La Gaceta Jurídica

Crisis académica y de régimen docente

A poco más de dos meses de ser aprobada la Resolución Rectoral RUC N° 01/15 sobre titulación de docentes extraordinarios en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), los medios de comunicación y población censuran dicha medida y exigen que “los docentes deben dar examen para dar clases”.

“El sistema de régimen docente en el sistema universitario nacional se encuentra agotado”.

“El sistema de régimen docente en el sistema universitario nacional se encuentra agotado”. Foto: Archivo La Razó́n

Fernando Salazar Ortuño

00:00 / 16 de junio de 2015

Esta mirada es correcta, si de lógica y racionalidad se trata, pero es incompleta en estricto sentido, por los siguientes argumentos comparativos.Primero, debemos diferenciar tres elementos en el conflicto, uno es el ingreso a la docencia y los otros son la permanencia y ascensos de la calidad docente (examen de titulación).

Sobre el ingreso de nuevos docentes

Las universidades públicas (estatales) del país cuentan con un reglamento de acceso a la docencia, mismo que varía en cada una de ellas, pero que, en general, se aplica mediante convocatorias públicas o internas, tablas de calificación que emiten las carreras y facultades a través de sus consejos conformados paritariamente por docentes y estudiantes.

Los consejos forman comisiones para la recepción de exámenes de conocimiento a cargo de docentes del área (y, a veces, se omite estas pruebas), evaluación didáctica a cargo de alumnos, plan de estudios calificado por alumnos y docentes, méritos o currículum a cargo de una comisión de docentes y estudiantes. Así se observa el poder real de los estudiantes en este proceso que puede tener más del 50% de la calificación.

A esta regla también se aplica casos de docentes invitados y de los que toman cátedras de materias por prelación (derecho de dictar la misma materia en cursos paralelos o materias afines ejercidas, por lo general, por docentes titulares o docentes extraordinarios).

Hasta antes del conflicto en la umss, este proceso de admisión docente no fue cuestionado a nivel interno, ni por la población o medios de comunicación. No obstante de tiempo en tiempo surgieron denuncias de favoritismo, nepotismo e, incluso, corrupción por algunas gestiones de consejos de carrera y/o facultativos (cogobierno docente-estudiantil), que favorecieron a profesionales con nivel de licenciatura recién titulados y/o licenciados con escasa experiencia. Estos casos son pocos y no pueden ser atribuidos a la mayoría de los docentes.

Otra limitante en las universidades públicas es que el único requisito que exigen las convocatorias es el título básico de licenciatura en el área (o afines) y un curso diplomado en educación superior.

En otro tipo de universidades del país el ingreso de sus docentes se da, en general, a partir de convocatorias y calificación de méritos (currículum). No se tiene exámenes ni los alumnos califican a sus docentes, quienes califican los méritos son docentes que no necesariamente tienen el mismo nivel que los postulantes (un licenciado o magister puede calificar a un doctor).

Esto se da en universidades militares (EMI, Colegio Militar, Academia...) en universidades de la Policía Nacional (academias de policías), en universidades indígenas (Casimiro Huanca del Chapare y las otras) y en todas las universidades privadas.

Esta práctica de contratación nunca fue ni es cuestionada por la opinión pública ni por medios de comunicación y menos por los estudiantes, cuyo único rol es el estudiar. Es más, muchos de sus docentes son, al mismo tiempo, docentes de universidades públicas, como la umss.

La peor parte de esta irracionalidad es el vacío de normativas básicas sobre contratación docente en las anteriores leyes de educación y en la actual, Avelino Siñani. Pero este vacío se encuentra también en los organismos de acreditación de carreras universitarias, tanto nacionales (ceub o Ministerio de Educación), como internacionales (Mercosur).

Estas acreditan las carreras de universidades públicas o privadas con el nivel de excelencia sin tomar en cuenta los vacíos y dispersión académica en la contratación y calidad de sus docentes uni- versitarios, a sabiendas que en cualquier universidad de prestigio internacional lo mínimo que se exige para ser docente es contar con un nivel de formación de máster y doctoral con amplia experiencia, donde los que califican el ingreso de docentes son pares académicos con superior nivel de formación o nivel meritorio.

Los estudiantes no califican a los profesionales que postulan a docencia, ya que un estudiante no puede calificar a un máster o un doctor o postdoctoral.

Examen de titulación como forma de permanencia y ascensos de docentes

Un segundo momento en la carrera universitaria docente está referido a los exámenes de titulación, cuya práctica se inició en la Colonia, se mantuvo durante la República y se replicó con la autonomía de 1930.

Hace 20 años, el último proceso de titulación implicó un largo y costoso trámite de aplicación, cursos de ac- tualización pedagógica a cargo de departamentos académicos, pruebas de conocimiento que toman otros docentes, calificación de méritos por comisión académica, plan de estudio, dossiers y didáctica (a cargo estudiantes).

Este examen de titulación es por una materia, hay casos de docentes titulares de dos e, incluso, tres materias. Para postular a los exámenes de titulación bastaba contar con un título de licenciatura (esto cuando había pocos máster y doctores). Los ganadores alcanzan la categoría máxima de docentes catedráticos (con ello elevan su nivel salarial), solo ganan la regencia de una materia, pero al ganarla ésta les da derecho en la práctica de permanencia indefinida o vitalicia, pudiendo tomar más de dos grupos de estudiantes y ser designados por prelación a otras materias (afines).

A ello se suma derechos políticos como ser únicos en aplicar a cargos de autoridad (en la umss, hace pocos años se logró que los docentes extraordinarios puedan también ejercer cargos de autoridad, excepto de rector).

Para que un docente titular mantenga su calidad de catedrático solo tiene obligación de dictar clases a nivel licenciatura en aula, no conlleva ninguna obligación de superación, producción científica o aporte a la nación. Por ello se critica este tipo de jerarquía, ya que ser titular no es garantía de excelencia académica ni científica, tampoco lo es un título de doctor en sí, si es que no va acompañado de producción científica.

Esta falta de evaluación continua para permanencia y ascenso generó que la llamada “titulación” sea un obstáculo para el desarrollo científico y compromiso total con la academia. Si no tiene obligación el o la “titular” de producir y hacer ciencia, no tiene necesariamente necesidad de producir.

Pese a estas limitaciones, la umss es calificada como una de las mejores universidades de Bolivia y Latinoamérica por la producción de muchos docentes titulares y extraordinarios que cumplen tareas de investigación de alto nivel.

En el caso de las otras universidades (indígenas, militares, policiales y particulares), no existe ningún tipo de examen de titulación ni se tiene como criterio la producción científica. Los mecanismos de permanencia docente son múltiples, como el de invitaciones, renovaciones de contratos, considerando a lo sumo la evaluación de estudiantes y evaluación administrativa.

Es docente investigador (IESE-UMSS).

Tomado de: bolpress.com

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