La Gaceta Jurídica

Dictador sentenciado

…las causas fueron reabiertas en 1999 y prosiguen sentando en la nación austral precedente importante para la justicia regional, pues en los otros países que fueron escenario para el Plan Cóndor no se completaron adecuadamente los sumarios, incluso en Bolivia y en Chile, Estados en los que solo parte de los responsables de las dictaduras fueron procesados…

Editorial

00:00 / 10 de octubre de 2014

Esta semana la justicia argentina dio un paso más en los procesos que sigue en contra de los militares y colaboradores que fueron parte de la dictadura entre 1976 y 1983, en esta labor se emitió otra condena más para el expresidente de facto Reynaldo Bignone, el último de la estirpe de uniformados que dejaron a su paso muchas violaciones contra los derechos humanos, traducidas en más de 30.000 desapariciones de hombres y mujeres activistas, políticos y opositores al régimen castrense.

Antes, el exmilitar recibió una sentencia de 25 años de cárcel,  otra de 15 y una de prisión perpetua, las cuales fueron establecidas por los cargos de asesinatos, torturas, desapariciones y robo de bebés, las cuales cumple en una penitenciaria común. A estas penas se suma la establecida en estos días con 23 años. Además de él, otras condenas fueron dictadas a cinco también exjefes militares con periodos que varían desde nueve años hasta prisión perpetua, en un proceso judicial denominado “megacausa” y que hace justicia por crímenes contra 60 obreros.

Bignone, nacido en 1928, ocupó el mando de Argentina entre el 1 de julio de 1982, cuando el general Leopoldo Galtieri dimitió debido a la derrota en la Guerra de las Malvinas, y el 10 de diciembre de 1983, fecha en que entregó el cargo a Raúl Alfonsín, ganador de las elecciones de dos meses antes. Durante su periodo dictatorial, el 28 de abril de 1983 dictó el decreto 2726/83, para la destrucción de documentos sobre la detención, tortura y asesinato de personas que luego figuraron como desaparecidas, también para el “Documento Final sobre la Lucha contra la Subversión y el Terrorismo” que dictaba la muerte de los desaparecidos, pero éste no fue destruido.

Tiempo después, el 23 de septiembre continuó con su plan para borrar antecedentes de la dictadura con la ley 22.924 conocida como de “amnistía o de pacificación nacional” para todos los actos cometidos por miembros de las fuerzas armadas en la “guerra contra la subversión”, que fue llamada de “autoamnistía”. El Congreso anuló esta norma, pero obviamente no se pudo recuperar los archivos destruidos, aunque en la Base Naval Almirante Zar se descubrió en 2006 registros de espionaje a civiles que abrió la seguridad de que muchos legajos supuestamente destruidos siguen escondidos.

Con esta memoria y la continuación de procesos, pese a los obstáculos aparecidos, se constata que la justicia argentina no ha olvidado lo ocurrido en esos días nefastos para la humanidad, pues al exabsolutista se le imputaron secuestros, torturas y asesinatos cuando fue comandante del Campo de Mayo, también fue juzgado por la destrucción de esos documentos de la represión aunque fue indultado por el expresidente Carlos Menem en 1989.

Pero las causas fueron reabiertas en 1999 y prosiguen sentando en la nación austral precedente importante para la justicia regional, pues se debe tomar en cuenta que en los otros países que fueron escenario para el Plan Cóndor no se completaron adecuadamente los sumarios, incluso en Bolivia y en Chile, Estados en los que únicamente parte de los responsables de hechos funestos durante las dictaduras fueron procesados, mientras otros permanecen y permanecieron en la impunidad, incluso exaltados dentro del orden actual de las democracias.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia