La Gaceta Jurídica

Decomiso de autos “chutos”

…se debe destacar las acciones de la Aduana, pero lo que corresponde, y debiera ser una prioridad, es la sensibilización de la población, aspecto que es por demás difícil en un tiempo en el que la competencia y la pretensión utilitaria han ganado las conciencias.

La Razón (Edición Impresa)

00:00 / 13 de enero de 2015

Una de las actividades que reditúa grandes ingresos para quienes la practican y, en contrapartida, significa colosales daños para la economía nacional y para la empresa legalmente establecida es la de internación de vehículos de contrabando, unidades que luego circulan, en especial, en áreas rurales y ciudades intermedias, donde se hace difícil el control de los organismos pertinentes, debido a que se requiere un permanente movimiento de personal especializado, como son los uniformados del Control Operativo Aduanero (coa).

En todo caso, la Aduana Nacional (an) se moviliza en éste y otros empeños para reducir la incidencia del contrabando en el país, que no solo tiene grandes dimensiones en el rubro de los motorizados, sino en electrodomésticos, alimentos y ropa nueva y usada. Al respecto, y en cuanto a la lucha contra el tráfico de automóviles y otras máquinas de transporte, los últimos datos dan cuenta de que el decomiso de los llamados vehículos “chutos” se ha incrementado en 2014 en 31% con relación a la gestión anterior, esto significa que fueron incautadas 1.445 unidades en todo el territorio.

Según publicaciones de prensa, la presidenta de la an, Marlene Ardaya, informó que los decomisos de los vehículos ilegales ocurrieron en especial en carretas y caminos, luego de faenas de investigación e inteligencia. El argumento también señala que se registra pocas denuncias sobre motorizados ilegales debido a que no existen recompensas como en otros casos. Sin embargo, se debe apuntar que en muchas poblaciones, primordialmente en las que se encuentran cerca a las fronteras, existe protección de los habitantes a los contrabandistas, por lo que los operativos aduaneros tuvieron que realizarse en puntos más despoblados como son carreteras, caminos y estaciones de servicio rurales.

Esto significa que todavía gran parte de los vehículos chutos circula, fundamentalmente, en ciudades intermedias y en poblaciones menores, donde será imposible su decomiso. En algunos lugares incluso los gobiernos municipales otorgan permisos de circulación o “placas locales” para este tipo de carros.

Si bien el porcentaje de incautación ha crecido, esto no significa que la internación de esas unidades ha reducido, pues, como sucede en otros ámbitos del contrabando y tráfico, el crecimiento de la irregularidad puede provocar que las cifras como resultado de la lucha sean mayores. En otras palabras, persiste la duda acerca de que la ilegalidad de esta práctica haya disminuido.

En esta incertidumbre se debe destacar las acciones de la Aduana, pero lo que corresponde, y debiera ser una prioridad, es la sensibilización de la población, aspecto que es por demás difícil en un tiempo en el que la competencia y la pretensión utilitaria han ganado las conciencias. En este razonamiento, también se debe considerar que mientras exista la demanda, aunque sea de objetos superfluos, las ofertas buscarán la manera de penetrar en el mercado de manera irregular. Contra ello podría ser válido que la recompensa económica, pese a su reparo moral, se convierta en un mecanismo que ayude mejor y con mayor motivación a la lucha contra flagelos como éste que también promueve el contrabando de gasolina para mantenerse alejado de los centros de control.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia