La Gaceta Jurídica

  • La Gaceta Jurídica
  • Dia

Día del juez boliviano

…brindar las condiciones y mecanismos que ayuden de verdad y con mayor celeridad a la transformación de estos niveles dedicados a la atención judicial y que tienen directa relación con la población y las necesidades de ésta para la sanción justa, la impartición de justicia y aplicación de penas que sirvan para la reinserción social y el cambio de conducta.

Editorial

00:00 / 29 de julio de 2014

Con la proclamación por parte del Poder Judicial como “Jefe de la Justicia Boliviana”, la fecha de nacimiento del jurisconsulto orureño Pantaleón Dalence fue instituida como Día del Juez boliviano mediante Decreto Supremo N° 2652, emitido el 26 de julio de 1951. El notable jurista había nacido el 27 de julio de 1815 y durante su carrera cumplió los mandatos de diputado, senador y Fiscal General de la República. De acuerdo a una reseña de salutación del Consejo de la Magistratura a los jueces y juezas, el jurisconsulto llegó por primera vez a la Corte Suprema en 1855 y retornó a ella en 1864.

Más adelante, en su carrera de abogado, Dalence fue elegido Presidente del Tribunal Supremo para los periodos de 1871 a 1873, 1877 y entre 1882 y 1889. Su muerte acaeció en 1892 y casi a partir de ello es considerado el “Padre de la Justicia Boliviana”. Entre otro de los homenajes que recibe la memoria de este personaje es su aparición en el billete de 20 bolivianos. Por otra parte, su trabajo es periódicamente recordado como ejemplo para el desempeño de las labores de jueces y magistrados.

Pese a su recuerdo, la actividad de los jueces en el país ha sido desde hace mucho de permanente aplauso y crítica debido a situaciones contrapuestas como son la sacrificada labor que representa muchas horas de trabajo y remuneraciones poco acordes con el papel, asimismo el desempeño errado y el comportamiento de ciertos profesionales ligado a hechos de corrupción o deficiente práctica de sus funciones. En todo caso, pese a la censura, cargos y acusaciones que se pudieron constatar en diferentes momentos contra algunos de ellos, los jueces y las juezas sufren de la elevada carga procesal que es difícilmente atendida sobrepasando las capacidades humanas. Para solucionar el este gran entuerto, la administración de justicia ha previsto el aumento de juzgados en las jurisdicciones del país, lo que todavía no ha engranado de manera adecuada para solucionar en mayor medida la demora judicial y la resolución de causas.

De este modo, es fundamental hacer lo que han hecho varias autoridades judiciales, insistir en el compromiso que deben tener los jueces para con la población, cumpliendo un mandato constitucional que, además, apela a su voluntad y vocación de servicio, para que junto a su capacidad profesional sirvan en una cada vez mejor prestación a los litigantes. Pero también se debe motivar estas virtudes y objetivos con acciones adecuadas, así, en este intento, en el país se ha iniciado la llamada revolución de la justicia, que pretende mejorar esta administración muy desacreditada por factores como los indicados.

Al mismo tiempo, es importante reconocer la labor que realizan los jueces y otros funcionarios de los tribunales  dentro de esas difíciles condiciones todavía en proceso lento de perfeccionamiento. Al aplaudir y evaluar estas funciones, es obligación de las autoridades pertinentes y de los otros órganos que conforman el Estado brindar las condiciones y mecanismos que ayuden de verdad y con mayor celeridad a la transformación de estos niveles dedicados a la atención judicial y que tienen directa relación con la población y las necesidades de ésta para la sanción justa, la impartición de justicia y aplicación de penas que sirvan para la reinserción social y el cambio de conducta.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia