La Gaceta Jurídica

Comentarios a los trámites en materia de familia

Nuestro ordenamiento jurídico ya cuenta con una nueva Ley del Notariado Plurinacional, Ley N°483 (la “Ley”), que fue promulgada el 23 de enero de 2015, por lo que quedó abrogada la anterior norma del notariado que data del 5 de marzo de 1858. He aquí parte de sus ventajas y posibilidades.

La nueva ley facilita la separación conyugal y agiliza el trámite en permisos de viaje para menores de edad.

La nueva ley facilita la separación conyugal y agiliza el trámite en permisos de viaje para menores de edad. FOTO: Archivo La Razón

La Razón (Edición Impresa) / Brian Haderspock*

18:39 / 10 de febrero de 2016

La ley, conjuntamente su Reglamento del 19 de noviembre del 2014 (Decreto Supremo 2189), constituye la nova normativa que regirá las funciones de los notarios de fe pública en Bolivia.

Dentro de las novedades que destaca esta legislación, cabe resaltar la inserción del Título V, denominado Vía Voluntaria Notarial, el mismo que señala que la vía voluntaria notarial es el trámite ante la notaria o el notario de fe pública por el que se crea, modifica o extingue relaciones jurídicas.

El carácter voluntario de aquella vía implica la necesaria concurrencia de voluntades como requisito ineludible y siempre que no afecte los intereses de terceras personas.

Los trámites previstos en la Ley para ser sometidos a la vía voluntaria notarial son discriminados de acuerdo a la materia de que se trate, así tenemos trámites en materia civil, trámites en materia sucesoria y trámites en materia familiar; sobre estos últimos enfocaré mis comentarios.

Trámites en materia familiar

Los trámites en la vía voluntaria notarial en general, son regidos conforme a los principios de libertad, legitimidad, consentimiento, acuerdo de partes, igualdad, solemnidad, legalidad, neutralidad, idoneidad, transparencia, economía, simplicidad y celeridad.

En materia familiar, la vía voluntaria se aplica al divorcio de mutuo acuerdo y a los permisos de viaje de los menores. Como veremos a continuación, dichos trámites implican una necesaria manifestación de voluntades, además de una serie de requerimientos formales a objeto de que puedan ser ejecutados en dicha vía.

a) Divorcio de mutuo acuerdo

Existe un solo requisito necesario e indispensable para ejecutar un divorcio en la vía notarial: consentimiento y mutuo acuerdo. Sin embargo, a pesar de existir manifestación expresa de los cónyuges, la ley impide que el divorcio se lleve a cabo cuando ciertas circunstancias preexisten.

Existen tres motivos por los cuales el divorcio notarial se torna improcedente: cuando existen hijos menores, bienes comunes o gananciales y pretensión de asistencia familiar de los cónyuges. En estos casos la norma prohíbe el divorcio notariado.

Aquí quiero hacer un paréntesis para resaltar la importancia de aquellas limitantes que impiden el divorcio notariado. Con ello, a mi criterio, se preserva el principio constitucional que garantiza la protección y tutela del Estado sobre el núcleo familiar.

Continuando. Al estar los cónyuges libres de cualquier impedimento, presentarán la petición ante la respectiva notaría de fe pública, adjuntando el acuerdo de divorcio y certificado de matrimonio. En ese momento, el notario procederá a registrar el acto jurídico voluntario.

No obstante, la disolución matrimonial no es ejecutada de inmediato, la ley prevé un plazo de tres meses a partir de la fecha de registro del referido acto, llegado ese momento, los cónyuges deberán ratificar la decisión de divorciarse. Caso contrario, y habiendo transcurrido seis meses de la presentación de la petición de divorcio sin que se haya procedido a la ratificación, el tramite caducará y será archivado.

Entonces, en realidad, el legislador concede mínimamente tres meses de espera para ejecutar definitivamente el divorcio notarial y como máximo seis –según mi interpretación–.

Habiéndose ratificado la decisión de divorciarse, la respectiva notaría protocolizará el acuerdo y acta de ratificación, transcribiendo, además, el certificado de matrimonio para, finalmente, expedir el correspondiente testimonio de divorcio notarial y remitirlo al Servicio de Registro Cívico para fines de la cancelación de la partida matrimonial.

Por último, es importante resaltar lo aseverado en el artículo 90.III de la Ley N° 483 que reza: “Los efectos jurídicos de las escrituras públicas resultantes adquieren la calidad de cosa juzgada, son de cumplimiento obligatorio y tienen fuerza coactiva”, por ende, es irrevisable y de ejecución forzosa.

b) Permisos de viaje al exterior de menores de edad

Todos estamos familiarizados con los permisos de viaje de menores de edad que son solicitados mayormente en épocas vacacionales. Anteriormente, se conocía como permisos de Dirme (Dirección del Menor), por la instancia ante la cual se tramitaban dichos permisos.

Hoy en día, los trámites de referencia se realizan en Plataforma del Palacio de Justicia ante las ventanillas de recepción de nuevas demandas. Ahí mismo se recibe todos los requisitos, los cuales, debidamente verificados, son procesados para que el juez de Familia emita la resolución que autoriza el permiso de viaje del menor de edad.

Ahora, con la nueva ley, los notarios de fe pública tienen la facultad para otorgar dichos permisos de viaje bajo ciertas condiciones. El reglamento de la ley es claro al aseverar que los permisos de viaje por la vía notarial procederán únicamente cuando el menor de edad viaje con la madre o el padre, no pudiendo (el notario) otorgar permisos para viajar cuando el menor de edad deba ausentarse con otra persona.

Asimismo, la norma exige que al momento de tramitarse el permiso deberán concurrir ambos padres, o sea madre y padre del menor de edad, ineludiblemente.

La ventaja más notable de realizar este trámite por la vía notarial es la rapidez de su procesamiento, ya que, a diferencia del permiso de viaje ante el juzgado de familia –que tiene una duración de 24 horas– el trámite ante notario es inmediato, es decir, lo que demora la notaría en verificar el cumplimiento de los requisitos y otorgar el respectivo formulario que da fe y autoriza el permiso de viaje del menor de edad, sin más trámite adicional.

Asimismo, hay una diferencia en el costo del trámite, 250 bolivianos en la vía notarial contra 20 bolivianos en la judicial.

A modo de conclusiónEn cuanto al divorcio por mutuo acuerdo, es evidente el beneficio que trae aparejado la norma en cuestión, al sustraer de la vía ordinaria –bajo determinadas circunstancias– un proceso que tiene saturado a los juzgados de familia.

Al igual que cualquier otro método extrajudicial, el objetivo primordial es el descongestionamiento judicial y, por otra parte, favorece a los interesados, ya que las vías extrajudiciales gozan de celeridad en la solución de conflictos.

Asimismo, no quepa duda de que la nueva ley facilita la separación de la unión conyugal, lo que pone en riesgo los principios y valores familiares.

Me explico. Si bien la norma es clara al impedir el divorcio notariado por los motivos expuestos, las demás parejas que sí encajan y cumplen con el presupuesto de la norma se verán más “atraídas” por ella, por lo que, ante cualquier desavenencia matrimonial, al son de la rabia y orgullo, pondrán fin a la unión conyugal en tan solo tres meses. Esperemos que éste no sea el escenario.

En cuanto a los permisos de viaje de menores de edad, es claro que la vía voluntaria notarial agiliza el trámite, siempre y cuando se cumpla las condiciones mínimas exigidas en la norma.

*    Es abogado, autor de Ensayos de derecho arbitral.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia