de 2014

— ¿Cada cuánto tiempo se van a modificar las tasas para el sector productivo?

— Las condiciones financieras son cambiantes. Con el paso del tiempo no podemos establecer una tasa hoy y pensar que esa tasa puede ser la misma en el tiempo. Las condiciones financieras van cambiando, lo que dice la propia ley es que se van a ir revisando las tasas periódicamente en función del cambio de las condiciones financieras. Puede ser que de acá a un año tengamos que revisar y veamos que las condiciones son diferentes y esto puede bajar o subir en función de cómo vayan las cosas.

— ¿No pusieron como parámetro determinados tiempos?

— Nosotros tenemos una revisión permanente. Obviamente cuando pase el siguiente año vamos a hacer un análisis de cómo vienen las condiciones financieras y si amerita realizar un cambio, eso va a estar en función de las condiciones financieras. No solamente veremos en la economía de Bolivia, sino también en el extranjero.

— ¿Pueden bajar las tasas?

— Esto puede variar, pueden bajar o subir, eso dependerá a cómo venga la economía. Si las tasas siguen bajando, tendremos que bajar y además se verá el desempeño financiero del país.

— ¿Los bonos emitidos por el Banco Central de Bolivia (BCB) irán correlativamente con las tasas fijadas para las entidades financieras?

— Lo que hace el BCB es una política monetaria y ellos poseen tasas que deberían tener una transmisión casi inmediata en el sistema financiero, pero eso no ocurre. Nos damos cuenta de que el Banco Central de Bolivia sube la tasa y sin embargo en el sistema financiero no se ha modificado, eso ha sido por el hecho de que hay liquidez, no necesariamente lo que hace el BCB se refleja así linealmente, como se dice pari passu (igualdad de condiciones), un reflejo inmediato en las tasas de interés.

— ¿Las tasas de crédito productivo no generarán una pérdida muy fuerte, especialmente en las microfinancieras?

— El análisis que se hizo con las tasas fue técnico y no al azar, lo que se debe mirar con esto es que las entidades financieras sigan siendo sostenibles y tengan ganancias. Lo que los bancos pymes tendrán que hacer es mejorar su eficiencia. Algo que no tenemos que olvidar es que con la anterior ley los fondos financieros tenían menos posibilidades, en el sentido de que no podían hacer los mismos negocios que realizaban los bancos, como comercio exterior, cuentas corrientes, entre otras. Tenían varias operaciones que hacían los bancos y que ellos no podían hacer. La norma los pone en el mismo nivel y pueden realizar todas las operaciones como cualquier entidad financiera.

— Además de los cinco años para llegar al 60% de la cartera en créditos de vivienda y productivos, el piso para los productivos es del 25%. ¿Se puso algún plazo para llegar a ese porcentaje mencionado?

— En los cinco años deben llegar mínimamente al 25% en créditos en el sector productivo. Lo que no tenemos que dejar de lado es que si en los cinco años no se llega a la meta, nos vamos a ver en problemas. Año a año vamos a tener que ponerles metas intermedias  para que tengamos la seguridad de que en el quinto año lograremos la meta del 60%.

— En el caso de que las entidades financieras no llegaran a cubrir este porcentaje, ¿qué tipo de sanción van a tener?

— No podemos esperar estos cinco años para que se cumpla. Nosotros vamos a ir poniéndoles metas intermedias que tienen que cumplir; si no van a cumplir las metas intermedias, vamos a tener que ir sancionándolas y esas sanciones pueden llegar hasta restringirles la colocación de ciertas carteras hasta que no cumplan las carteras de crédito productivo y de vivienda. Se pueden realizar mecanismos intermedios para que se asegure de que los créditos lleguen a los cinco años.

— ¿Ya se les planteó metas intermedias?

— Aún no, porque no se les podía plantear las metas intermedias sin tener el tema de tasas de crédito productivo. En diciembre salieron las tasas de vivienda y luego teníamos que hacer las tasas de crédito productivo. Era importante la emisión de este decreto, ya lo sacamos y en función de esto podremos ver las metas.

— ¿Cuándo se implementarían las metas intermedias?

— Desde el próximo año tendríamos que empezar a poner las metas intermedias. Tenemos que evaluar las carteras mismas de los bancos. No se pueden poner metas generales, se debe evaluar banco por banco.

— A parte de estos decretos (de vivienda y productivo) de la Ley 393 de Servicios Financieros, ¿qué normativas tendrían que aprobarse?

— Hay una buena cantidad de normativas que tenemos que sacar y aprobar. Ya aprobamos tres decretos supremos: las tasas de vivienda de interés social, el crédito productivo y tasas pasivas, y la de Unidad de Investigaciones Financieras (UIF). Yo calculo que en los próximos meses tendremos que sacar el reglamentario del leasing y quedarían unos cuatro o cinco decretos más. Lo que pasa es que los decretos pueden ser por grupos o materia. Nos faltan aún. El objetivo de la ley es que se mejore el desarrollo productivo porque éste genera empleo, valor agregado al país y es lo que se busca.

