La Gaceta Jurídica

  • La Gaceta Jurídica
  • Dia

Día del Internet, también para los juristas

17 de mayo

Los blogs de internet se han convertido en una buena herramienta para juristas y sus procesos profesionales.

Los blogs de internet se han convertido en una buena herramienta para juristas y sus procesos profesionales. Foto: plus.google.com

José R. Chaves

00:00 / 22 de mayo de 2016

El internet nos ha atropellado a una generación de juristas que nos educamos con pluma y máquina de escribir, buceando en bibliotecas de papel y que llevamos quince años descubriendo que hay que “renovarse o morir”.

Las tecnologías no son una simple herramienta jurídica, sino la palanca para el éxito profesional. No es posible sobrevivir en el siglo XXI con responsabilidades jurídicas sin moverse en internet, redes sociales, dominar el networking (construir relaciones) y utilizar tecnologías informáticas.

No se puede ir por la autopista en burro ni tractor, como no se puede actuar en el mercado jurídico sin la velocidad, exactitud y soluciones que da la informática. Por eso, ante el Día Mundial de Internet, celebrado el 17 de mayo, es oportuno considerar estos temas.

Jueces y redes sociales

Se habla de justicia sin papeles, de administración electrónica “sin papel”. Y quizá es hora de hablar de los jueces que hablan sin toga, de los que se expresan en redes sociales y blogs, de sus condiciones y límites.

La Comisión Iberoamericana de Ética Judicial en su sesión de 9 de diciembre de 2015 se ocupó con extrema prudencia de las relaciones entre jueces y redes sociales, partiendo de su derecho a utilizarlas como cualquier persona, pero bajo elementales cautelas. Por un lado, en cuanto a quién acogen en su esfera de contactos y, por otro, en cuanto a lo que comunican de sus opiniones o datos, ya que la imparcialidad impone “serlo y parecerlo”.

Pues bien, este novedoso territorio de relaciones de jueces y redes sociales fue abordado por David Ordóñez Solís, magistrado de ciencia y vanguardia donde los haya, quien ha publicado un brillante ar-tículo en el diario La Ley, Nº 8762, del 16 de mayo, titulado retadoramente “¡¡¡Pero bueno, también los jueces están en las redes sociales!!!”, en que vierte sus vastos (que no bastos) conocimientos de jurisprudencia constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, además de guiarnos a través de la escasa jurisprudencia norteamericana y europea sobre el tema, para exponernos, con lenguaje claro y sin rodeos, las barreras que no debe sobrepasar el juez en Facebook, Twitter o Linkedin.

1. Además, el autor se ocupa de la participación de los jueces en las redes sociales y de su actividad con blogs, o sea, no solo cuando viajan de safari por la selva en coto cerrado, en convoy y con salacot (redes sociales), sino cuando se adentran solitarios en la jungla con traje de camuflaje y dispuestos a luchar con las manos desnudas, si es preciso (blogs).

En suma, Ordóñez ofrece un artículo claro, fundamentado, novedoso y utilísimo, puesto que, sin duda, el territorio de las redes sociales, antes o después, en el caso de personas investidas de poder jurisdiccional, dará lugar a situaciones conflictivas y a la reacción de declaraciones o normas para regularlo.

2. En lo que se refiere a los blogs, confío en que el prolífico David ofrezca pronto un texto más extenso sobre blogs y jueces, campo en que hasta los jueces europeos se van adentrando con firmeza.

En todo caso, habrá que tener presente que está en liza la libertad de expresión del juez como ciudadano y, cómo no, lo que bauticé reiteradamente de “libertad de cátedra bloguera”, puesto que nada debe frenar la posibilidad de ofrecer un espacio de ciencia, crítica y debate sobre cuestiones jurídicas actuales, por aquellos que estamos en primera línea de guerra jurídica, esto es, guerra por la justicia y la adecuada interpretación y/o aplicación de las normas.

Esto sin perder de vista que el territorio de internet está cuajado de peligros, tráfico, piratería, intoxicaciones informativas, hackers y trolls.

3. Como en España es un territorio inexplorado, cada uno aplica su propio código. El mío, tal y como refleja el ideario de mi modesto blog (delaJusticia.com, antes contencioso.es), pivota en varias reglas de oro que creo deberían presidir toda bitácora pilotada por jueces o magistrados:

I. No es un blog profesional, sino personal. Las afirmaciones de cada post (envío) las vierto a título personal. No hablo en nombre de ningún grupo, partido o asociación, por supuesto, ni en nombre del Poder Judicial o del órgano jurisdiccional.

II. Ausencia de posicionamiento político. Es cierto que es difícil hablar de cuestiones jurídicas o poderes públicos sin destilar imagen o aroma crítico o elogioso, pero esta impresión es más subjetiva del lector que sentida por el autor, unida a que la neutralidad jurídica extrema llevaría a amordazar la libertad de expresión.

III. Exclusión de post sobre asuntos judiciales pendientes o resueltos con la intervención del juez responsable del blog. Solo de forma excepcional, cuando la sentencia es firme y reviste notable interés para la comunidad jurídica, es ofrecida para conocimiento general.

IV. Exclusión de ánimo lucrativo con rechazo a toda propuesta de publicidad de bufetes, empresas o editoriales jurídicas y de otras empresas de ramos no jurídicos que lo han intentado. Eso sí, compatible con la divulgación de las propias obras o de las charlas a las que me invitan.

V. Exclusión de consultas jurídicas de los lectores, los que pueden manifestar sus inquietudes en los comentarios y recibir respuestas de otros comentaristas, pero bajo la advertencia y prohibición expresa de consultar al titular del blog, pues ni quiere ni debe, y para eso están los abogados y gestores.

VI. Respeto de los comentaristas entre sí y hacia el blog. Y respeto a los valores fundamentales de la vida en sociedad. Y respeto del webmaster (responsable de un servidor) hacia participantes y actores de la vida pública. Todo puede decirse con elegancia y respeto.

Puedo asegurar que no es fácil sobrevivir en los casi ocho años del blog hablando de cuestiones jurídicas. Muchas son las gratificaciones y palabras amables, pero “no siempre llueve a gusto de todos”. En fin, esa es la grandeza y miseria de los blogs, aunque pesa más lo positivo, como expuse en una entrevista.

Es que, a veces, el juez se convierte en un equilibrista cuando intenta caminar por las redes sociales y por las de su propio blog. Personalmente, utilizo Twitter (@kontencioso) con extrema prudencia y Linkedin con sobriedad.-

Es humanista y jurista.

Tomado de: delajusticia.com

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia