La Gaceta Jurídica

Amnistía e indulto en la legislación boliviana

Apunte legal

La Gaceta Jurídica / Alan E. Vargas Lima

00:00 / 24 de septiembre de 2013

Este septiembre surgieron las novedades del Encuentro Nacional Por una reestructuración Integral del Régimen Penitenciario, realizado en la capital cruceña con la participación de más de 300 delegados del Gobierno, de las gobernaciones, de nueve municipios y de organizaciones sociales, en cuyo seno se decidió trabajar en un proyecto de decreto para complementar el indulto como mecanismo para alivianar la crisis en las cárceles, sin descartar que también sea aplicable una amnistía selectiva.

Esta iniciativa surge tras la mayor tragedia del sistema penitenciario, ocurrida en la Cárcel de Palmasola el 23 de agosto, cuando murieron 35 internos y 63 sufrieron heridas graves. Pretende ser una respuesta a la retardación de justicia que mantiene a cerca del 84 por ciento de la población carcelaria sin sentencia ejecutoriada, lo que es cuestionado por las mismas autoridades gubernamentales.

Este tipo de propuestas, implícitamente, genera enorme expectativa en la sociedad en cuanto a su efectividad para  minimizar los efectos del hacinamiento e inseguridad en que subsisten los reclusos del país. Asimismo, existe el nuevo decreto presidencial de indulto, que beneficiará a cerca de 2.000 detenidos preventivos.

En este contexto, me interesa poner de relieve la reciente publicación Amnistía e Indulto en la Legislación Boliviana, cuya autoría corresponde a mi maestro de Derecho Penal, el doctor Nicolás Cusicanqui Morales, actual miembro de la Academia Boliviana de Ciencias Jurídico-Penales. Esta nueva obra –dedicada como homenaje póstumo a uno de los más sobresalientes juristas bolivianos y representante nacional, Benjamín Miguel Harb– realiza un amplio estudio de la amnistía y el indulto, asimismo, propone un interesante estudio comparativo entre estas dos importantes figuras del Derecho de Gracia, analizando básicamente sus similitudes y diferencias.

Se debe reconocer que, en la doctrina nacional, el tema de amnistía e indulto sólo ha merecido algunas líneas en los manuales de Derecho Penal que se utilizan en las universidades bolivianas; sin embargo, ahora, y gracias a la obra de Cusicanqui, estos institutos reciben un tratamiento exhaustivo a nivel dogmático y práctico, lo que será útil a los fines de investigación académica como herramienta para el desarrollo de las ciencias penales en Bolivia.

Siguiendo las ideas de este autor, se debe considerar que la Amnistía “es un acto de carácter político, permitido por la Ley, donde el Estado renuncia a su potestad penal frente a la comisión de ciertos actos delictivos, generalmente de carácter político, extinguiendo la acción penal, buscando así conseguir la paz y la concordia social”.

Es importante anotar que, de acuerdo a la actual Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (2009) se ha dejado de considerar que la amnistía sea únicamente aplicable a los delitos políticos, dado que ahora pueden acceder a este beneficio quienes hubieren cometido delitos comunes, según el autor.

Por otro lado, se considera al indulto como un derecho de gracia que se otorga a los condenados por sentencia firme y ejecutoriada, redimiéndoles toda la pena impuesta o parte de ella, conmutándosela por otra menos drástica (1). En este sentido, el jurista considera que el indulto es una institución que extingue la pena impuesta o lo hace parcialmente a través de la conmutación, rebajando la misma o sustituyéndola por otra más ventajosa, debiendo aclararse que su otorgamiento le corresponde a un órgano distinto al Judicial, siendo generalmente concedido por el Órgano Ejecutivo con asentimiento del Legislativo (artículo 172, numeral 14, constitucional).

Ciertamente, a lo largo de nuestra historia el Estado ha concedido indultos y amnistías, pero han sido excepcionales, principalmente porque su concesión ha sido otorgada luego de varios años entre una y otra medida de gracia, lo que es importante resaltar para analizar la efectividad de los resultados de estas medidas.

Sin embargo, es importante rescatar que en esa publicación se hace un análisis jurídico rigurosamente detallado sobre el Decreto Presidencial Nº1445 de Concesión de Indulto, de 19 de diciembre de 2012. En dicho análisis se ha incidido en desentrañar cuál es la finalidad del indulto, misma que rebasa lo establecido por el objeto de este Decreto Presidencial que señala que el indulto es de carácter humanitario, pero también condicionado.

Es así que esa medida presidencial no sólo estuvo dirigida a solucionar la situación de los detenidos preventivos –con o sin sentencia–, sino para someterlos a un procedimiento abreviado o determinarlos al desistimiento de sus recursos para contar con sentencia ejecutoriada y beneficiarse del indulto.

Nótese que estos alcances son similares a los que ahora pretende asignarse al nuevo decreto de indulto, por lo que, el análisis contenido en el libro no pierde actualidad, pese a referirse a una medida presidencial anterior, que es muy similar en sus alcances a la propuesta gubernamental reciente de otorgar este beneficio.

Según Cusicanqui, generalmente los motivos del indulto “se asientan en razones de humanidad de la pena, como en los casos de vejez, enfermedad o motivos familiares. En estos casos, el indulto se lo otorga en mérito a la situación (crítica) de las personas o por las circunstancias (apremiantes) que está pasando. Este es el fin más característico de este tipo de gracia” (los paréntesis me corresponden). “También puede suceder que el indulto busque fines político-criminales, como otra forma de la rehabilitación del sentenciado o el mejoramiento de sus condiciones de vida, cuando el indulto busca, por ejemplo, una adecuada resocialización (…)”.

Sin embargo, no se debe descartar que el indulto “pueda buscar otros fines subjetivos por parte de la autoridad, como el rédito político o motivos enteramente personales como la familiaridad, la amistad, el compromiso, o en casos extremos rayanos con el delito como es el lucro o el encubrimiento, o simplemente la impunidad”.

Ante estas circunstancias –concluye el autor–, debe tenerse en claro que el indulto deja de ser legítimo y puede ser fuente de responsabilidad, como sucede con el mal uso de cualquier otra facultad legal de los Órganos del Estado.

Estas y otras reflexiones contenidas en la obra de Cusicanqui --fuente indispensable de consulta en la materia-- son importantes de rescatar en el contexto boliviano de crisis carcelaria para comprender los alcances, incidentes, emergencias y consecuencias de la medida presidencial de indulto y/o amnistía; esperemos que sea con fines estrictamente político-criminales para combatir el hacinamiento carcelario y no con el afán de buscar réditos político-electorales en la coyuntura del país.

Nota

1. “El indulto es una institución política (…) que tiene por finalidad dispensar, redimir o perdonar la ejecución de la totalidad o de una parte de la pena al condenado, por lo que no se trata en modo alguno de un acto jurisdiccional, por ello es irrevocable y no puede ser revisado en sede judicial, constituyendo en los hechos para el condenado un cumplimiento anticipado de la condena; en tanto que la libertad condicional resulta ser el último periodo del sistema progresivo en el cumplimiento de la condena, la cual no se ve mayormente afectada pues continúa siendo la misma, con la condición de que el resto de la pena se la cumpla en libertad, condicionándosele al beneficiario a que observe determinados requisitos en forma obligatoria e inexcusable, siendo por ello revocable judicialmente por incumplimiento de las condiciones impuestas, revocación que además obliga al cumplimiento del resto de la pena. (…)” (Cfr. Sentencia Constitucional Nº1002/2005-R de 22 de agosto).

Es abogado responsable del blog jurídico Tren Fugitivo Boliviano y maestrante en Derecho Constitucional (UMSA).

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia