La Gaceta Jurídica

El Derecho Internacional Público

Cada ordenamiento jurídico contiene normas que determinan cuáles son sus sujetos (detentadores de la personalidad jurídica) y en qué medida éstos poseen capacidad, tanto de actuar jurídicamente como de asumir derechos y obligaciones.

El Derecho Internacional Público

El Derecho Internacional Público FOTO: cb24.tv

La Razón (Edición Impresa) / Yunior Andrés Castillo S.*

00:00 / 06 de enero de 2015

Personalidades internacionales

Cada ordenamiento jurídico contiene normas que determinan cuáles son sus sujetos (detentadores de la personalidad jurídica) y en qué medida éstos poseen capacidad, tanto de actuar jurídicamente como de asumir derechos y obligaciones.

En Derecho Internacional Público (dip) dichas normas no han sido codificadas y, por lo tanto, deben deducirse de la práctica internacional y de su valoración por la jurisprudencia y la doctrina. Así, se considera sujetos del Derecho Internacional a los entes que tienen capacidad para ser titulares de derechos y deberes internacionales, es decir, aquellos a los que se dirigen las normas que tienen por objeto tales derechos y deberes.

Personalidad jurídica, es la capacidad de ejercer ciertos derechos y asumir determinadas obligaciones en el marco de sistemas jurídicos internacionales. En ese sentido, la personalidad internacional es una categoría técnica. Según Soerensen, sujeto del Derecho Internacional es quien sufre responsabilidad por una conducta incompatible con la norma y quien tiene legitimación directa para reclamar contra toda violación de la norma. Éstos resultan rasgos irreductibles de la subjetividad internacional, lo que quiere decir que no todos los entes beneficiados por una norma o todos aquellos a los que la norma imponga una conducta son sujetos del Derecho Internacional: de esta forma se ve que se necesita una legitimación activa para reclamar por incumplimiento del Derecho o una legitimación pasiva para sufrir responsabilidad por tal incumplimiento.

Por último, en el marco de humanización del Derecho de gentes, corresponde en nuestros días al individuo un pequeño grado de “personalidad” interna- cional, al tener en determinados supuestos legitimación activa ante instituciones internacionales para reclamar por la violación de sus derechos, y al poseer también en casos muy limitados legitimación pasiva para responder directamente por las consecuencias de la violación del Derecho Internacional.

Concepto de las fuentes del DIP

En la doctrina se destacan dos concepciones diferentes en cuanto a las fuentes del Derecho Internacional:

Concepción Positivista

Según esta doctrina, sustentada por Anzilotti la única fuente del Derecho internacional es el acuerdo de voluntades, ya sea bajo la forma expresa, como es el caso de los tratados internacionales y en forma tácita, en cuyo caso nos encontramos en presencia de la costumbre.

Concepción objetivista

En lo referente a las fuentes del Derecho de gentes, la concepción objetivista se apoya esencialmente sobre la distinción entre las fuentes creadoras y las formales. Las primeras son las verdaderas fuentes del Derecho; las otras son los tratados y las costumbres que no crean Derecho sino que son modo de constatación, según Rousseau. Las fuentes del dip están divididas en: Fuentes principales, directas o autónomas.

Las directas o materiales son aquellos factores de tipo social, político o económico aptos para crear o formar normas jurídicas internacionales por sí mismas aplicables a las relaciones de los Estados y demás sujetos del dip, como es el caso de los tratados y las costumbres internacionales. Un ejemplo es la creación de normas para combatir los secuestros y acciones guerrilleras en la zona fronteriza colombo-venezolana.

Fuentes secundarias, indirectas o heterónomas

Son las que influyen en la aplicación y creación de las normas jurídicas, pero no son aptas de crearlas por sí solas, es decir, influye de manera especial en el procedimiento mediante el cual una norma es establecida.

Los tratados internacionales

Son la principal fuente de donde emanan las normas del dip, se trata de acuerdo de voluntades entre dos o más Estados implicados en documentos en donde se consigna por escrito obligaciones y derechos para los jurantes, lo que da mayor credibilidad o seguridad, regulando la conducta de los Estados entre sí y órganos internacionales con el fin de promover y proteger el respeto de los derechos humanos, la paz y la armonía entre los estados.

Existen dos formas de clasificar a los tratados:

Clasificación de orden formal

Tratados Multilaterales o Colectivos. Es cuando las reglas son aceptadas por la mayoría de los estados, por ejemplo la Convención de Viena.Tratados Bilaterales. Obligan a dos países, por ejemplo, el tratado de Venezuela y Colombia por el Golfo de Venezuela.

Clasificación de Orden Material

Tratados-contratos. Realización de un negocio jurídico (alianza de comercio, de límites, etc.) que engendra prestaciones reciprocas entre los estados, pero cada uno persigue objetivos diferentes.

Tratados normativos. Tienen por objeto formular una regla de derecho y se caracterizan porque la voluntad de todos los que firman tiene idéntico contenido.

Los Estados pueden firmar un tratado con reservas, lo que significa que “cualquiera que sea el enunciado o denominación, hecha por un Estado al firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado o adherirse a él, con el objeto de excluir o modificar los efectos jurídicos de ciertas disposiciones del tratado en su aplicación a ese Estado” (Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, 1969).

Las costumbres internacionales

Definición. Son las formas en que se manifiesta una comunidad, ya que están formadas por un conjunto de reglas que se revelan no sólo por la repetición de los actos acompañados de un sentimiento de obligatoriedad ante un mismo hecho, sino porque se realizan con el convencimiento de que se cumplen ciertas obligaciones o se ejerce un derecho.Los dos elementos fundamentales de las costumbres son:Elemento objetivo. Se refiere al uso constante y uniforme, es decir, el uso constante de un acto que por ser una repetición, se fija y se convierte en un protocolo.

Elemento subjetivo. Consiste en la conciencia que tienen los estados de actuar como jurídicamente obligados, es decir, que dicha práctica es obligatoria y se debe adecuar su conducta a la misma ya que está consciente de que se la está violando.

Tipos de costumbre

Costumbre universal. En ella participa la gran mayoría de los Estados para su creación; obliga a todos los Estados aun cuando éstos no hayan participado en ella ni ayudado a su creación, a menos que desde el principio se hayan negado de manera permanente y persistente.Costumbre regional. En ella participa solo un grupo de Estados, por ejemplo, el derecho a asilo que solo se da en los Estados americanos, su obligatoriedad no es para todos, solo para los que fueron partícipes y que se encuentran unidos por lazos históricos, geográficos o económicos.

Costumbre bilateral. En ella solo participan dos Estados, su obligatoriedad es solo a los dos.

Cabe resaltar que a los nuevos Estados que se constituyen se les otorga un tiempo prudencial para analizar las costumbres preexistentes, si les afecta o no y de tal manera manifestarse en contra o a favor. Por ejemplo el caso de Yugoslavia que entre 1990 y 1995 se desmembró y formó Croacia, Bosnia y Yugoslavia.

Un país puede firmar un tratado con reservas, esto significa que “cualquiera sea el enunciado o denominación hecha por un Estado al firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado o al adherirse a él, con el objeto de excluir o modificar los efectos jurídicos de ciertas disposiciones del tratado en su aplicación a ese Estado” (Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, 1969).

Principios generales del Derecho

Son aquellos conceptos fundamentales que aparecen como el conjunto de ideas y creencias que forman el pensamiento jurídico de un pueblo, formados por aquellos principios elementales de justicia y equidad de aplicación universal. Entre dichos conceptos están la libertad, igualdad, certeza, seguridad jurídica, equidad y la relación como recurso para interpretar los textos y encontrar su verdadero sentido.

Estos, a su vez, constituyen otra fuente indirecta porque, en realidad, no crean Derecho Internacional sino que consagran principios de Derecho ya establecidos y cuya consagración es producto de la aceptación que le ha dado la conciencia jurídica de la comunidad internacional en que vivimos. Sin embargo, hay que resaltar que los principios generales del Derecho son fuentes del Derecho Internacional únicamente cuando el juez, en presencia de una laguna legislativa, tiene que aplicar los principios generales y reconocidos.

Los principios del Derecho están constituidos por normas en las que se fundamenta su estructura, las cuales han sido partícipes en la historia del dip. A estas normas o principios llamados ius cogens Fermín Toro las define como “normas jurídicas internacionales admitidas universalmente e imperativas que se dirigen por el alto grado de generalización de los preceptos expresados en ellos y son fundamentales y rectores para las demás normas jurídicas internacionales”.

Entre los principios que forman el ius cogens  tenemos:

-La prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la guerra.

-La obligación de arreglar las controversias por medios pacíficos.

-La no-intervención en los asuntos de la jurisdicción interna de los Estados.

-La igualdad de derecho y libre determinación de los pueblos.

-La igualdad soberana de los Estados.

-La obligación de cumplir de buena fe las obligaciones contraídas.

Jurisprudencia internacional o decisiones judiciales

Esta fuente está constituida por el conjunto de principios y normas establecidas en sentencias internacionales más o menos uniformes, viniendo a formar parte del acervo jurídico internacional.

El artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional Judicial (ecij) establece: “1. El tribunal, cuya función es decidir conforme al DIP las controversias que le sean sometidas deberá aplicar las Decisiones Judiciales y las Doctrinas de los publicistas de mayor competencia de las distintas naciones como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho sin prejuicio de lo dispuesto en el artículo 59”. Por lo tanto, una sentencia nunca podrá apoyarse solo en una decisión judicial o en la doctrina, ya que dichas fuentes solo podrán ser utilizadas como medios auxiliares que apoyen los tratados, la costumbre o los principios generales del Derecho.

La doctrina

La doctrina como fuente del Derecho Internacional es conocida como la opinión de los jurisconsultos y de las asociaciones especializadas. Puede ser de carácter filosófico, sociológico o histórico.

El Instituto del Derecho Internacional en su proyecto de bases fundamentales de dicho Derecho establece en su artículo 18: “Los precedentes diplo- máticos, las sentencias arbitrales, las decisiones de los tribunales nacionales en materia internacional, así como la opinión de los publicistas de autoridad, no tienen valor sino en cuanto ilustren, ya al Derecho existente, ya a los otros elementos arriba indicados a que deben recurrirse en ausencia de reglas jurídicas”.

La doctrina es considerada como fuente indirecta, por cuanto se debe recurrir a ella como complemento para los estudios de los diversos casos que se plantean. Su importancia radica en que las opiniones dadas por los jurisconsultos son de carácter desinteresado y la cultura jurídica de los jueces internacionales es la mejor guía para su aplicación. Sin embargo, no es de carácter obligatorio, pues resulta de especulaciones de particulares, por muy grande que sea el prestigio de los mismos.

Sin importar el valor que se le quiera dar a la doctrina, ha ejercido gran influencia en las normas del ordenamiento jurídico. Manuel Simón Egaña establece tres fines esenciales de la doctrina:

Científico. Que persigue el estudio de las normas del ordenamiento jurídico vigente y las sistematiza así como también a los principios generales del derecho.

Un fin práctico ofrece soluciones concretas donde la voluntad del legislador esté plasmada en las normas generales y se convierte en el principal auxiliar del abogado y del juez en el estudio de los casos que se presenten. Un fin crítico trata de mejorar al Derecho procurando un contenido más justo de las normas.

La equidad

Como criterio dulcificador de las disposiciones del derecho, permite al juez modificar alguna ley o norma que le parezca injusta en un momento determinado, es decir, corrige las deficiencias de las leyes es una indudable fuente del derecho.

La equidad, como criterio de interpretación del derecho, en vez de permitir la modificación de la norma jurídica la aplica a los casos específicos de acuerdo con los principios contenidos en la misma y no en contra de su disposición. En este sentido, es importante porque quiere decir la aplicación al caso concreto del criterio general establecido por la norma jurídica, tomando en cuenta al acto y a las exigencias de la norma.

Decisiones de las organizaciones internacionales

De acuerdo con el artículo 38 del ecij las relaciones de las organizaciones internacionales no son consideradas fuentes auxiliares del dip. Sin embargo, la doctrina admite que las resoluciones que contengan declaraciones con principios jurídicos reconocidos en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (onu) y las resoluciones donde existan declaraciones que enuncien nuevos principios jurídicos internacionales o principios de naturaleza ideológica que tenga la voluntad de crear Derecho son fuente de Derecho Internacional.

Varias resoluciones que contienen declaraciones y decisiones con carácter declarativo o constitutivo y otras son consideradas medios subsidiarios de las fuentes. Las resoluciones de la Asamblea General de la onu deben ser consideradas jurídicamente válidas, debido a que ésta tiene función legislativa aun cuando se ha manifestado que no constituyen auténtica obligación jurídica.

Se ha demostrado que las resoluciones y decisiones adoptadas por los órganos de las Naciones Unidas son actos mediante los cuales la conciencia jurídica de la mayoría de los Estados formula en formulas dinámicas nuevos principios doctrinales que influyen en el desarrollo progresivo y la codificación del Derecho Internacional, en donde los principios de los Estados ejercen funciones legislativas internacionales mediante la firma de los tratados multilaterales y mediante la opinión jurídica que emiten las organizaciones internacionales que crean normas y generan principios doctrinales.

Algunas resoluciones de la Asamblea General de la onu establecen obligaciones, aun cuando muchos Estados voten en contra de ellas, mientras otras solo son recomendaciones independientemente del número de votos a favor; otras adquieren carácter especial debido a su vinculación estrecha con los artículos de la carta y los tratados internacionales. Por ejemplo, las resoluciones de la opep, del alca, resoluciones de la oea, Unión Europea, etc.

Actos unilaterales entre Estados

Son aquellos que, siendo independientes de todo otro acto jurídico, emanan de los Estados al restringir éstos su propia competencia y tienen alcance jurídico de significación internacional. Manifestaciones de voluntad destinadas a moderar efectos jurídicos que no requieren la aceptación de otro Estado.

También son considerados simples aplicaciones de normas jurídicas internacionales vigentes, por ejemplo la adhesión a un tratado o su denuncia o cuando sean contrarios a éstos, incurriera en responsabilidad; tal un hecho del Estado que viola una obligación internacional que está en conformidad con lo que él exige esa obligación.

La doctrina niega a los actos unilaterales de los Estados valor como fuente de derecho internacional por considerarlos derecho transitorio que surge de la falta de tratado o costumbre y, además, por ser considerados simples instrumentos de ejecución que se fundamentan en el derecho consuetudinario.

Son divididos en dependientes y autónomos. Los dependientes solo producen efectos jurídicos cuando son realizados en relación con otros actos, unilaterales o multilaterales.

Los autónomos producen efectos jurídicos obligatorios y para su existencia no requieren de otro acto unilateral ni multilateral, aunque deben; para producir efectos jurídicos obligatorios cumplen ciertos requisitos de fondo (intención de obligarse), forma y capacidad, se requiere que el acto emane de un órgano competente del Estado en el plano internacional.

Tomando en cuenta el artículo 7 de la Convención de Viena que dice “que se reconoce la competencia del Jefe de Estado y del ministro de Relaciones Exteriores para la celebración de un tratado”, resulta lógico pensar que dichos funcionarios puedan comprometer a su Estado mediante un acto unilateral. Con respecto a la forma que debe revestir el acto unilateral basta que la manifestación o declaración de la voluntad sea clara en forma verbal o escrita. Tradicionalmente, la doctrina reconoce como actos jurídicos unilaterales autónomos a la:Notificación.

Comunicación que un sujeto de Derecho Internacional hace a otro en forma escrita o verbal de modo oficial de un hecho, de una situación, de un suceso o de un documento al que van unidas determinadas consecuencias jurídicas y que se considera desde ese momento como legalmente conocido por el destinatario.

La notificación se clasifica en obligatoria y facultativa. Se considera obligatoria cuando es reconocida por el derecho internacional o la costumbre; y es facultativa cuando se comunica la ruptura de relaciones diplomáticas, difunde el nacimiento la aparición de un nuevo estado.Reconocimiento. Acto en el que un estado admite como legítimo un determinado estado de cosas o una determinada pretensión, el cual obliga al Estado que realiza el acto a no negar la legitimidad del estado de cosas o de la pretensión reconocida, es decir, cuando un Estado admite a otro como sujeto de dip conlleva el Derecho de legación activo, que envía agentes diplomáticos del Estado reconocido, y pasivo, que recibe agentes del Estado reconociente.

Protesta. Acto por el cual un Estado niega la legitimidad de una determinada situación, en ocasiones necesarias ya que si el Estado afectado por alguna situación ilegitima atribuirle a otro sujeto deberá manifestarlo, de lo contrario pierde su derecho a reclamar posteriormente ya que el acto es considerado consentido.

Renuncia. Implica la extinción de un derecho subjetivo del Estado que la formula, es decir, la extinción de la facultad por parte del estado.

Promesa. Declaración en la que el Estado se obliga a realizar un determinado comportamiento. Solo la promesa y el reconocimiento satisfacen los requisitos de forma, de fondo y capacidad, mientras que en los casos de la protesta, renuncia y notificación no se da el requisito de fondo, por lo tanto, no son actos unilaterales en sentido propio.

Jerarquía de las fuentes de Derecho Internacional

El artículo 38 del Estatuto del Tribunal Internacional de Justicia establece que: “El tribunal aplicara:

Los convenios internacionales, tanto generales como particulares, que establecen reglas expresamente reconocidas por los Estados litigantes.La Costumbre Internacional como prueba de una práctica general aceptada como derecho.

Los Principios Generales del Derecho reconocido por las naciones civilizadas.

Las decisiones judiciales y la doctrina de los publicistas mas calificados de las distintas naciones, como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho, sin prejuicio de lo dispuesto en el artículo 59”.

Charles Rousseau, en relación al contenido del artículo antes mencionado afirma que éste solamente enumera las normas jurídicas que la Corte debe aplicar, mas no establece un valor jerárquico; el haber colocado a los convenios internacionales en primer lugar y a la costumbre en segundo obedece a la tendencia actual hacia el derecho escrito, aunque la costumbre sea la fuente original del Derecho Internacional.

Así, el artículo no hace más que dar una descripción de las fuentes que pueden ser utilizadas por el juez, pero sin obligarlo a que haga una determinada elección de las mismas para decidir un caso concreto.

Daniel Guerra Íñiguez, sin embargo, se opone a ésta posición y propone: “estas fuentes a las que tiene que recurrir el juez están jerarquizadas, pues en el empeño de su misión el magistrado internacional debe agotar cada una de ellas en su orden hasta llegar a los principios generales del derecho, las decisiones judiciales y a las doctrinas de los publicistas”.

Max Sorensen establece una relación entre la jerarquía del Derecho Internacional y la del Derecho Interno de los estados. Considera como la primera fuente a la costumbre, seguida por los tratados y finalmente los fallos judiciales y los actos de las instituciones internacionales. Esta jerarquía del Derecho Internacional la relaciona con el Derecho Interno diciendo que se puede trazar un paralelo similar entre los tratados y los estados que los celebran y entre los pactos de las instituciones internacionales y los órganos creados por los tratados para ejecutar dichos actos.

Reuniendo estas opiniones hemos concluido que las fuentes sí gozan de una jerarquía cuyo orden establece el artículo 38 de la ecij. Si bien están enumeradas literalmente como normas a seguir por la Corte, todo acto de la misma índole debe tener un procedimiento de aspecto general y por deducción, dado que este enumera a las que conocemos como fuentes, ésta debe ser la jerarquía general.

Como en toda regla, siempre existirán las excepciones, en las cuales no se formará esta jerarquía como modelo a seguir, sino que, analizando el caso, el magistrado decidirá cuál es el orden de importancia de las fuentes.

Bibliografía

1. Gamboa. Manual de derecho internacional público.

2. Encarta. Microsoft Corporation, 2014

*    Es licenciado e ingeniero dominicano.

Tomado de: monografías.com

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