La Gaceta Jurídica

¿Abrimos la Constitución?

Realidades jurídicas

Gabriel Peláez G.

00:00 / 24 de julio de 2015

Ha comenzado por utilizarse el término “abrir” la Constitución Política del Estado, con el objetivo de realizar las reformas que su texto necesita. En términos estrictamente jurídicos, lo anterior, equivale a hablar de reformas parciales en el mencionado texto.

Pero en realidad, la temática que ha dado origen a aquellas anunciadas reformas parciales, el origen de las mismas, se encuentran en la reelección del Presidente y Vicepresidente del Estado, en forma indefinida.

No hay todavía un planteamiento oficial alrededor del tema de la reelección, pero se lo ha comenzado a insinuar.

El Suplemento de La Razón de La Paz, publicó un trabajo del conocido politólogo Jorge Lazarte, texto que se refiere al tema de las reformas parciales del Texto Constitucional, no solamente relacionadas a la reelección de los primeros mandatarios.

Queremos adherirnos a los argumentos vertidos, estando de acuerdo en todos los conceptos mencionados por el autor, los cuales nos perecen correctos.

El tema no es, si entre esas reformas, debería estar la reelección indefinida del Presidente y el Vicepresidente, sino, nos preguntarnos si aquella debería ser aceptada, o sea, si a la mencionada figura le correspondería formar parte de nuestra normativa futura. En esto creemos, por lo tanto, que el enfoque está equivocado.

Como argumento para la aceptación de esta figura, Lazarte se basa en el hecho de que hasta el presente, y a partir de la anterior elección general, no ha surgido ningún otro líder que se justifique como candidato meritorio a la Presidencia del Estado, y por ende, hay que buscar la reelección de los actuales mandatarios.

Aquel es un mal argumento, debido a que el hecho de que existan o no líderes con verdaderos méritos para esa función, no tiene nada que ver con los ciudadanos en general. 

El ser un líder, tampoco es un requisito que se encuentre señalado en forma específica en el texto constitucional. Por otra parte, sería muy difícil señalar de manera específica, qué es lo que se entiende por “líder”. Este término podrá muy fácilmente ser confundido por el de “caudillo”.

El art. 411 (I) del texto Constitu-cional, se refiere en forma concreta a la “reforma parcial” de la cpe, señalando que aquella podrá iniciarse por iniciativa popular, con la firma de al menos el 20 % del electorado (el equivalente a  algo más de un millón de electores).

Asimismo, ésta deberá pasar por Asamblea Legislativa Plurinacional, mediante Ley de Reforma Constitucio-nal, la cual debería ser aprobada por dos tercios del total de los miembros presentes de la Asamblea Legislativa Plurinacional (lo que resulta un número viable).

Recordemos que cualquier reforma parcial necesita referéndum constitucional aprobatorio, o sea, la reforma debe seguir los siguientes pasos:

1. La intervención de la Asamblea Legislativa Plurinacional. 2. El referéndum constitucional, cuyo resultado habrá que suponer que es por simple mayoría.

Frente a este panorama, podemos suponer que si llegara a existir la voluntad política, que creemos se manifestará en el interior del Movimiento Al Socialismo (mas), éste, conseguirá la aprobación de la Ley que se requiere para la reforma constitucional parcial.

Sobre la reelección, nos parece que no será tan simple, debido a que la mayoría de la población, la que no está comprometida directamente con el partido oficialista, no suele ser partidaria de una permanente continuidad en el liderazgo, aún con ésta calidad, en altas funciones públicas.

En este caso, estaríamos hablando de aquellas más altas, como son las de Presidente y Vicepresidente del Estado.

Por lo tanto, es posible afirmar que una reelección con el carácter de indefinida, como parece vislumbrarse, no encontraría demasiado apoyo. No existen suficientes circunstancias que podrían desmentir este extremo.

Por otra parte, un planteamiento en este sentido, por ahora, no nos parece de lo más apropiado, porque es demasiado temprano. Excesiva prisa en prolongar por tiempo indefinido un mandato constitucional, como el que venimos comentando.

Siguiendo a Jorge Lazarte, en el trabajo publicado en uno de los suplementos de La Razón, pensamos que el tema referido a una reforma parcial del texto constitucional no puede limitarse exclusivamente a la reelección indefinida de los primeros mandatarios del país.

Hasta el presente, aquella temática, infelizmente, es la única que apareció en forma directa en el plano de las proposiciones surgidas en referencia a lo que se llama la “apertura” del texto constitucional.

Como aquél amado politólogo lo hace ver, dicha apertura o reforma parcial de los textos constitucionales, debería por lo contrario, abarcar todo aquello que tenga que ver con lo que se denomina lo plurinacional, ya que este último tiene un significado mucho mayor y trascendente.

Es una ventaja el hecho de que además, a la fecha, tenemos una vigencia de seis años y casi seis meses de aplicación de la cpe, promulgada el 7 de febrero de 2009.

Esto último implica que se ha tenido una, y bastante larga, aplicación de su texto en casos prácticos y concretos.

Lo mismo ha ocurrido, por ejemplo, en el caso referido al sistema de elección de Magistrados del Órgano Judicial del Estado.

Es sabido que en esta modalidad que significó la elección de Magistra-dos, el remedio resultó peor que la enfermedad, por lo que podrían darse otros casos, o surgir nuevos.

Finalmente, podemos decir, que solo los aspectos de tipo estructural se refieren a este nuevo Estado Plurinacional, creado dentro de los parámetros y alcances del art. 1º de la cpe vigente, la cual quieren abrir. 

Es abogado, analista de la constitucionalidad y ensayista.

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