— ¿Cuál es la previsión que se espera llegar con la normativa productiva?

— No hay números, pero pensando en que las carteras de crédito en general tienen un crecimiento del 20% por año y en los siguientes cinco años se tiene que llegar al 60%, entre vivienda y productivo, este casi se duplicaría. Más o menos la cartera está en $us 10.000 millones; deberíamos duplicar en los cinco años, por lo que la cartera debería tener unos $us 16.000 millones. Aunque se prevé que el crecimiento no será constante con el 20%, pero estamos por ahí.

— ¿Se puede renegociar las tasas de crédito productivo?

— Es lo mismo que las tasas de crédito de vivienda. Lo que pasa es que no podemos legislar hacia atrás, nuestra legislación es por un tema constitucional. En el tema de vivienda se puede pedir la renegociación y si el banco lo aprueba pues se lo hace, si no quiere tiene la opción de ir a buscar otras alternativas financieras. En el tema productivo es lo mismo, si uno tiene las tasas más altas de lo que se ha determinado, irás a tu entidad financiera y pedirás la renegociación; si ellos te dicen que no, también se tiene otras opciones en las que ya no podrán excederse a las tasas pactadas. Lo que se ha generado es una suerte de competencia donde se tiene que llegar al 60%, entonces perder un crédito es estar un paso más atrás de lo que se ha empezado y si se quiere dar ese paso se debe buscar un crédito y le tendrás que dar a la tasa pactada y es mejor dar la renegociación a tu cliente para no tener que ir a buscar otro cliente. Es un tema de negociación entre la entidad del sistema financiero y el cliente.

— ¿Cómo son ahora las garantías de crédito productivo y cómo eran antes? ¿Darán el resultado que se prevé?

— En ese tema se incluyen prácticas que han dado resultado. Antes había una limitación en el crecimiento, exactamente las garantías que se podía usar, por ejemplo si uno quería una maquinaria debía tener una vivienda e hipotecarla, si uno quería expandirse tenía que poner en garantía otro inmueble, el que tenía casa era el que accedía al crédito. Ahora la ley lo que establece son las garantías no convencionales, no sé si llamarlo flexibilización de otro tipo de garantías y que son efectivas como una casa. Lo que tenemos que ver son mecanismos de cómo mantener las garantías, como por ejemplo si un productor puso como garantías unas vacas, ver cómo no las venda, en el caso de que lo hiciera, cada uno es afectado porque ya nadie va a querer prestarte. Se deben establecer mecanismos que te den la seguridad de que la persona vaya cumpliendo. Generalmente se hace con la colaboración de los propios productores y se realiza un control social entre los propios productores y hace que las garantías tengan un éxito. Lo que no se hace en ningún momento es dejar de garantizar los créditos.

— ¿Cómo se hará para que los créditos productivos lleguen al área rural?

— La misma norma (Ley de Servicios Financieros) establece la bancarización. Antes los bancos generaban agencias donde veían negocio, se olvidaban de que en el área rural también necesitan servicios financieros. Ellos veían al área rural como un sector en el que no había negocio. Hoy está limitada la apertura de agencias, por ejemplo si una entidad financiera abre una sucursal en la zona de Miraflores, a cuenta de eso deberá abrir dos más en el área rural. La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) ha generado lugares de alta, media y nula bancarización para que vayan abriendo estas agencias. Si estas agencias no son rentables, sean subsidiadas por las que son de acá. Lo que queremos hacer es que en el área rural también hayan servicios financieros y los bancos que quieran expandirse y seguir haciendo negocio lo hagan, pero también en el área rural.

— ¿Se tiene el parámetro de a cuánto llega la cartera de prestamos en los créditos de vivienda y productivo?

— Hay bancos que tienen mucha cartera productiva. Existen por ejemplo entidades financieras que tienen más del 40% en cartera productiva y hay bancos que tienen el 20%, es muy diferente entre bancos, es por eso que no se puede hablar de un parámetro de cómo está cada uno.

— La banca observó las tasas para la mediana y gran empresa sobre el 6% de techo, ¿este punto fue consensuado con este sector? ¿La banca estaba de acuerdo?

— Cuando te ponen la mano al bolsillo es difícil que estén de acuerdo. Nosotros, antes de emitir este decreto, hemos tenido varias reuniones con ellos y demostramos con números cuáles eran las tasas, ellos las conocían. Lo que nunca hemos logrado es ponernos de acuerdo porque no vamos a poder. Ellos van a querer más altos y nosotros obviamente más bajos. Lo que ellos pedían era que se deje libre para la gran empresa, pero lo que nosotros dijimos es que el objeto de la ley misma es promover el desarrollo productivo. Sea grande, mediana o pequeña, tenemos que regularlo porque necesitamos un desarrollo productivo. No podemos permitir que al sector pequeño se le cobre un porcentaje y que al grande, mucho más. Lo que como Gobierno buscamos es que nuestra propia industria sea competitiva.

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