La Gaceta Jurídica

Corrupción en datos

…estos datos sobre daños económicos al Estado tendrán que ser actualizados con casos posteriores a los años señalados por el Presidente, es decir, después de 2006; de este modo la impunidad no continuará en instancias como el Órgano Judicial y el Ejecutivo o en otras instituciones.

Editorial

00:00 / 24 de enero de 2014

Entre muchos de los detalles que ofreció el presidente del Estado, Evo Morales, durante su discurso-informe en ocasión de conmemorarse el cuarto aniversario de la Fundación del Estado Plurinacional y de su posesión como primer mandatario para los periodos constitucionales desde 2006 y desde 2010, se encuentra el dato de que el país habría sufrido un daño económico estimado en unos 850 millones de dólares por la corrupción en gestiones de gobierno anteriores a las suyas.

La referencia, que el mismo gobernante aclaró que es aproximada, estuvo complementada por el apunte de que se recuperó unos 124.197.000 dólares del total señalado. Lo que corresponde a menos de la quinta parte de lo estimado como daño económico al Estado. Por otro lado, el monto indicado sólo corresponde a los 10 últimos años de administración de los llamados partidos tradicionales.

Si se trata de corrupción y aprovechamiento del Estado, los 10 años calculados son apenas una muestra de lo que las arcas nacionales han resistido como víctimas de sustracción y escamoteo, lo que seguramente alcanzaría inmensos montos calculables por periodos aproximados, que tal vez deberían dividirse desde la dictadura de René Barrientos iniciada en 1964 hasta la de Hugo Banzer finalizada en 1978, desde las cortas dictaduras a partir de 1978 al retorno de la democracia en octubre de 1982 y desde ese periodo constitucional, pasando por la instalación del primer gobierno neoliberal en agosto de 1985 a la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada en octubre de 2003.

Sea como puedan ser las divisiones para estimaciones de daños económicos o los métodos aplicados, lo importante es no perder de la memoria esta situación permanente que perduró en el país con consecuencias de diverso orden, entre ellas la bancarrota de las arcas estatales, el endeudamiento externo con proporciones enormes, el aumento de la brecha entre ricos y pobres y la aparición de nuevos ricos que formaron grupos de intereses en torno a grupos de poder, entre otros efectos.

Si bien la recuperación que ha logrado el actual gobierno de dineros y valores obtenidos mediante corrupción es significativa (pese a su porcentaje reducido en relación al total calculado en 10 años), es lamentable que los procesos pertinentes para continuar con esta labor sean muy lentos y burocráticos, además de ser confundidos con lo político.

Mientras que existen responsables de estos hechos que permanecen en muchos casos en la impunidad, es también criticable que los procedimientos investigativos y de evaluación que se aplican hoy en día dejen paso a confusiones que permiten calificaciones de persecución política o jurídica. Si las pesquisas son bien llevadas por instancias parlamentarias y las otras que tienen potestad para esclarecer estos temas actúan de manera adecuada, lo político y los delitos contra el Estado podrán permanecer separados y dispuestos a acusaciones y causas apropiadas.

Por otra parte, si es que corresponde por razones de sospechas o acusaciones, estos datos sobre daños económicos al Estado tendrán que ser actualizados con casos posteriores a los años señalados por el Presidente, es decir, después de 2006; de este modo la impunidad no continuará en instancias como el Órgano Judicial y el Ejecutivo o en otras instituciones.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia