La Gaceta Jurídica

Centro de control de mensajes

Estados Unidos

Agencias / Pablo Oyanedel

00:00 / 20 de marzo de 2012

Hasta  veinte mil millones de contactos entre personas han sido interceptados y almacenados por la Agencia de Seguridad Nacional (nsa, sigla en inglés) de Estados Unidos desde 2001 hasta ahora, pero nadie tiene idea de aquello.Según un reportaje publicado por el periódico New York Times en 2005 y ahora confirmado por la revista Wired en un reciente reportaje, junto con lo otorgado por dos empleados de la nsa, sabemos que esta institución está conectada directamente a las compañías proveedoras de telecomunicaciones, por ejemplo, at&t, Verizon, etc., donde existen salones secretos dentro de los edificios de estas empresas con presencia de la nsa.Esta última ha logrado evadir con maestría a las instituciones reguladoras de dichas prácticas ilegales y anticonstitucionales, aunque la llamada Foreign Intelligence Surveillance Act of 1978 Amendments Act of 2008 (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de 1978, Ley de Enmiendas de 2008), aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 2008, hace que la gran mayoría de esto sea legal. En este proceso, las compañías ganaron inmunidad a las demandas judiciales en la fiscalía. Pero, más allá del ejemplo, lo peor es que nsa está presente en los satélites que orbitan el planeta y además proveen servicios a Europa, Asia y países del Pacífico. No solo eso, los cables subterráneos y submarinos también están interceptados, es decir, internet, telefonía y lo que sirva para comunicarse.Todo está siendo grabado, llamadas telefónicas, correos electrónicos y hasta las búsquedas que se hace Google. También los rastros que dejamos en sistemas cotidianos basados en la informática y computación, contando compras en línea, itinerarios de viajes, boletas de estacionamiento y más, mucho más.¿Dónde va tanta información? Se está construyendo en Utah, Estados Unidos, algo que la revista Wired llama “el centro de espionaje más grande del mundo”; un centro de datos denominado Utah Data Center (uda) que bajo una inversión de 2 mil millones de dólares almacenará todo lo recogido en estos once años. Será inaugurado en septiembre de 2013.El asunto no es solo guardar cosas en discos duros, pues la variedad de lo que se ha espiado es enorme, desde la información personal hasta reportes financieros, de seguridad nacional extranjera y, en resumen, todo lo que abarca datos políticos, legales y económicos, siendo que esta información viene codificada o encriptada.Pese a esto, la nsa tiene todo planeado y parte del proyecto uda es tener una supercomputadora que logre decodificar la información, todo en una instalación llamada “Multiprogram Research Facility” (Centro de Investigación Multiprogramático). Utilizar este método sin duda requiere de gran poder de cálculo, por lo que se estima que recién el 2018 la nueva supercomputadora de alto rendimiento estará conectada directamente a las bases de datos del uda para trabajar en simultáneo.Por el momento, este enorme centro de datos servirá para guardar lo recogido y traspasarlo directamente a la nsa, que se encarga de entregar los datos al Pentágono, la Casa Blanca y la cia, toda filtrada y clasificada a la perfección según el nombre de la persona que se requiera.La única protección que tiene la población es “encriptar” las comunicaciones en internet bajo el esquema de cifrado Advanced Encryption Standard (aes, Encriptación Avanzada Estándar), que aún significa un dolor de cabeza para la nsa y es hoy uno de los más populares del planeta, estando integrado en los navegadores web y programas de correo electrónico mayoritariamente, canales que por el momento siguen siendo relativamente seguros, al menos hasta que entre en operación la supercomputadora del uda.En wired.org y New York TimesEl Foreign Intelligence Surveillance Act fue promulgada en 1978, aprobada en respuesta a las revelaciones hechas por el Comité Church que muestra abuso generalizado de escuchas telefónicas del gobierno, y la creciente preocupación por parte de la Corte Suprema de Justicia sobre las prácticas de escucha. La ley regula la vigilancia de personas en Estados Unidos con el propósito de reunir información de inteligencia relacionada con las potencias extranjeras. Un tribunal especial, secreto, conocido como Vigilancia de Inteligencia Extranjera (fisa) fue creado para recibir las solicitudes de tales órdenes. Después de los ataques del 11 de septiembre, los miembros de la administración Bush fueron muy críticos con las restricciones de fisa. Algunas partes de la Ley Patriota ampliaron el alcance de la ley para cubrir a sospechosos de terrorismo, así como agentes de países extranjeros. Pero cuando el presidente Bush ordenó un programa ampliado de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional, decidió pasar por alto el proceso de la fisa por completo. Cuando la noticia de estas escuchas telefónicas sin orden judicial fue revelado por The New York Times en 2005, funcionarios de la administración argumentaron que trabajar dentro de fisa habría sido demasiado complicado.La revelación de 2005 de la existencia del programa desató un debate nacional sobre los límites del poder ejecutivo y el equilibrio entre la seguridad nacional y las libertades civiles. Los argumentos continuaron en los próximos tres años, cuando el Congreso trató de forjar un nuevo marco legal para la vigilancia doméstica.En medio de la campaña presidencial en 2008, el Congreso reformó la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera para que las leyes federales sean más cercanas a lo que en el gobierno de Bush había sido del mayor secreto. La legislación esencialmente legalizó ciertos aspectos del programa. El entonces senador Barack Obama votó a favor de la nueva ley, a pesar de las objeciones de muchos de sus partidarios.El 31 de marzo de 2010, un juez federal dictaminó que el programa de la nsa de vigilancia sin orden judicial era ilegal, rechazando los esfuerzos de la administración de Obama para mantener en secreto una de las políticas antiterroristas más controvertidas de George W. Bush.En un dictamen, el juez Vaughn R. Walker, juez presidente de la Corte Federal de Distrito en San Francisco, dictaminó que el gobierno había violado una ley federal que requiere la aprobación del tribunal para la vigilancia interna cuando se interceptaron llamadas telefónicas de Al Haramain, una organización de caridad islámica ya desaparecida en Oregon, y de dos abogados que la representaron el 2004. El juez dijo que el gobierno estaba obligado a pagarles daños y perjuicios.

Etiquetas

Espere…

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
20 21 22 23 24 25 26
27 28

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia